El marcador no ayudó a disimularlo. La selección peruana terminó goleado 4-1 por Estados Unidos en Orlando y volvió a dejar preguntas después de un partido que se le escapó de las manos en el segundo tiempo. Pero en medio de una noche complicada para la selección apareció una pequeña fotografía del futuro: Piero Magallanes y Bassco Soyer tuvieron sus primeros minutos oficiales con Mano Menezes. Dos historias diferentes, dos posiciones distintas y una misma oportunidad para intentar abrirse un espacio en una Bicolor que necesita encontrar nuevos nombres.
Magallanes, de 25 años, fue la principal novedad en el once inicial. El atacante de Sport Huancayo ocupó el sector derecho del frente ofensivo, acompañado por Jairo Vélez y Jhonny Vidales, con Gianluca Lapadula como referencia. Menezes apostó por él desde el inicio en su séptimo partido al frente de Perú y le entregó una responsabilidad importante ante una selección estadounidense que presionó alto desde los primeros minutos.
Estados Unidos golpeó rápidamente, pero Magallanes no desapareció del partido. Se mostró como una alternativa para darle salida al equipo por la banda y participó en varias de las aproximaciones peruanas. Sus números, de acuerdo a SofaScore reflejan una actuación discreta, aunque con algunos detalles para rescatar: registró 64% de precisión en sus pases y alcanzó 78% cuando se trató de entregas en campo contrario. Además, generó un pase clave.
Su participación terminó a los 57 minutos. Y hubo una particularidad: quien ingresó en su lugar fue justamente Soyer.
El atacante de Gil Vicente tiene apenas 19 años y ya había sido observado por Menezes durante las anteriores convocatorias. Su ingreso representó otro paso en una historia que comenzó antes de este proceso: tanto él como Magallanes ya habían vestido la camiseta de la selección en diciembre del año pasado, en un amistoso organizado por la Agremiación de Futbolistas (SAFAP) ante Bolivia. En aquella ocasión, ambos marcaron los goles del triunfo peruano bajo la dirección técnica de Gerardo Ameli.
Ahora la situación era diferente. Esta vez estaban ante una selección absoluta en un partido internacional y bajo las órdenes de un entrenador que piensa en el ciclo hacia 2030.
Soyer tuvo 33 minutos para intentar cambiar el rumbo de un encuentro que todavía estaba abierto. Remató una vez a portería y le dio algo más de claridad al ataque peruano. Su aparición coincidió, sin embargo, con el momento más polémico del partido: el penal sancionado a favor de Estados Unidos, una acción discutida porque la infracción habría ocurrido fuera del área y que terminó modificando completamente el desarrollo del encuentro. A partir de allí, Perú perdió el orden y Estados Unidos aprovechó los espacios para transformar el empate en goleada.
Perú enfrenta a Estados Unidos en Orlando (EFE/ Kenneth Fernández)
/ Kenneth Fernandez
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Pero para Menezes, esos dos futbolistas fueron precisamente parte de las razones que le permitieron hablar de aspectos positivos después del 4-1. El brasileño dividió el partido en dos momentos: antes y después del penal.
“Podemos dividir el partido en dos partes bien claras, la primera que fue hasta el penal y la segunda después de eso. Creo que hicimos un buen primer tiempo, más equilibrado, más entero como equipo”, explicó el entrenador.
Y entonces puso nombres propios a su argumento. “A partir del momento que nos desorganizamos ya no hay nada positivo, pero en el primer tiempo sí hubo cosas positivas. La actuación de Magallanes en el primer tiempo, la de Soyer en el segundo”, señaló Menezes. También destacó las ocasiones de Jhonny Vidales, Oliver Sonne y el gol de Lapadula como señales de un equipo que, hasta ese momento, había encontrado caminos para atacar pese a la presión estadounidense.
La lectura del técnico encaja con lo que viene haciendo desde que asumió. Antes de Magallanes y Soyer, seis futbolistas habían debutado oficialmente con la selección mayor durante su ciclo: Jairo Vélez, Alfonso Barco, Adrián Quiroz, Marco Huamán, Rodrigo Vilca y Matías Zegarra.
La apuesta no está solamente en encontrar resultados inmediatos. Menezes viene ampliando su universo de observación y la última convocatoria ya había incorporado a Magallanes como una de las novedades, junto con otros nombres como Oslimg Mora.
Por eso, los 57 minutos de Magallanes y los 33 de Soyer pueden leerse más allá de la goleada. No alcanzaron para cambiar la historia del partido ni borraron los problemas que aparecieron después del penal. Tampoco garantizan un lugar permanente en la selección.
Pero sí representan dos pruebas más dentro de una reconstrucción que necesita futbolistas capaces de competir por un puesto. Magallanes tuvo la oportunidad de empezar desde el arranque. Soyer recibió la responsabilidad de entrar cuando el partido todavía estaba vivo. Y ambos salieron de Orlando con algo que el resultado no puede quitarles: sus primeros minutos oficiales en el nuevo Perú de Mano Menezes.
Con Magallanes y Soyer, ya son ocho los futbolistas que debutaron con Mano Menezes, aunque el brasileño viene utilizando buena parte de ellos de manera puntual. Jairo Vélez, con 31 años, es el que más continuidad ha tenido: jugó los siete partidos del proceso y acumula 392 minutos, además de cuatro goles. Le siguen Alfonso Barco (253 minutos), Adrián Quiroz (89), Marco Huamán (65), Rodrigo Vilca (18) y Matías Zegarra (9). La cifra también deja una lectura: salvo Zegarra, ninguno de los primeros seis debutantes tiene menos de 24 años.

Piero Magallanes debutó con la selección peruana ante Estados Unidos. (Foto: FPF)
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El contraste con Juan Reynoso es evidente en cantidad y en edades. Durante su etapa debutaron Paolo Reyna, Roberto Villamarín, Piero Quispe, Yuriel Celi, Bryan Reyna, Joao Grimaldo, Franco Zanelatto, José Rivera y Percy Liza, además de otros nombres. Quispe tenía 21 años, Bryan Reyna 24 y Grimaldo apenas 20 cuando tuvieron sus primeras oportunidades. Dos de ellos, Grimaldo y Zanelatto, posteriormente continuaron sus carreras en el extranjero. Con Jorge Fossati fueron cinco los debuts: Erick Noriega, Oliver Sonne, Jorge Murrugarra, Jean Pierre Archimbaud y Maxloren Castro. Noriega posteriormente emigró a Brasil, mientras que Castro, con 17 años al momento de su debut, representó la apuesta más joven de ese grupo.
El ciclo de Óscar Ibáñez, todavía más corto, sumó a César Inga, Kenji Cabrera y Piero Cari. Cabrera luego dio el salto al fútbol canadiense. Así, el dato no pasa únicamente por cuántos jugadores debutó cada entrenador, sino por qué edades tenían y qué recorrido tuvieron después. Menezes está ampliando su lista, sí, pero hasta ahora el proceso ha incorporado principalmente futbolistas mayores de 24 años. Zegarra, Soyer y Magallanes aparecen como excepciones que podrían cambiar esa tendencia, aunque todavía necesitan continuidad para dejar de ser solamente nombres de una convocatoria y convertirse en alternativas reales para el futuro.



