Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Estados Unidos retiró de forma sorpresiva y acelerada sus 12 bombarderos B-1 de la base aérea de Fairford, en el Reino Unido, después de que sus mandos recibieran información sobre un posible ataque atribuido a Irán. La amenaza habría puesto en riesgo no solo a las aeronaves, sino también a los cientos de militares estadounidenses desplegados en la instalación, y llevó al Pentágono a sacar las aeronaves de un país aliado que está situado a miles de kilómetros de una zona de combate en el Medio Oriente. ¿En qué consistía el supuesto plan de Teherán?
La base de Fairford se había convertido en un punto estratégico para las operaciones aéreas de Estados Unidos contra Irán desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero de este año, aunque el Reino Unido limitó su uso a misiones consideradas defensivas.
De acuerdo con la agencia AP, un funcionario del Pentágono dijo el domingo que los bombarderos fueron trasladados a sus bases de origen en Estados Unidos. Desde sus nuevas ubicaciones, los aviones siguen disponibles para misiones de ataque de largo alcance.
La decisión de trasladar los bombarderos se produjo días después de que las fuerzas de seguridad británicas arrestaran a varios ciudadanos sospechosos de planear un ataque contra la base de Fairford.
Un bombardero B-1 Lancer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aparece en la pista de la base aérea de Fairford, al suroeste de Inglaterra, el 27 de septiembre de 2026. (Foto de JUSTIN TALLIS / AFP).
/ JUSTIN TALLIS
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Un total de siete sospechosos han sido detenidos por el supuesto complot: seis son ciudadanos británicos y uno con doble nacionalidad británica e iraní.
Seis de ellos fueron puestos en libertad bajo fianza, una decisión que provocó el rechazo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El primer ministro británico, Andy Burnham, informó la semana pasada de la existencia de “fuertes indicios” de que Irán estaría implicado en el plan de ataque.
Sin embargo, las autoridades de Teherán negaron “categóricamente” cualquier vínculo con los detenidos.
Ni las autoridades del Reino Unido ni las de Estados Unidos han confirmado si los detenidos están relacionados con el presunto plan que motivó la retirada de los bombarderos B-1, o si estaban preparando otro tipo de atentado.
¿Qué se sabe del supuesto plan de ataque contra los bombarderos B-1?
Un bombardero B-1 Lancer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aparece en la pista de la base aérea de Fairford, Inglaterra, el 27 de septiembre de 2026. (Foto de JUSTIN TALLIS / AFP).
/ JUSTIN TALLIS
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Según un informe del diario estadounidense The New York Times publicado el martes, el supuesto plan iraní para atacar los bombarderos B-1 implicaba el uso de drones.
Funcionarios estadounidenses y británicos citados por el diario afirmaron que la Guardia Revolucionaria de Irán habría ordenado que se ejecute esa acción.
El supuesto plan era una operación de múltiples frentes, destinada a atacar los bombarderos y matar a cientos de militares estadounidenses desplegados en Fairford.
Según las fuentes del NYT, la operación habría tomado como referencia el ataque ucraniano del 2025 contra bases aéreas rusas, en la que drones fueron introducidos de manera clandestina a Rusia y lanzados desde camiones.
En este punto, cabe recordar que el 1 de junio del 2025, Ucrania ejecutó la denominada Operación Telaraña, un ataque coordinado contra bases aéreas rusas muy alejadas del frente de guerra. Agentes ucranianos introdujeron en Rusia 117 drones FPV y los ocultaron en estructuras de madera instaladas sobre camiones.
Una imagen satelital facilitada por Maxar Technologies muestra aviones Tupolev Tu-95 destruidos tras una serie de ataques con drones de Ucrania contra la base aérea de Belaya, en Rusia. (EFE).
/ MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Una imagen satelital proporcionada por Maxar Technologies muestra aviones Tupolev Tu-95 destruidos tras una serie de ataques con drones ucranianos contra la base aérea de Olenya, Rusia. (EFE).
/ MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Una vez que los vehículos llegaron a las proximidades de las bases rusas, las estructuras se abrieron de forma remota y los drones despegaron para atacar los aviones estacionados. La operación, preparada durante unos 18 meses, alcanzó bases como Belaya (a más de 4.000 kilómetros de Ucrania), Olenya y Dyagilevo.
La magnitud exacta de los daños sigue siendo objeto de distintas estimaciones. La inteligencia militar ucraniana afirmó que 41 aeronaves fueron alcanzadas, entre ellas bombarderos estratégicos Tu-95, Tu-22M3 y Tu-160, además de aviones de vigilancia A-50, y estimó las pérdidas en US$7.000 millones. Un análisis posterior basado en imágenes de video y satélite, identificó 12 aeronaves destruidas y 2 dañadas, además de otras 8 posiblemente afectadas.
La acción de Ucrania demostró que no es imprescindible disponer de un misil de largo alcance para alcanzar una base situada a miles de kilómetros si se consigue introducir drones cerca del objetivo y lanzarlos desde el interior del territorio adversario.
