Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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La justicia del estado de Florida emitió una orden de arresto contra el exgobernante cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate en 1996, un episodio que dejó cuatro muertos y deterioró aún más las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. La medida abre un nuevo capítulo en un caso que lleva tres décadas sin resolverse judicialmente, pero plantea una pregunta clave: ¿qué posibilidades reales existen de detener a Castro y someterlo a un juicio en EE.UU.?
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La orden de arresto fue firmada por la jueza Ariana Fajardo Orshan después de que la Fiscalía General de Florida, encabezada por James Uthmeier, reabriera el año pasado la investigación sobre la participación de Castro, quien era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) cuando se derribaron las avionetas.
“Raúl Castro ordenó el asesinato a sangre fría de cuatro residentes de Florida, y el estado nunca dejará de perseguir responsabilidades por esa conspiración comunista”, afirmó Uthmeier el lunes.
Hermanos al Rescate es una organización humanitaria fundada en 1991 en Miami por José Basulto, un exiliado cubano, piloto y veterano de la invasión de Bahía de Cochinos de 1961, junto con William (Billy) Schuss.
En sus inicios, se dedicaba principalmente a buscar y auxiliar a balseros que huían de Cuba por mar, así como a alertar sobre embarcaciones en peligro. La organización también mantenía una postura de oposición al Gobierno Cubano y realizaba vuelos que, según las autoridades de La Habana, violaban el espacio aéreo de la isla y constituían provocaciones contra el régimen.
¿Qué pruebas tienen los fiscales de Florida?

El líder cubano Raúl Castro asiste a la gala que conmemora el centenario del nacimiento de su hermano Fidel Castro en el Teatro Karl Marx de La Habana el 13 de agosto de 2026. (Foto de YAMIL LAGE / AFP).
/ YAMIL LAGE
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Uno de los elementos clave de la Fiscalía de Florida para acusar a Castro es una grabación de audio difundida en el 2006 por el periodista Wilfredo Cancio, entonces reportero de asuntos cubanos de El Nuevo Herald. Según El País, en ella Castro reconoce haber dado la orden de derribar las avionetas.
“Lo que cambia esa grabación es que ya hay una prueba de voz de Raúl Castro asumiendo la total responsabilidad”, contó Cancio a El País.
En su comunicado del lunes, la Fiscalía de Florida afirmó que “Castro dio órdenes permanentes a altos mandos militares: ‘Bien, derríbenlas en el mar cuando aparezcan, y quienes tengan autoridad para hacerlo no deben consultar a nadie’”.

Esta foto, tomada el 23 de diciembre de 2003, muestra al presidente cubano Fidel Castro (izq.) y a su hermano Raúl en el Parlamento cubano. (Foto de ADALBERTO ROQUE / ARCHIVOS DE AFP).
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En la declaración jurada del caso entregada a la justicia, Florida sostiene que dos espías cubanos infiltrados en Hermanos al Rescate informaron al Gobierno de Cuba sobre la base aeronaval en Key West y transmitieron a las autoridades de la isla los datos de vuelo de las avionetas de la organización humanitaria.
El documento señala que la red de espionaje ordenó a los agentes infiltrados que no volaran en las avionetas de Hermanos al Rescate entre el 24 y el 27 de febrero de 1996. Y fue precisamente el 24 de febrero de ese año cuando las dos avionetas Cessna C-337 fueron derribadas por cazas MiG cubanos.
¿Cuántos años de cárcel podría recibir Castro si es condenado?

Carteles políticos con imágenes de los venezolanos Nicolás Maduro y Hugo Chávez, el expresidente cubano Raúl Castro y el fallecido exlíder cubano Fidel Castro en la fachada de un edificio en La Habana el 19 de octubre de 2026. (Foto de YAMIL LAGE / AFP).
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En Florida, el cargo estatal de conspiración para cometer asesinato en primer grado está clasificado como delito grave de primer grado. La pena máxima ordinaria para esta categoría es de 30 años de prisión, aunque la condena concreta dependerá de las normas de sentencia aplicables y de las circunstancias del caso.
Pero para la acusación federal las condenas son distintas. Los cargos de asesinato y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses conllevan cadena perpetua o pena de muerte, además de hasta cinco años por cada cargo de destrucción de aeronave.
El fiscal general Uthmeier reconoció el lunes que es improbable que Castro se entregue, pero sostuvo que la orden podría facilitar su detención si viaja a un país dispuesto a cooperar con Estados Unidos.
“No existe una posibilidad jurídica inmediata” de llevar a Raúl Castro ante la justicia

