jueves, mayo 21
Saltos, gritos y llanto: Ed Sheeran conquistó Lima con un concierto íntimo, pero a gran escala | CRÓNICA | EL COMERCIO PERÚ

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“Salten, salten, salten”, gritaba Ed Sheeran en su concierto en el Estadio Nacional. Y miles obedecían sin derramar una sola gota de cerveza mientras brincaban frente al escenario. Desde Nueva Zelanda hasta su concierto previo en Bogotá, el cantante y compositor británico cambió de guitarras varias veces (tiene una colección de 20 y 10 son sus principales) y cantó su repertorio de éxitos desde 2011 hasta este año. La diferencia está en el peruano presente. La naturalidad de quien empezó cantando en bares instó a más de 10 mil peruanos a hacer eco de su música.

“Salten, salten, salten”, gritaba Ed Sheeran en su concierto en el Estadio Nacional. Y miles obedecían sin derramar una sola gota de cerveza mientras brincaban frente al escenario. Desde Nueva Zelanda hasta su concierto previo en Bogotá, el cantante y compositor británico cambió de guitarras varias veces (tiene una colección de 20 y 10 son sus principales) y cantó su repertorio de éxitos desde 2011 hasta este año. La diferencia está en el peruano presente. La naturalidad de quien empezó cantando en bares instó a más de 10 mil peruanos a hacer eco de su música.

Ed Sheeran en el Estadio Nacional. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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Lo normal sería decir que el concierto empezó el 20 de mayo a las 8:45 en punto. Pero la gira “Loop Tour” ya se respiraba desde el día anterior, cuando los fans se sorprendieron con el juego musical de su banda invitada, Beoga, tocando “Cariñito” junto a Lucho Quequezana en un bar de Miraflores. Horas después, la cotidianeidad de un concierto continuaba. Afuera del estadio, la piratería hacía lo suyo con polos de “Loop” con mejores estampados que el merchandising oficial inspirado en el club de fútbol favorito del artista.

Niñas, adolescentes y adultos de hasta 50 años llevaban camisetas rosadas, el color del último álbum de Ed Sheeran, “Play” (2025). A las 7:45 de la noche, con la puntualidad que caracteriza, Christian Meier entró al escenario.

Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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“Oye, ahí está Christian”, dijo un chico apenas lo vio con su camisa desabotonada. Bastaron los primeros acordes de “Alguien” para entender que gran parte del estadio lo conocía más que a Sheeran. Las canas de Meier no disminuyen la presencia de una estrella que lleva décadas entendiendo al peruano. Se robó la atención cantando y alternando guitarra, armónica y teclado en compañía de la banda peruana Chaivers.

Había dudas sobre cómo funcionaría su participación antes de Sheeran, pero con su voz noventera, su caminar sensual, puesta en escena terminó conquistando a medio estadio. Empezó con “Alguien”, tocó clásicos como “Espérame en el tren” y explicó al público que “Así es la ley” es la nueva canción de su último álbum tras su regreso a la música en 2022.

Canciones de Meier como “Frente a mis ojos”, con esa línea que habla del primer tren que sale a las seis, dejó la energía nostálgica a tope y finalizó con “Carreteras Mojadas” y las personas saltando. “Gracias, Perú. Me encanta cantar en mi país. De aquí soy y aquí estoy para ustedes”, dijo.

LEE MÁS: “Estamos obligados a devolver el estadio como lo encontramos”: ¿Qué negocian realmente las productoras para hacer conciertos en el Estadio Nacional?

Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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Tras la espera de unos minutos, la pantalla principal mostró el símbolo de “Play”. El estadio estaba casi lleno. Había suficiente señal para transmitir videos y subir historias en tiempo real, aunque no todos estaban obsesionados con grabar. Una mujer estadounidense que vive en Lima contaba que la música de Ed Sheeran la acompañó durante la pandemia. Más atrás, una pareja reía, porque la mujer, invitada al concierto, confundió al cantante con el operador de guitarras del escenario. “¿Ese es?”, preguntó. De pronto, los celulares se levantaron con el ingreso del cantante por la zona lateral hasta el centro del estadio.

