jueves, mayo 21

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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La histórica decisión anunciada el miércoles por Estados Unidos de imputar al exgobernante cubano Raúl Castro abrió interrogantes que van más allá del expediente judicial. La acusación —la primera presentada por la justicia estadounidense contra un exlíder de la cúpula cubana— provocó comparaciones con el caso venezolano y despertó una pregunta inevitable: ¿podría repetirse con Cuba una estrategia similar a la que terminó llevando a Nicolás Maduro ante tribunales estadounidenses?

Castro, de 94 años, fue acusado por de departamento de Justicia de asesinato de cuatro personas, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronave, por la muerte de cuatro personas de la organización Hermanos al Rescate.

MIRA TAMBIÉN: Así fue el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate por el que EE.UU. acusó a Raúl Castro por asesinato 30 años después

El 24 de febrero de 1996, dos cazas cubanos MiG cubanos persiguieron y derribaron dos avionetas desarmadas de Hermanos al Rescate en el estrecho de Florida. En ese entonces Raúl Castro era ministro de las Fuerzas Armadas.

El entonces ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, Raúl Castro, observa el homenaje otorgado a siete guerrilleros: tres cubanos, tres bolivianos y un peruano, en Santa Clara, México, el 8 de octubre de 1999. (Foto de Adalberto Roque / AFP).

El entonces ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, Raúl Castro, observa el homenaje otorgado a siete guerrilleros: tres cubanos, tres bolivianos y un peruano, en Santa Clara, México, el 8 de octubre de 1999. (Foto de Adalberto Roque / AFP).

/ ADALBERTO ROQUE

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Según el fiscal general interino de Estados Unidos Todd Blanche, Raúl Castro podría enfrentar la cadena perpetua o incluso la pena de muerte si es declarado culpable de los asesinatos.

El expresidente de Cuba Raúl Castro asiste a una manifestación del Primero de Mayo con motivo del Día Internacional de los Trabajadores en La Habana, el 1 de mayo de 2026. (Foto de YAMIL LAGE / AFP).

/ YAMIL LAGE

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¿Pero cómo hará Estados Unidos para enjuiciarlo si no tiene relaciones con Cuba ni tratado de extradición? Blanche aseguró que el líder cubano comparecerá ante la justicia estadounidense “por su propia voluntad u otra forma”.

La autoridad evitó responder si Estados Unidos planea realizar una operación militar en Cuba, como la que ocurrió en Venezuela el pasado 3 de enero para capturar al entonces gobernante Nicolás Maduro y llevarlo ante el tribunal de Nueva York donde está su caso.

El mandatario de Venezuela capturado, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, llegan al helipuerto de Wall Street durante su traslado al tribunal federal de Nueva York. (EFE/EPA/Stringer).

/ Stringer

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Tras ser sacado de Venezuela y encarcelado en Nueva York, a Maduro se le acusó formalmente de cuatro cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.

La pena máxima que podría recibir el líder chavista es la de cadena perpetua.

¿Raúl Castro podría terminar como Maduro?

Los entonces presidentes de Cuba y Venezuela, Raúl Castro (derecha) y Nicolás Maduro, respectivamente, participan en las celebraciones del Primero de Mayo, el 1 de mayo de 2015 en La Habana. (Foto de ADALBERTO ROQUE / AFP).

/ ADALBERTO ROQUE

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¿Raúl Castro podría terminar como Maduro, siendo extraído de Cuba y llevado a Estados Unidos? William LeoGrande, politólogo estadounidense, profesor y experto en política exterior de Estados Unidos hacia América Latina, le dijo a El Comercio que “la acusación contra Raúl Castro tiene como objetivo enviarle a él y a los líderes cubanos un mensaje de que muy bien podrían terminar como Maduro».

