viernes, septiembre 25

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Robbie Williams durante su primer concierto en Lima, el miércoles 23 de septiembre, ante unos 25 mil asistentes en el Arena 1 Park. Tras la clausura del recinto, el cantante no pudo llevar a cabo la fecha 2.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La tarde del miércoles 23 de septiembre, horas antes de subir por primera vez a un escenario peruano, Robbie Williams grabó con su celular algo que no esperaba encontrar en la terraza de su hotel en Miraflores. Un gallinazo enorme, posado sobre la baranda de vidrio, mirándolo fijamente. “¿Qué es eso? ¡Es malditamente enorme!”, exclamó entre risas nerviosas, sin imaginar que veinticuatro horas después, mientras miles de fanáticos hacían fila para verlo por segunda vez, la historia del primer concierto de Robbie Williams en el Perú había tomado otro rumbo.

La tarde del miércoles 23 de septiembre, horas antes de subir por primera vez a un escenario peruano, Robbie Williams grabó con su celular algo que no esperaba encontrar en la terraza de su hotel en Miraflores. Un gallinazo enorme, posado sobre la baranda de vidrio, mirándolo fijamente. “¿Qué es eso? ¡Es malditamente enorme!”, exclamó entre risas nerviosas, sin imaginar que veinticuatro horas después, mientras miles de fanáticos hacían fila para verlo por segunda vez, la historia del primer concierto de Robbie Williams en el Perú había tomado otro rumbo.

Todo había comenzado siete meses antes, el 23 de febrero, cuando One Entertainment anunció el primer concierto del cantante británico en el país, como parte de su gira Britpop LATAM Tour 2026, en un renovado Arena 1 Park que la propia productora presentó como “un nuevo espacio, moderno, amplio y seguro”. Las entradas para el 24 de septiembre se agotaron en apenas minutos de preventa, un sold out que obligó a abrir una segunda fecha, la del miércoles 23, cuyos boletos también volaron en cuestión de días con un total de 25 mil asistentes en la primera presentación. Todo apuntaba a un debut clásico, con el ícono del pop británico llegando a un país que llevaba más de tres décadas esperándolo.

Robbie Williams se presentó por primera vez en Lima el 23 de setiembre como parte de su gira Britpop LATAM Tour 2026. (Foto: @robbiewilliams)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Pero el Arena 1 no era, ni de lejos, un recinto sin historial. Desde 2023, cuando el caos tras un concierto de Fito Páez dejó a miles de personas atrapadas frente a un único puente peatonal, informes de la Contraloría, la Capitanía de Puerto del Callao y hasta el Instituto Geofísico del Perú venían advirtiendo sobre el suelo inestable de la Costa Verde y la ausencia de vías de evacuación adecuadas para eventos masivos. En mayo de este año, la Marina de Guerra llegó a advertir públicamente que Arena 1 y Costa 21 “no serían aptos” para espectáculos de gran aforo. Tras varios comunicados y programación de concierto, se buscaron resolver todas las observaciones.

La confirmación de que nada había cambiado llegó la misma noche del miércoles, apenas terminó el primer (y único) show de Robbie. Al cierre del concierto, cuando miles de personas intentaban abandonar la Costa Verde, el único puente peatonal habilitado —el del Parque Belén— apareció cerrado en la bajada con rejas metálicas, dejando a los asistentes sin ruta directa de salida. Videos que se viralizaron esa misma noche mostraron a decenas de personas derribando las vallas, invadiendo ambos carriles de la vía rápida y escalando, casi en cuclillas, los empinados acantilados de la zona para llegar a la parte alta de San Miguel. Fue la antesala exacta de lo que ocurriría apenas unas horas más tarde.

