sábado, septiembre 5

En un mundo en el que la gente ha alcanzado la inmortalidad, ya nadie sueña. Y los pocos que lo hacen, aquellos destinados a morir, son llamados “delirantes”. El protagonista de “Resurrection” es uno de estos extraños soñadores, y seguimos su historia a lo largo de unos 100 años, en etapas distintas, mientras va transmigrando de cuerpo. El chino Bi Gan (Guizhou, 1989) relata ese trayecto espacio-temporal a través de diferentes segmentos, cada uno con un registro diferente: el cine mudo, el ‘noir’, la fantasía, la comedia, el romance. Pero lejos de ser un antojadizo trasvase entre géneros, hay una esencia muy profunda y muy real que lo une todo.

Las partes en que se divide “Resurrection”, además, hacen referencia a nuestros sentidos: la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto y hasta un sexto sentido más bien misterioso o inexpugnable. Ese orden particular –dentro de una película que en otros momentos parece no regirse por un orden lógico– le da estructura a una puesta en escena exuberante, de imágenes embriagadoras, donde las reglas se suspenden para dar paso a elementos a veces oníricos, a veces surrealistas. Son acertadas las comparaciones que se han hecho con el cine del chileno Raúl Ruiz o el francés Leos Carax, artesanos de universos libres, aleatorios e incomparables.

Es bellísimo, por ejemplo, el uso de efectos prácticos sobre todo en el tramo inicial de la película: maquetas, ilusiones ópticas, máscaras y espejos se reproducen con la gracia y el ingenio de los cineastas pioneros. Y más adelante, el recurso del largo plano secuencia –que Bi Gan ya había utilizado en las imprescindibles “Kaili Blues” (2015) y “Long Journey into the Night” (2018), cintas claves del cine chino contemporáneo– como método para sumergirnos en su propio código. Uno que no se constriñe, que parece flotar, que acelera y desacelera a su antojo, y que, sin embargo, transcurre durante el tradicional paso de la noche al amanecer, como si del relato más clásico se tratara.

“Resurrection” habla del poder del sueño/delirio a través del cine: de los estímulos diversos que nos condicionan y nos engañan, pero que paradójicamente nos conectan más con la realidad. En uno de los pasajes, un ronquido suena incesante y nos persigue sin que podamos escapar de él; en otro, un truco de magia hecho con manos rápidas nos empuja a creer en lo sobrenatural; y constantemente la cuarta pared se derrumba mediante encuadres en los que la pantalla se rompe, se quema, se deshace de múltiples formas. Bi Gan sumerge al espectador en la ensoñación, lo invita a habitar otros mundos, pero nunca pierde de vista el sentido cinematográfico: cada cierto rato te sacude en la butaca para recordarte que hay al frente una pantalla. A nosotros solo nos corresponde entregarnos a ese influjo.

“Resurrection”

Reparto: NJackson Yee, Shu Qi, Mark Chao, Li Gengxi.

Director: Bi Gan.

País y año: China, 2025.

Dónde verla: en el CCPUCP (sábado 12 de setiembre, 5:20 p.m. Entradas en Joinnus).

Calificación: 4 y medio de 5.

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