Los drones estaban cuidadosamente guardados en cabinas de madera ocultas dentro de los camiones, según los servicios de seguridad ucranianos.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
En cuanto a la supuesta amenaza iraní contra Fairford, esta se habría vuelto especialmente peligrosa durante el fin de semana, lo que llevó a los militares estadounidenses a ordenar la salida acelerada de los aviones.
El NYT indicó que algunos B-1 despegaron mientras todavía se preparaban aeronaves de reabastecimiento para acompañarlos durante el vuelo hacia EE.UU. El medio estadounidense destacó que una evacuación de este tipo es muy inusual para una base situada en un país aliado y lejos de una zona de combate.
El lunes, cuando los periodistas le preguntaron a Trump si Irán planeaba lanzar un ataque con drones contra la base desde el propio territorio británico, este respondió: “No puedo decirles eso. Si lo hicieran, sufrirían graves consecuencias”.
Una base clave para las operaciones de EE.UU. contra Irán
Un vehículo blindado patrulla el interior de la base de la RAF Fairford en Fairford, al suroeste de Inglaterra, el 28 de septiembre de 2026. (Foto de Ben Stansall / AFP).
/ BEN STANSALL
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Para Andrés Gómez de la Torre, especialista en temas de defensa e inteligencia, la importancia de lo ocurrido en Fairford se entiende por el papel que había adquirido esta instalación desde marzo. La base fue habilitada por el Gobierno del Reino Unido para recibir bombarderos estratégicos B-1 Lancer estadounidenses, aeronaves de largo alcance que han sido utilizadas por Washington en distintos conflictos internacionales.
“La característica del B-1 Lancer es que es un bombardero de profundidad y estratégico; en ese nivel es un arma estratégica”, explica el especialista.
Señala que los B-1 desplegados en Fairford habían participado en operaciones para atacar y neutralizar plataformas de misiles iraníes que amenazaban a buques en el estrecho de Ormuz.
Gómez de la Torre sostiene que la base se había convertido en “una suerte de centro de operaciones de comando y ataques globales de Estados Unidos en coordinación con Inglaterra”. Por ello, considera que se trata de una instalación especialmente importante dentro de las operaciones contra Irán.
La posible conexión iraní y la guerra híbrida
Drones Shahed de Irán en un video publicado por la República Islámica.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
En ese contexto, el analista considera que no puede descartarse que Teherán haya intentado actuar contra la base utilizando métodos propios de la denominada guerra híbrida.
“Desde el punto de vista de la guerra híbrida y las operaciones que ha realizado Ucrania sobre Rusia, no se descarta para nada el hecho de que Irán pueda haber planeado alguna operación similar para poder neutralizar esta base británica”, afirma.
Gómez de la Torre recuerda que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ya había advertido sobre la participación británica en las operaciones contra Irán, particularmente en el estrecho de Ormuz.
El analista remarca que las formas de guerra híbrida son múltiples y están en constante transformación. Explica que su principal característica es precisamente que no existe una única forma de atacar al adversario.
“No solamente es con drones, hay lobos solitarios que pueden perpetrar atentados”, sostiene. También menciona la posibilidad de operaciones apoyadas en inteligencia humana y otros mecanismos que permitan explotar las vulnerabilidades de una instalación militar.
Bombarderos B-1 Lancer estadounidense en la base aérea de Fairford, en Gloucestershire, Gran Bretaña, 28 de septiembre de 2026. (EFE/EPA/NEIL HALL).
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Gómez de la Torre precisa que eso no significa que las bases militares modernas sean objetivos fáciles. Estas instalaciones cuentan con perímetros de seguridad y sistemas de defensa destinados a enfrentar distintos tipos de amenazas. “Tampoco es que están totalmente a tiro de piedra o a tiro de cañón de un atentado”, apunta.
Pero la guerra híbrida introduce una dificultad adicional: el atacante puede intentar evitar las defensas convencionales utilizando medios menos sofisticados o recurriendo a personas que actúen desde el interior del territorio donde se encuentra el objetivo, sostiene.
Para Gómez de la Torre, allí reside una de las principales lecciones de la guerra híbrida. Un país no necesita necesariamente disponer del mismo poderío militar convencional que su adversario para causarle daños o alterar sus operaciones.
“Ucrania no tiene unos misiles del alcance y la potencia de Rusia, pero sí, con formas híbridas de desgaste, con armamento muy barato, con una tecnología muy limitada, puede realizar golpes militares”, explica.
Añade que esos ataques no necesariamente tienen que medirse solo por el número de aeronaves destruidas o por el daño material. También pueden producir efectos psicológicos y mediáticos, especialmente cuando consiguen obligar a una potencia militar a modificar sus planes o desplazar activos estratégicos.
“La guerra híbrida es eso: una guerra multidominio”, resume el analista.
Conforme a los criterios de
Tipo de trabajo:
Lo último en Europa
Más sobre Estados Unidos



