El incremento de casos de sarampión en regiones del sur del país, especialmente en Puno, ha encendido las alertas sanitarias debido a la alta capacidad de contagio de esta enfermedad. El Gobierno declaró emergencia sanitaria por 90 días en Lima Metropolitana, Callao y regiones como Puno, Cusco, Arequipa, Loreto y Tacna debido al “alto riesgo de diseminación” del sarampión y las bajas coberturas de vacunación registradas en el país.
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Frente a este contexto, la doctora Lili Fernández Molocho, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Peruana Unión, señaló que actualmente el sistema de salud viene desarrollando campañas intensivas de vacunación en diferentes regiones, así como estrategias de educación sanitaria y vigilancia epidemiológica para frenar la expansión del sarampión.
“Cuando se acumula un número elevado de personas no vacunadas, aumenta el riesgo de brotes”, manifestó Fernández Molocho.
La especialista recordó que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede transmitirse fácilmente por el aire al toser o estornudar. Aunque suele asociarse con síntomas similares a una gripe fuerte, puede generar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños y personas no vacunadas.
“La disminución de las coberturas de vacunación después de la pandemia ha sido uno de los factores que hoy favorece la propagación del virus”, revela la especialista.
Asimismo, explicó que la movilidad entre regiones, las festividades y el acceso limitado a servicios de salud en algunas zonas también incrementan el riesgo de contagio.
Cómo identificar un posible caso
Reconocer los síntomas a tiempo es clave para evitar contagios y complicaciones. El sarampión suele iniciar con señales parecidas a una gripe fuerte. Por ello, muchas veces puede pasar desapercibido en sus primeras etapas.
Los síntomas más frecuentes son fiebre alta persistente, tos constante, congestión nasal, ojos rojos o conjuntivitis, malestar general intenso, parición de sarpullido o erupción en la piel. El sarpullido suele iniciar en el rostro y detrás de las orejas, extendiéndose luego hacia el cuello, brazos, tronco y piernas.
Además de los síntomas iniciales, existen señales de alerta que podrían indicar una complicación y requieren atención médica urgente. Entre ellas destacan dificultad para respirar, silbidos o hundimiento del pecho, convulsiones, somnolencia excesiva, desorientación o irritabilidad intensa, signos de deshidratación
“El reconocimiento temprano del sarampión es fundamental para evitar complicaciones y cortar la cadena de transmisión”, advierte la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Peruana Unión.
Consejos para prevenir el sarampión en casa
Frente al incremento de casos, la especialista recomendó reforzar medidas preventivas desde el hogar:
1. Verificar el esquema de vacunación. La vacuna es la principal forma de prevención. Es importante revisar que niños y adultos tengan sus dosis completas.
2. No minimizar síntomas sospechosos. Ante fiebre alta y sarpullido, se debe evitar la automedicación y acudir a evaluación médica.
3. Mantener hábitos de higiene. Lavarse las manos frecuentemente, cubrirse al toser o estornudar y mantener ventilados los ambientes ayuda a reducir riesgos.
4. Evitar el contacto con personas enfermas. Si existe un caso sospechoso en casa, se recomienda limitar el contacto con niños pequeños, adultos mayores y personas vulnerables.
5. Acceder a información por canales oficiales. Evitar compartir información falsa y seguir únicamente recomendaciones del Ministerio de Salud y profesionales especializados.
Prevención en colegios y espacios públicos
La especialista también destacó la importancia de reforzar protocolos preventivos en colegios, universidades, transporte público y eventos masivos debido a la alta concentración de personas. Entre las principales medidas recomendadas figuran la vigilancia de casos sospechosos, la promoción de campañas informativas y la actualización del esquema de vacunación en estudiantes y trabajadores.
“La prevención comienza con información confiable, vacunación responsable y compromiso colectivo”, advierte Fernández Molocho.