“Es un aumento más de la presión sobre Cuba, tratando de obligar al gobierno a ceder a las demandas de Estados Unidos en la mesa de negociaciones. Estados Unidos ha estado haciendo los preparativos necesarios para lanzar un ataque militar, por lo que no se puede descartar un intento de secuestrar a Raúl Castro, manifestó LeoGrande.

En cuando a las semejanzas y diferencias en ambos casos. LeoGrande explicó que la operación miltar en Venezuela y el arresto de Maduro fueron sorpresivos. “Un intento de capturar a Castro no lo sería, por lo que la acusación es más una táctica de presión en el caso cubano. El arresto de Maduro cambió la orientación política del régimen venezolano 180 grados. Eso no ocurriría en Cuba porque Castro, aunque tiene influencia, está retirado y no dirige el gobierno en el día a día, por lo que la orientación básica del gobierno no cambiaría. No está claro si la administración Trump reconoce esta diferencia”, precisó.

LeoGrande insistió en que la imputación a Raúl Castro envía un mensaje al régimen cubano de que Estados Unidos seguirá aumentando la presión hasta que ceda, pero también tiene un objetivo judicial para satisfacer al sector cubanoamericano de línea dura del sur de Florida que quiere a Castro en la cárcel.

Nicolás Maduro y Raúl Castro se dan la mano durante una ceremonia tras la investidura del venezolano en Caracas el 19 de abril de 2013. (Foto de LUIS ACOSTA / AFP).

/ LUIS ACOSTA

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El analista internacional Francisco Belaunde Matossian coincidió en que la imputación contra Castro parece tener un fuerte componente político y de presión sobre el régimen cubano, aunque advirtió que replicar un escenario como el de Maduro siendo sacado de su país sería mucho más complejo.

Belaunde precisó a El Comercio que la comparación con el caso venezolano surge de manera natural, pero observó diferencias importantes. A su juicio, una operación para capturar a Castro enfrenta obstáculos que no existían en el caso de Maduro.

Explicó que, tras lo ocurrido con Maduro, las autoridades cubanas probablemente se encuentran en alerta ante cualquier movimiento. “Ya con lo que pasó con Maduro, están sobre aviso de lo que podría pasar”, afirmó.

A ello añadió otros factores, como la edad del exgobernante cubano, que actualmente tiene 94 años. “Hay muchas cosas que hacen que sea poco probable (…) una operación como la que hicieron con Maduro”, dijo. No obstante, evitó cerrar completamente la puerta a ese escenario: “No se puede descartar nada, pero yo lo veo más complicado, definitivamente”.

Para Belaunde, la acusación parece tener un objetivo más amplio que el estrictamente judicial y funciona principalmente como un mensaje político hacia La Habana.

Según explicó, Washington estaría enviando una señal de endurecimiento de su postura hacia Cuba. “Puede ser un mensaje como diciendo: estamos dispuestos a todo”.

Sin embargo, cuestionó la viabilidad real de una escalada mayor. “¿Hasta qué punto realmente es realizable en el terreno? Eso lo veo bastante difícil”, apuntó, en referencia a escenarios como una operación militar o acciones de mayor intensidad contra la isla.

El analista también consideró que la decisión puede tener repercusiones políticas dentro de Estados Unidos, especialmente entre sectores cubanoamericanos de línea dura. “Para ellos es una buena noticia, es un buen mensaje”, afirmó, al señalar que parte de ese electorado podría interpretar la imputación a Castro como el paso previo a acciones más contundentes.

Sobre el futuro del régimen cubano, Belaunde se mostró escéptico respecto a una negociación que implique una salida voluntaria del poder. “No van a negociar su salida”, señaló. Afirmó que gobiernos de este tipo “están dispuestos a gobernar sobre ruinas y con la gente sufriendo”.

A su juicio, un cambio político en Cuba solo podría surgir de una presión interna sostenida. “La única manera de que pueda caer el régimen cubano es que la población salga a las calles venciendo el miedo”, indicó, aunque advirtió que ese escenario enfrenta una dificultad central: “La represión continúa”.

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