Vestido con pantalón negro y camiseta holgada, Sheeran abrió con “You Need Me, I Don’t Need You”, un rap de casi cuatro minutos y que solo los fans más antiguos reconocieron de su primer álbum importante, “+” de 2011.

Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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El británico caminaba de un lado al otro pidiendo palmas, mientras el estadio respondía desesperado. “Hola, Perú. Pasaron nueve años desde que estuve aquí y este es mi show más grande en el país”, dijo. Una grabación a su ingreso explicó el concepto de los “loops”, esas “capas” musicales, que los pies del artista operan desde una consola de sonido en el piso. Desde el primer momento, el recital de ‘bits’ convirtió el estadio en una cúpula de compases de guitarra. Por encima de eso, Ed cantaba con su insuperable calidad vocal.

Para muchos, era la primera vez viendo cómo funcionaba esa maquinaria musical en tiempo real. Cuando intentaba iniciar “Castle on the Hill”, el loop falló. “Todo puede pasar en vivo”, dijo riéndose. Una chica cerca del escenario preguntó confundida: “¿Se arruinó el qué?”. Ed siguió hablando como si todos compartieran la misma habla inglesa. Los peruanos en el estadio igual lo entendían.

Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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Con “Sapphire”, de “Play”, el escenario explotó en chispazos artificiales. La ceniza cayó sobre el pecho de quienes estaban en las primeras filas. El sonido era impecable, tan exacto que por momentos parecía imposible que todo estuviera ocurriendo en vivo.

Siendo él solo en el escenario, sin banda aún, el cantante llenó todos los espacios del Estadio Nacional. Cada canción parecía drenarlo. Había varias botellas de agua esperando junto a sus consolas y las vaciaba entre tema y tema. “The A Team” convirtió las tribunas en una fila de abrazos y luces de celulares. Ed se tomó el tiempo para volver a explicar qué hacía exactamente el “loop station” que manejaba con los pies. Es el mismo sistema que venía utilizando desde el inicio de una gira que arrancó en Nueva Zelanda y ya había pasado por ciudades como Bogotá antes de llegar a Lima.

LEE MÁS: “Cariñito” encendió la antesala del concierto de Ed Sheeran en Lima: banda del artista británico tocó con Lucho Quequezana en bar de Miraflores

El concierto no dependía de una coreografía gigantesca ni de cambios teatrales. Su fuerza estaba en la construcción del sonido y en cómo el público gritaba con los recorridos de Sheeran entre un escenario y otro. En “Don’t”, Sheeran hizo que todo el estadio tarare “Na, na, na” en el coro, mientras columnas de fuego se encendían alrededor del escenario. “Eyes Closed” provocó otra escena curiosa: cada vez que el cantante giraba hacia un sector, cientos de personas intentaban acercarse unos centímetros más. “¡Ay, me vio!”, gritó una fan, cuando él volteó hacia su lado.

Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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Había extranjeros entre el público: estudiantes coreanos y turistas alemanes que parecían seguir la gira como quien sigue una religión. Sonó “Afire Love” y varias parejas terminaron abrazadas, balanceándose lentamente. En otro sector, alguien levantaba un cartel pidiendo “Supermarket Flowers”. Otra fan pedía con su letrero escuchar una canción de Taylor Swift, una de las amigas más cercanas del británico.

Con “Tenerife Sea”, el momento más romántico de la noche llegó y las pantallas mostraron un faro frente al mar. Sheeran cantaba “You look so wonderful in your dress” (“Te ves tan maravillosa en ese vestido”). La secuencia de canciones sobre el amor y la vida continuaron con “Happier” y “Give Me Love”. Le fascinan las armonías, así que dividió el estadio en dos coros a derecha e izquierda. “Digan: ‘Oh, oh’”, ordenó. Y miles obedecieron.

