La noticia a fines de julio era que el Perú había comenzado a recibir los lotes de las más de 400 mil vacunas contra el dengue que compró. El ministro de Salud, Luis Dyer, posó al lado del cargamento que traía miles de dosis listas para comenzar a ser aplicadas. Casi tres meses después de ese momento, el panorama es desolador y la situación, cada vez más alarmante.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Una vacunación a paso de tortuga
En las cifras que brinda el Ministerio de Salud, a través de Reunis (Repositorio Único Nacional de Información en Salud), los datos tampoco son muy alentadores. En cuanto al avance de cobertura de primeras dosis, apenas se llega al 30,8%, y los niños de 10 años son quienes más se han vacunado. En el caso de las segundas dosis, solo se han aplicado 7.391, lo que se traduce en un avance de cobertura del 2,7% de la población objetivo. La meta del Ministerio de Salud era vacunar con ambas dosis a 271.935 personas. Y esto, claramente, no ha ocurrido.
La población objetivo está conformada por personas de entre 10 y 20 años que viven en zonas con mayor riesgo frente a la enfermedad. En Lima, comprende los distritos de San Juan de Lurigancho, Independencia, Carabayllo y San Martín de Porres; en la costa norte, las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad; y en la selva, la región San Martín y la provincia de Maynas, en Loreto.
Para el doctor César Munayco, jefe del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), sí hay algunas localidades que registran un buen avance. “Una zona a la que le va bien es Tumbes, y estamos un poco retrasados en Loreto y en Ucayali. Se están haciendo las estrategias en colegios y algunos puntos de vacunación para que la población pueda vacunarse”, señaló el médico.
“Yo creo que es importante resaltar que son vacunas gratuitas y seguras, pero la decisión está en la persona”, indicó.
Mientras que, para la directora ejecutiva de la Dirección de Inmunizaciones del Minsa, Margarita Yanamango Contreras, “algunos consideran que las vacunas no son importantes y que, por el contrario, producen enfermedad. Sin embargo, las molestias posvacunales son normales y se dan porque el sistema inmunológico está creando los anticuerpos específicos (defensas)”.
Además, ante la próxima llegada de más de un millón de vacunas contra el dengue, la experta instó a la población a acudir a los puntos de vacunación y completar el esquema. “Las personas no completan las segundas dosis porque se olvidan y porque asumen que con una dosis es suficiente”, advirtió.
Hoy, los esfuerzos para llegar a más población objetivo son insuficientes y no están articulados. Existe un vacunatorio grande en San Juan de Lurigancho al que la población de Lima debe acudir si quiere inmunizarse. Mientras que en EsSalud, en Lince, la afluencia de personas que llegan a vacunarse contra el dengue es mínima. En las regiones, el panorama no cambia mucho.
En Piura, por ejemplo, se están realizando campañas para llegar a más personas y acercarse a las cifras esperadas. Edward Pozo, jefe de la Oficina de Inteligencia Sanitaria de la Red Asistencial Piura de EsSalud, nos cuenta: “Nos dotaron de 2.500 vacunas y ya hemos administrado el 50% dentro del grupo etario de 10 a 20 años. Además, estamos haciendo campañas intensas en Morropón, Bajo Piura y Sullana para también administrar la vacuna. Una vez acabemos ese monto, vamos a solicitar más (al Ministerio de Salud)”.

Así son las campañas de vacunación del Minsa en colegios. Foto: Difusión / Ministerio de Salud.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Qdenga, del laboratorio Takeda, es una vacuna tetravalente que se administra en dos dosis. Entre la primera y la segunda debe transcurrir un periodo de tres meses para garantizar su efectividad y completar el esquema de inmunización.
En Perú se aplica a niños y adolescentes de entre 10 y 20 años, de acuerdo con las recomendaciones de especialistas del sector Salud. Puede causar efectos secundarios como dolor de cabeza, fatiga o fiebre, pero estos suelen desaparecer entre uno y tres días después. El Ministerio de Salud ha señalado que la vacuna contra el dengue es segura y que protege a miles de niños y adolescentes desde 2024, cuando comenzó a aplicarse.

