sábado, abril 18

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Temor constante a ser atropellados, demoras para llegar a sus centros de trabajo y una congestión vehicular que parece no tener fin. Eso es lo que enfrentan día a día los vecinos de la urbanización El Trébol, en Los Olivos. Ellos denuncian que, a pocos metros de sus viviendas, existe una amenaza latente; la escasa semaforización inteligente en el óvalo Tomás Valle, lo que genera un enorme caos.

Temor constante a ser atropellados, demoras para llegar a sus centros de trabajo y una congestión vehicular que parece no tener fin. Eso es lo que enfrentan día a día los vecinos de la urbanización El Trébol, en Los Olivos. Ellos denuncian que, a pocos metros de sus viviendas, existe una amenaza latente; la escasa semaforización inteligente en el óvalo Tomás Valle, lo que genera un enorme caos.

Este punto, ubicado específicamente en el cruce de la avenida Tomás Valle con la Panamericana Norte, cuenta con aproximadamente 19 semáforos distribuidos alrededor de todo el óvalo. Sin embargo, estos funcionan únicamente con luces intermitentes ámbar, que advierten peligro y ordenan a los conductores reducir la velocidad. No obstante, tanto vehículos de transporte público como particulares hacen caso omiso a esta señal.

El panorama se vuelve especialmente crítico durante la hora punta de la mañana, alrededor de las 8 a.m. Los vecinos consideran urgente la implementación de una infraestructura semafórica adecuada y un mayor control del tránsito. Concretamente, proponen la instalación de 29 semáforos vehiculares y 30 peatonales que cuenten con luces roja y verde, a diferencia de los actuales dispositivos intermitentes.

Los ciudadanos se ven obligados a esperar a que los vehículos circulen; sin embargo, la espera parece interminable. Foto: GEC.

/ JOEL ALONZO

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Los vecinos aseguraron a El Comercio que la Municipalidad Metropolitana de Lima, entidad competente en la zona, reconoce la problemática; sin embargo, señaló que el principal obstáculo sería la falta de presupuesto. Así lo indicó el vecino Luis Palacios. “Venimos sufriendo esta situación desde el 2010, cuando la Municipalidad de Lima construyó un bypass en el óvalo Tomás Valle. Nunca se tomó en cuenta la necesidad de instalar semáforos para ordenar el tránsito. Lo único que se colocó fueron semáforos intermitentes, que no ayudan en nada”, afirmó.

Han pasado más de 15 años y los peatones enfrentan un alto riesgo de ser atropellados y sufrir accidentes. Tenemos dificultades para cruzar y nos sentimos totalmente inseguros. Muchos vecinos son adultos mayores que viven cerca de aquí; esta es ahora una zona de alto riesgo. No obstante, regidores de la Municipalidad Metropolitana han señalado que, si bien entienden la necesidad, primero debe resolverse el tema presupuestal”, añadió.

En esa línea, el vecino reveló que el municipio aún no tiene una fecha definida para intervenir en la zona. “Ya se acercan las elecciones y vivimos con la preocupación de que este tema quede en el aire para las autoridades. Pedimos a la municipalidad que invierta en esta iniciativa para poder ayudar a los cientos de vecinos que necesitamos transitar por este óvalo”, indicó.

También se registró la presencia de buses informales que aprovechaban el nulo control en el punto. Foto: GEC.

También se registró la presencia de buses informales que aprovechaban el nulo control en el punto. Foto: GEC.

/ JOEL ALONZO

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Otro de los puntos abordados fueron los graves problemas de salud derivados de la alta congestión vehicular. El vecino José Medina sostuvo que existe una elevada contaminación por monóxido de carbono. “Estamos expuestos a múltiples patologías. No solo hay contaminación ambiental, sino también contaminación sonora. Las autoridades deben velar por nosotros y plantear una solución inmediata”, señaló.

Todo parte de que no hay un tránsito fluido por la pésima semaforización. Esos semáforos intermitentes de luz ámbar no solucionan el problema. Para poder cruzar, prácticamente hay que ‘torear’ a los carros. Parece que las autoridades lo ven como un gasto, cuando en realidad debería considerarse una inversión para la ciudadanía”, agregó.

El vecino advirtió que ya se han registrado accidentes en la zona, y recordó uno ocurrido en 2021, cuando un adulto mayor fue atropellado mientras cruzaba la vía. “Hay que evitar que este tipo de casos sigan aumentando; para ello, se necesita voluntad”, indicó.

Los vecinos aseguran que informaron de esta problemática a la Municipalidad Metropolitana de Lima, pero les comunicaron que la instalación de semáforos peatonales es un desafío por un tema presupuestal. Foto: GEC.

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Por su parte, el vecino Leoncio Ramírez señaló que frente al óvalo se ubica el centro comercial Plaza Norte. “Esto genera un gran impacto. Además, muchos vecinos debemos salir a trabajar y nos encontramos con buses y paraderos informales, producto de la falta de semáforos y de fiscalización en la zona. Hay que ser malabaristas para poder cruzar”, afirmó.