El entonces ministro cubano de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro, en Santa Clara, México, 8 de octubre de 1999. (Adalberto ROQUE / AFP)
/ ADALBERTO ROQUE
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Juan Álvarez Vita, quien fue embajador del Perú en Cuba, considera sumamente difícil que Estados Unidos consiga llevar a Raúl Castro ante un tribunal. Además, cree que la orden de arresto responde más a un cálculo político que a una posibilidad concreta de detener al exmandatario cubano.
“Mi impresión es que se trata únicamente de una posición de carácter político, para hacer ruido en este momento”, sostuvo Álvarez Vita a El Comercio. Remarcó que “no existe una posibilidad jurídica inmediata” para llevar a Castro a Estados Unidos porque este país no tienen un tratado de extradición con Cuba. Además, descartó que La Habana lo fuera a entregar de manera voluntaria.
“Habría la posibilidad de que Raúl Castro viaje a un tercer país que mantenga acuerdos de extradición con Washington. Sin embargo, eso también es poco probable porque tiene 95 años y no correría el riesgo de hacerlo. Jurídicamente, yo veo inviable su captura”, enfatizó.
Consultado sobre la posibilidad de que Estados Unidos recurra a una operación similar a la utilizada para extraer a Nicolás Maduro de Venezuela y llevarlo a Nueva York, Álvarez Vita sostuvo que ese escenario supondría actuar al margen de los procedimientos jurídicos ordinarios y podría implicar una intervención militar en Cuba.
“Estaría fuera de todo marco jurídico, sería una invasión a Cuba parecida a la que se hizo con Maduro. Pero no creo que Washington quisiera repetir una operación de esa naturaleza en la isla”, sostuvo.
El embajador también puso en duda que la orden de arresto se traduzca en un incremento sostenido de la presión internacional sobre el Gobierno de Miguel Díaz-Canel. En su opinión, la medida forma parte de una dinámica recurrente en las relaciones entre Washington y La Habana, marcada por episodios de tensión y nuevas controversias políticas.
“Esto es un acto más dentro de la política que existe entre los dos países, que periódicamente remueve el asunto”, señaló. Añadió que no cree que el caso tenga un recorrido prolongado en la agenda bilateral.
Álvarez Vita también vinculó el anuncio con el contexto político estadounidense, en particular con el peso de la comunidad cubano-estadounidense de Florida y la proximidad de las elecciones de medio mandato previstas para noviembre. Recordó que en ese estado existe un interés especial por los asuntos relacionados con Cuba y que las decisiones sobre la isla tienen una importante repercusión política.
El diplomático mencionó, además, las reacciones internacionales a la medida, incluida la de Rusia, que ha expresado su rechazo a la orden de arresto y mantiene estrechos vínculos con La Habana. A su juicio, ese contexto dificulta que la iniciativa estadounidense genere un respaldo internacional amplio.
Así fue el derribo de las avionetas

José Basulto, presidente de la organización cubana en el exilio Hermanos al Rescate, aparece junto a una avioneta el 3 de agosto de 2006 en Miami. (FOTO AFP/Roberto SCHMIDT).
/ ROBERTO SCHMIDT
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El 24 de febrero de 1996, tres avionetas civiles Cessna 337 Skymaster de Hermanos al Rescate despegaron desde el aeropuerto de Opa-locka, en Miami, hacia el estrecho de Florida.
Su misión oficial era realizar operaciones de búsqueda de balseros cubanos que intentaban llegar a Estados Unidos y alertar a los servicios de rescate. Sin embargo, el grupo ya mantenía una fuerte tensión con el Gobierno Cubano porque meses antes había realizado vuelos cerca de la isla y algunos de sus integrantes habían lanzado panfletos contra el régimen sobre La Habana.
El fatídico día, aviones de combate MiG-29 y MiG-23 de la Fuerza Aérea cubana interceptaron a las avionetas. Dos fueron destruidas con misiles aire-aire y la tercera, pilotada por José Basulto, logró escapar y regresar a Florida.


