¿Cómo se vigila una protesta organizada por una generación que se moviliza a través del teléfono móvil? En la India, la respuesta pasa cada vez más por utilizar la misma tecnología, el reconocimiento facial, cámaras, análisis de redes sociales y rastreo digital para identificar participantes, reconstruir redes y anticipar las movilizaciones.
El movimiento juvenil Cockroach Janta Party (CJP), conocido como las “Cucarachas”, ha convocado para este sábado una marcha en Nueva Delhi para exigir la dimisión del jefe de la Comisión Electoral.
Mientras el grupo utiliza redes sociales y aplicaciones de mensajería para organizar la protesta, la Policía recupera datos obtenidos durante las movilizaciones de julio.
Las autoridades vigilan ahora los movimientos de unas 2.800 personas identificadas previamente, rastrean empresas de autobuses utilizadas en protestas anteriores y realizan verificaciones en hoteles y alojamientos.
¿Cómo identifica la Policía a los manifestantes en directo?
Durante las protestas juveniles de julio pasado, la Policía desplegó dos vehículos de vigilancia, uno de ellos denominado Ikshana, equipado con cámaras de 360 grados y un sistema de reconocimiento facial asistido por inteligencia artificial capaz de comparar en directo los rostros captados con bases de datos policiales.
El vehículo incorpora además reconocimiento automático de matrículas.
La Policía sostiene que la herramienta busca identificar a personas con antecedentes o reclamadas por la Justicia y que no realiza un registro indiscriminado de todos los manifestantes.
En un informe presentado ante el Tribunal Supremo, aseguró que el sistema identificó a 2.873 personas con antecedentes durante aquellas movilizaciones.
La fiabilidad de esos resultados quedó, sin embargo, cuestionada después de que una investigación de diario The Indian Express asegurara que al menos 25 personas incluidas en esa lista estaban en prisión cuando supuestamente fueron detectadas en la protesta.
La Policía ha insistido en que una coincidencia facial requiere verificación posterior y no basta por sí sola para adoptar medidas contra una persona.
¿Qué ocurre con los datos después de la protesta?
Tras las movilizaciones de julio, la Policía creó veinte equipos para reconstruir cómo se habían organizado, según fuentes policiales citadas por la investigación del diario indio.
Los investigadores analizaron registros de reconocimiento facial, imágenes de cámaras de seguridad, datos de teléfonos móviles, publicaciones en redes sociales y grupos de WhatsApp organizados por universidades y zonas de la ciudad. También revisaron registros de llamadas y datos obtenidos de las antenas móviles de las zonas de protesta.
La investigación alcanzó además a Bitchat, una aplicación de mensajería que permite conectar teléfonos directamente mediante Bluetooth y funcionar sin una conexión convencional a internet.
Partidarios del Cockroach Janta Party (CJP) se reúnen para participar en una protesta en el Freedom Park de Bengaluru. (Foto: AFP)
/ IDREES MOHAMMED

