lunes, agosto 10

Tres hechos recientes han significado algunos pasos concretos del gobierno hacia adelante, y marcan una línea que deja a varios de sus colaboradores, congresistas y seguidores desubicados y algo golpeados.

Las declaraciones públicas de Elmer Cuba como ministro de Economía parecen haberle devuelto al MEF, en pocos días, la autoridad y capacidad de marcar una ruta clara.

Directo y sin muchos rodeos, Cuba planteó el rumbo económico que piensa seguir y tomó distancia, en los hechos, de los radicales de izquierda (que acusan al gobierno de querer recortar los derechos laborales) y de derecha (que señalan al gobierno de populista y temeroso). Va el aumento de la RMV, mantiene los feriados, no va a privatizar Petro-Perú, va a enfrentar la informalidad laboral, quiere fortalecer los mercados financieros, mejorar el sistema de inversión pública y reducir la evasión tributaria.

La crítica de Cuba es muy dura contra el TC, y alcanza a los congresistas del fujimorismo que aprobaron las cuatro leyes que ahora él quiere derogar.

La entrega del salvoconducto a Betssy Chávez era obligatoria e inevitable. Lo que hizo Hugo de Zela fue demorarlo, quizás para no tener que entregarlo él, por convicción propia y/o por presiones de sectores de derecha y también del fujimorismo, que señalaron públicamente que era inaceptable que un gobierno extranjero proteja a los procesados por el golpe de Estado de Pedro Castillo, y respaldaron firmemente la ruptura de relaciones diplomáticas con México.

Hoy el salvoconducto lo entrega, sin condiciones, un canciller como Carlos Espá, que apenas en noviembre del 2025, como candidato de Sí Creo, cuestionó a los que pedían que se otorgara el salvoconducto a la ex primera ministra, y señaló, en ese momento, que “los que se oponían al asilo de Alan también deberían hacerlo con el de Betssy”.

El tercer hecho es el cambio del directorio de Petro-Perú, con el regreso de Oliver Stark y la decisión oficial de que la empresa estatal no será privatizada.

Todo esto va a contentar o levantarle la ceja a muchos. Va a obligar a un reacomodo de las posiciones y de las versiones en el gobierno, en el partido fujimorista y en las bancadas en el Congreso. El oficialismo fujimorista (¿a regañadientes?) tendrá que respaldar: 1) la entrega del salvoconducto y la zalamería de Carlos Espá con Claudia Sheinbaum; 2) a Elmer Cuba en su lucha por derogar las cuatro leyes, con todo lo que esto políticamente conlleva, que ellos aprobaron y que implica el aumento de pensiones, gratificaciones y CTS a sectores que el mismo Cuba ha calificado de privilegiados; y también en su negativa a privatizar Petro-Perú. ¿Todos se van a alinear?

La oposición, en sus diferentes vertientes, tendrá que revisar qué postura va a tomar con respecto a estos hechos, que en algunos casos le dan un triunfo político, y en otros un motivo para tener una bandera más para su oposición.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Share.
Exit mobile version