Decenas de asistentes escalaron el acantilado de la Costa Verde ante la falta de una ruta directa para abandonar el Arena 1 tras el concierto.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La mañana del jueves 24, la Municipalidad de San Miguel ratificó que el Arena 1 Park quedaba clausurado de inmediato y el segundo concierto no se realizaría. El comunicado municipal fue directo en sus motivos: deficiencias en las vías de evacuación, desorden en las salidas y el cierre no autorizado de accesos peatonales tras el show del miércoles. El gerente municipal, Jorge Román Saavedra, lo resumió sin rodeos, mientras el subgerente de Tránsito, Óscar Cáceres, detalló que el plan original contemplaba cuatro rutas —las subidas Gamarra e Independencia, el puente Belén y 40 buses con capacidad para 2.500 personas— que, según sus propias palabras, simplemente fallaron en la canalización del público.

El silencio, mientras tanto, se convirtió en protagonista. Robbie Williams publicó en sus redes fotografías de su primera noche en Lima sin mencionar una palabra sobre la cancelación de la segunda, lo que desató una ola de comentarios de fans pidiéndole que interviniera. One Entertainment tampoco se pronunció en el momento. Durante varias horas sin que la productora informara sobre una eventual reprogramación, el destino de las entradas ya pagadas o el procedimiento para una devolución quedaron en incertidumbre, dejando a miles de fans —muchos de los cuales habían viajado desde otras ciudades y países— a la espera.

Unas 25 mil personas asistieron al primer concierto de Robbie Williams en Lima, realizado el miércoles 23 de septiembre. (Foto: @robbiewilliams)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Ante ese vacío de información, Indecopi tomó la palabra. A través de su Dirección de Fiscalización, el organismo anunció que supervisaría las acciones de ONE ENTERTAINMENT S.A.C. y exigió que la empresa comunicara de forma “clara, completa y oportuna” las alternativas disponibles para los afectados, ya fuera una reprogramación o la devolución del dinero, además de recordar que, de optarse por el reembolso, debía darse a conocer un procedimiento y respetarse los plazos correspondientes.

Con la clausura ya confirmada pero sin un pronunciamiento oficial que lo explicara con claridad, decenas de fanáticos optaron por quedarse en los exteriores de Arena 1, alimentando el rumor de que el cantante podría aparecer esa misma noche. La espera terminó cuando personal de la Municipalidad de San Miguel y agentes de la Policía Nacional comenzaron a hacer perifoneo para informar que el concierto no se realizaría y pedirles que abandonaran la zona; poco después, fueron retirados del lugar con la movilización del personal bajo supervisión municipal, quedando registrados los instantes en las redes sociales. Mientras eso ocurría en la Costa Verde, a varios kilómetros de distancia, en Miraflores, otra escena —muy distinta— ya se estaba armando.

El Arena 1 Park quedó clausurado por la Municipalidad de San Miguel luego de las deficiencias registradas en la evacuación del público. Foto: Hugo Pérez

/ HUGO PEREZ

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Apenas se conoció la cancelación, una parte del público que esperaba en Arena 1 se desplazó directamente hacia el hotel Belmond, en Miraflores, donde Robbie Williams se hospedaba desde su llegada al país. Allí se les sumaron fanáticos peruanos y extranjeros, entre ellos una seguidora que había viajado desde Cusco y otra desde Bolivia, que se congregaron con pancartas y celulares en mano frente a un cerco de seguridad ya instalado, junto a un vehículo listo para trasladar al artista. La escena, cargada de decepción, también tenía algo de expectativa, pues un integrante del equipo del cantante se había acercado a pedir calma y asegurar que Williams saldría en algún momento.

Pasadas las siete de la noche, mientras One Entertainment finalmente emitía su comunicado —admitiendo que había “subsanado los puntos observados” por la municipalidad, pero que no obtuvo respuesta a tiempo para realizar el show, y ofreciendo disculpas junto con la promesa de una reprogramación “en la fecha más próxima posible”—, Robbie Williams cruzó el perímetro de seguridad para encontrarse con sus fans.

Share.
Exit mobile version