Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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La discusión sobre el futuro del fútbol peruano suele detenerse en los resultados de la selección, los fichajes extranjeros o la aparición de nuevos talentos. Hay otra pregunta que merece atención: ¿en qué posiciones tiene el Perú suficientes futbolistas para competir y en cuáles empieza a quedarse corto? La ciencia de datos puede ayudar a responderla. Desde 2024, MaxLab trabaja con información de la Liga 1 para poner las herramientas de análisis al alcance de todos los clubes.
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Ennio Gamarra, sports marketing manager de L1MAX, lo explica mejor: “La herramienta funciona como un complemento para las instituciones que ya contaban con áreas de análisis, y como una guía principal para aquellas que no estaban familiarizadas”.
Pablo Sarinelli, asesor de MaxLab para L1MAX en el área de datos, destaca que el sistema evoluciona a partir de las necesidades de las propias instituciones.
La información permite observar el rendimiento de un equipo desde distintas variables y añadir contexto a lo que sucede en la cancha. Un partido en la altura, por ejemplo, exige una lectura distinta del esfuerzo físico y del comportamiento táctico que uno disputado en el llano. “Cada vez es más habitual que los clubes peruanos cuenten con áreas de scouting y análisis táctico”, explica Sarinelli, quien valora la retroalimentación que recibe el proyecto de parte de los clubes de la Liga 1.
Esa información puede trasladarse a la conformación de los planteles. Si un club necesitara reforzar una posición, los datos pueden ayudar a establecer qué futbolistas ofrecen el rendimiento buscado, cuánto juegan y qué características aportan. También permiten revisar qué alternativas existen en el mercado local antes de salir a buscar un extranjero. La estadística no elige al refuerzo, pero puede reducir la incertidumbre con la que se toma esa decisión.

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El análisis adquiere otra dimensión cuando se observa al campeonato en conjunto. Cruzar minutos disputados, edad, posición y participación podría permitir detectar dónde se concentra la presencia de jugadores peruanos y en qué puestos las oportunidades son más escasas.
Si una posición depende de pocos futbolistas nacionales, la información podría ayudar a identificar esa concentración. Si abundan los jugadores jóvenes que no consiguen minutos, también puede abrir una discusión sobre las oportunidades que reciben y las necesidades de formación de los clubes. Sarinelli resume el potencial de ese cruce de variables: “Cruzar variables de minutos jugados, edad y posición permitiría identificar deficiencias de formación o falta de oportunidades en puestos específicos”.
Hay, sin embargo, un límite importante. MaxLab trabaja actualmente con la Primera División y no procesa información de las categorías infantiles o juveniles. Por eso, la plataforma puede mostrar patrones de participación y posibles carencias, pero no constituye todavía un registro integral del talento peruano desde sus primeras etapas.
Para determinar dónde se origina una ausencia de jugadores nacionales sería necesario conectar los datos de la máxima categoría con los de las divisiones menores.
Detectar que una posición depende de pocos jugadores peruanos es un primer paso. Explicar por qué sucede requiere otra capa de información. ¿Hay pocos futbolistas formados en ese puesto? ¿Los clubes encuentran mejores alternativas en el mercado extranjero? ¿Los jóvenes compiten por un lugar sin llegar a consolidarse? ¿Les faltan minutos para desarrollar su potencial?
Los datos de la Liga 1 podrían ayudar a plantear estas preguntas y a identificar tendencias. Para responderlas, sin embargo, se necesita información adicional y un seguimiento que permita distinguir entre falta de formación, escasez de oportunidades y decisiones deportivas.
“Los datos ayudan a reducir la incertidumbre en la toma de decisiones, la clave en la gestión sigue estando en las personas”, advierte Sarinelli.
La misma cautela debe aplicarse al evaluar la evolución del campeonato. Según Sarinelli, el tiempo efectivo de juego ha aumentado entre un 5% y un 10% desde comienzos de 2024. Es una variación que merece seguimiento, pero cuya interpretación debe considerar el tamaño de la muestra y factores como el arbitraje y la geografía. Dos años de observaciones permiten detectar tendencias, aunque no bastan para atribuir cada cambio a una sola causa.
Las comparaciones con campeonatos de Ecuador, Colombia o Chile también requieren criterios homogéneos. Sin definiciones y periodos de medición equivalentes, una diferencia estadística puede ofrecer una imagen incompleta de las fortalezas y debilidades de cada torneo.
Para Gamarra, uno de los avances centrales es precisamente la posibilidad de trabajar con información estandarizada. “La centralización y estandarización de la información bajo una base homogénea permite medir el progreso deportivo de forma transparente”, sostiene.
El siguiente desafío es que los clubes incorporen esas herramientas a su trabajo cotidiano. El análisis puede intervenir en el seguimiento de un futbolista, la planificación de un plantel o la evaluación de un refuerzo. Su valor depende de que la información se traduzca en decisiones y no quede limitada a una estadística durante la transmisión.
También hay una oportunidad para acercar el análisis al hincha. Gamarra observa un interés creciente por los datos sobre el desempeño de los equipos. Sarinelli añade que las nuevas generaciones ya están familiarizadas con métricas como los goles esperados (xG), difundidas también por los videojuegos de fútbol. Esa familiaridad puede ampliar el público interesado en el análisis y acercar a más jóvenes a áreas como el scouting y la evaluación de jugadores.

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El proyecto busca dar ahora un paso más allá de los clubes. Ennio Gamarra revela que MaxLab ya tuvo una primera reunión con el comando técnico de la selección peruana, encabezado por Mano Menezes, que mostró interés en la plataforma y en la posibilidad de centralizar información útil para el fútbol nacional. “Hemos tenido la oportunidad hace algunas semanas de tener una reunión con el comando técnico actual de la selección. Está enterado del proyecto, está interesado. Ha sido de bastante gusto saber que hay un proyecto y un producto que, dentro de todo, les permite tener también esta centralización de información”, cuenta el sports marketing manager de L1MAX.
El acercamiento todavía está en una etapa inicial, pero Gamarra espera que el trabajo pueda extenderse a otras instancias del fútbol peruano. “Ha sido una primera reunión, han mostrado bastante interés y seguro seguiremos trabajando junto a la Federación, junto a la Liga y junto a las distintas áreas del fútbol peruano para que esto avance, para que le sirva a todos”, añade.
La posibilidad de que la herramienta contribuya al seguimiento de futbolistas para la Bicolor dependerá de cómo avance esa coordinación. Por ahora, el dato concreto es el interés expresado por el comando técnico y la voluntad de mantener el diálogo.
En un fútbol que necesita ampliar sus alternativas, disponer de información es un avance. El paso siguiente será convertirla en decisiones que permitan saber dónde faltan jugadores, por qué no llegan a consolidarse y qué debe cambiar para que más peruanos estén preparados cuando la selección los necesite.
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