Cuando paso por ahí, siento mucho miedo. Ningún conductor nos respeta. Esto impacta negativamente en nuestra salud mental. Le pido a la Municipalidad de Lima que se ponga a trabajar lo más rápido posible en establecer una red integral de semaforización, lo cual sería de gran beneficio para toda la comunidad”, añadió.

Por su parte, la vecina Mónica Montés reveló que, debido a la congestión, unidades de emergencia como ambulancias y bomberos han llegado a demorar hasta media hora para avanzar apenas una cuadra, lo que incluso habría provocado que algunos heridos fallezcan antes de llegar a un centro médico.

No hay una ingeniería lógica. Esta es la realidad que vivimos todos los vecinos. Yo, por ejemplo, tengo una sobrina a la que llevo al colegio y cruzar siempre es un caos. Nunca llega a tiempo por la congestión. Tenemos que hacer señales con las manos para que los autos se detengan. Imagínese cómo se ve afectada una persona en silla de ruedas o un adulto mayor”, manifestó.

En el óvalo solo se registró la presencia de semáforos con luces intermitentes de color ámbar, lo que tanto vecinos como especialistas consideran insuficiente para controlar el flujo vehicular. Foto: GEC.

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Vecinos de todas las edades se ven perjudicados por esta situación. Una de ellas es Julia Tino, de 80 años. “Me veo obligada a cruzar para ir al mercado, pero me da mucho miedo. Por eso tengo que estar acompañada de alguien que me ayude. Tengo la esperanza de que algún día la municipalidad instale semáforos”, expresó.

Otra de las vecinas afectadas es Mara Wakipaco, cirujana dentista que trabaja en dos centros aledaños al óvalo. “Suelo movilizarme caminando y este es mi gran problema del día a día. El tráfico es terrible; si salgo después de las 6:50, ya me ganó. Es una pesadilla porque nadie fiscaliza”, concluyó.

Esta problemática no solo es cuestionada por los vecinos, sino también por especialistas en transporte. Uno de ellos es Roberto Vélez, gerente general de A Movernos, una asociación civil enfocada en impulsar la movilidad sostenible. En entrevista con El Comercio, señaló que la fuerte congestión se debe a la falta de un sistema de semaforización adecuado que permita controlar el tránsito de manera segura. “Los semáforos con luces intermitentes ámbar tienen un carácter provisional. No puede ser que se mantengan de forma permanente, porque lo único que hacen es advertir a los conductores que tengan cuidado, pero no los obligan a detenerse. En la práctica, son un saludo a la bandera”, afirmó.

La competencia es de la Municipalidad Metropolitana. Lo preocupante es que algunos vehículos se detienen y utilizan la zona como paradero informal, lo que genera aún más congestión. Esto impacta directamente en la calidad de vida de los vecinos”, agregó.

Vecinos también resaltan que el óvalo está frente al centro comercial Plaza Norte, por lo que es una zona donde cruzan muchos ciudadanos. Foto: GEC.

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El Comercio estuvo en el lugar y constató la presencia de personas en la vía que cumplen la función de detener el tránsito para permitir el paso de peatones; sin embargo, luego reciben “propinas” por parte de conductores de combis y buses. Al respecto, Vélez indicó que “se está generando un ecosistema de informalidad, lo que además ocasiona una gran lentitud en el flujo vehicular”.

Definitivamente se deben instalar semáforos con luces roja, verde y ámbar. Así, por un lado, se mejorará el flujo vehicular y, por otro, los ciudadanos podrán cruzar la vía sin el riesgo de ser atropellados”, concluyó.

Otro de los aspectos que más ha llamado la atención es que este circuito semafórico esté conformado únicamente por dispositivos intermitentes. Para el coronel de la Policía Nacional del Perú (PNP) en retiro y exjefe de la División de Investigación de Accidentes de Tránsito, Franklin Barreto, esto evidencia que los semáforos han sido pensados para los vehículos, mas no para los peatones. “Debería existir también una semaforización peatonal, sobre todo en una vía tan transitada y congestionada como la de este óvalo. Se está dejando de lado a los transeúntes y favoreciendo a los vehículos”, señaló a El Comercio.

Esto también provoca un uso excesivo del claxon y frenadas bruscas. Todo ello repercute en la salud mental de los vecinos, generándoles estrés y malestar general”, concluyó.

El Comercio se contactó con la Municipalidad Metropolitana de Lima para solicitar sus descargos, específicamente para conocer si consideran necesario implementar semáforos peatonales en el óvalo y, de ser así, cuándo se llevaría a cabo esta medida. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta al cuestionario enviado.

Los vecinos también alertaron sobre una problemática relacionada con la ciclovía ubicada entre los cruces de la avenida Tomás Valle con Túpac Amaru y Tomás Valle con Angélica Gamarra. Señalan que, a pocos metros del óvalo Tomás Valle, a la altura del Parque Internacional, la infraestructura presenta acumulación de basura, desmonte y desagüe.

Advierten que esta situación representa un riesgo para los ciclistas que transitan por la zona, ya que incrementa la probabilidad de accidentes.

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