Más adelante apareció la banda Beoga para interpretar “Galway Girl”. Sheeran aprovechó entonces para reforzar sus raíces irlandesas. Mapas, flores y paisajes rurales aparecían en pantalla mientras hablaba de lugares como Wexford y de la región donde pasó parte de su infancia.

Luego llegó “Peru”, la colaboración con Fireboy DML. “No la escribí por Perú, pero bueno… la canción se llama ‘Peru’”, bromeó. Cada vez que mencionaba “Lima” entre frases improvisadas de rap y folk, inmersos en el loop, el estadio explotaba otra vez. Y otra vez. A esa altura ya era evidente que el show funcionaba más como una conversación permanente entre el ídolo y su gente.

Ed Sheeran en el Estadio Nacional. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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Ed Sheeran en Lima. (Foto: Archivo El Comercio/GIANCARLO ÁVILA)

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“Photograph” fue el gran golpe al corazón. Parejas abrazadas lloraban mientras el eco del coro parecía extenderse incluso fuera del estadio. Algunos asistentes simplemente cerraban los ojos y dejaban que el sonido marcara el ritmo de una de las canciones más importantes de la carrera de Sheeran. Top 10 en Billboard.

“Lima, he escrito muchísimas canciones. Seguro esta la van a reconocer”, dijo antes de enlazar “Let Her Go” y “Love Yourself”. El loop unía las letras como si fueran parte de una sola historia. Luego llegó “Thinking Out Loud”, el tema que terminó de convertirlo en fenómeno global en 2016 con sus dos primeros Grammy. Se escuchó con imágenes de bailarines de ballet en la pantalla para remitir a su baile con la bailarina estadounidense Brittany Cherry en el videoclip de la canción.

Pero el instante que terminó convirtiéndose en recuerdo para toda una sección del estadio ocurrió durante “Perfect”. Cristian, un joven asistente al concierto, le pidió matrimonio a Katia cuando Ed cantaba desde el centro del escenario. La gente alrededor abrió espacio y empezó a felicitarlos. “Llevamos cinco años juntos y yo le dediqué esa canción cuando recién nos conocimos”, contó él después, todavía nervioso y abrazado de su novia.

Hacia el final llegaron “I See Fire”, “Shape of You” y “Bad Habits” a modo de acordes en el loop. Por eso, alguna canción se sintió menos movediza que de costumbre, pero la gente todavía tenía voz para cantar. Una fan incluso logró entregarle una llama andina de peluche que Sheeran dejó junto a su consola. “Muchas gracias. Este es el show más grande que he hecho en Perú. No puedo creer que hayan pasado nueve años”, repetía sorprendido el cantante.

La última canción de la noche fue «Bad Habits», momento en que el cantante apareció con un polo con los colores peruanos inspirado en la gira Loop Tour. Los fans desde ya pedían que estuviera a la venta. (Foto: Archivo El Comercio/LESLIE ARCE GALVÁN)

Quizá el estadio no alcanzó el lleno absoluto, pero quienes estuvieron allí parecían llevar más de una década esperando este momento. Muchos descubrieron a Ed Sheeran en Tumblr, cuando recién comenzaba a hacerse conocido con su primer álbum. Esa fidelidad seguía intacta. Al terminar el concierto, Felix Stender, un fan alemán que está siguiendo a Sheeran en varios países, resumió a este diario la sensaciones que le trajo su visita a Lima.

“El público peruano estaba eufórico, creo que fue el más ruidoso hasta ahora durante el Loop Tour”, dijo. También destacó que el cantante interpretó temas poco habituales, a pedido previo de la audiencia en las redes sociales, como “Afire Love”, “Tenerife Sea” y “Happier”. “Cuando lo escuché por primera vez en 2014, supe de inmediato que definitivamente iría a otro concierto de Ed. ¡Qué experiencia tan bonita es Perú! ¡Volveré algún día!“, agregó.

Cuando las luces finalmente se encendieron, todavía había gente cantando “Photograph” camino a las salidas del Nacional. Lima volvía poco a poco a sonar como Lima, aunque una parte del concierto seguía suspendida en el aire.

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