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Hollywood vuelve a detenerse frente a una misma pregunta: quién se llevará la estatuilla dorada. La edición número 98 de los Premios Óscar se celebrará hoy en el Dolby Theatre de Los Ángeles, en una ceremonia que promete mantener la incertidumbre hasta el final. Tras meses de festivales, premios de la crítica y galas de la industria, la temporada llega a su punto decisivo con varias categorías abiertas y una pugna clara entre dos películas que dominaron el calendario: “Pecadores” (“Sinners”) y “Una batalla tras otra” (“One Battle After Another”).
Hollywood vuelve a detenerse frente a una misma pregunta: quién se llevará la estatuilla dorada. La edición número 98 de los Premios Óscar se celebrará hoy en el Dolby Theatre de Los Ángeles, en una ceremonia que promete mantener la incertidumbre hasta el final. Tras meses de festivales, premios de la crítica y galas de la industria, la temporada llega a su punto decisivo con varias categorías abiertas y una pugna clara entre dos películas que dominaron el calendario: “Pecadores” (“Sinners”) y “Una batalla tras otra” (“One Battle After Another”).
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Esa tensión también se refleja en la categoría de Mejor actor, donde la competencia es particularmente reñida entre Michael B. Jordan, protagonista de “Pecadores”, y Timothée Chalamet por su papel en “Marty Supreme”. En Mejor actriz, la carrera llega con su propia cuota de expectativa: Jessie Buckley aparece entre las favoritas por su interpretación en “Hamnet”. Mientras tanto, en la categoría de Mejor director, el nombre de Paul Thomas Anderson figura entre los más comentados por la industria.
Para abrir la ceremonia se contará por segundo año consecutivo con el comediante y presentador Conan O’Brien, quien asumirá nuevamente el reto de conducir una gala que combina glamour, política cultural y una industria en constante transformación. Con la internacionalización de la Academia y nuevas sensibilidades en torno a diversidad y representación, los premios de este año incorporan además la categoría de Mejor Dirección de Casting.
El comediante y presentador Conan O’Brien conduce por segundo año consecutivo la ceremonia de los Premios Óscar, que este año llega con varias categorías abiertas y con películas como “Pecadores” y “Una batalla tras otra” entre las favoritas. (Foto: Richard Harbaugh / AFP)
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La noche no empieza cuando se abre el primero de veinticuatro sobres. Empieza antes: con el sonido de los flashes, con los equipos ajustando los últimos detalles y con una fila de invitados que avanza lentamente frente a decenas de micrófonos. Allí se instala la alfombra roja —que se transmitirá desde las 5:00 p. m.—, donde aparece el primer pulso de la jornada: entrevistas rápidas, expectativas en el aire y algunos adelantos que luego se volverán tendencia.
En ese escenario se mueven los presentadores Axel Kuschevatzky y Lety Sahagún, encargados de conversar con actores, directores y nominados antes de que entren al teatro. El desafío es aprovechar encuentros que duran apenas unos minutos. “Desde la pantalla se ve con naturalidad, pero requiere mucha preparación; es como ir al día de tu boda, pero una vez por año”, explica Kuschevatzky, quien junto a su colega se encarga de curar la información que guiará esas conversaciones en vivo.
Axel Kuschevatzky y Lety Sahagún conducen la cobertura de la alfombra roja para América Latina, donde entrevistan a nominados e invitados minutos antes de que ingresen al Dolby Theatre de Los Ángeles, sede de los Premios Óscar.
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Esa preparación también responde a una decisión editorial: pensar cada entrevista para el público latinoamericano. La transmisión —que podrá seguirse en América Latina a través de TNT y la plataforma HBO Max— busca traducir el espectáculo de Hollywood para una audiencia que lo observa desde contextos muy distintos. “Nos interesa representar a quienes nos están viendo en la región —menciona Sahagún—. No somos una cadena norteamericana que le habla a alguien que vive en Wisconsin o en Alabama; cuando preguntamos pensamos en Lima, Guadalajara o Santiago”.
Con los años, además, esa antesala del evento ha cambiado. Hubo un tiempo —recuerdan— en que la cobertura era mucho más controlada, con menos filtraciones, y con la estricta regla de no usar redes sociales durante el evento. Hoy conviven periodistas, canales de televisión, plataformas digitales y creadores de contenido invitados. “Muchas veces hay influencers que no están demasiado preparados para estar en estos lugares”, sentencia Kuschevatzky.
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Luego llegará la ceremonia principal, donde la Academia revelará a los ganadores de la temporada. Como marca la tradición, varios de los premiados del año pasado volverán al escenario para entregar las estatuillas a sus sucesores. Antes de que eso ocurra, desfilarán por la alfombra roja figuras confirmadas como Nicole Kidman, Priyanka Chopra, Pedro Pascal y Robert Downey Jr., en una noche que volverá a poner al cine —y a sus protagonistas— bajo el foco del mundo.




