El Fondo Metropolitano de Inversiones (INVERMET) inició este lunes 14 de setiembre la Etapa 1 del Plan de Desvío Vehicular debido a la construcción del Nuevo Óvalo Faucett. La intervención comprende aproximadamente 0,5 kilómetros por cada eje vial y forma parte de un proyecto de inversión pública valorizado en S/15,2 millones, con un plazo de ejecución de 180 días calendario.
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En el caso de los vehículos de carga que circulen en sentido Norte–Oeste, la ruta contempla continuar por la avenida Elmer Faucett, tomar Los Precursores y luego Los Insurgentes, antes de retomar el recorrido habitual.
INVERMET también informó que se habilitarán senderos peatonales delimitados y accesibles para facilitar el desplazamiento y los cruces en la zona intervenida.
Escardó y Los Precursores serán las principales rutas alternas
Uno de los puntos de atención durante la implementación del plan será la capacidad de las vías alternas para absorber el flujo vehicular en las horas punta. Gamarra sostuvo que el diseño contempla rutas de auxilio para eventuales incrementos de tráfico.
“Hemos puesto dos vías que nos sirvan de auxilio”, explicó el gerente general de INVERMET, quien señaló a Rafael Escardó y Los Precursores como alternativas frente a una eventual mayor carga vehicular en las vías principales.
El funcionario consideró que la primera etapa no debería generar un impacto significativo sobre la circulación debido a que los carriles principales permanecerán habilitados. “Las vías principales no se van a tocar. Entonces yo creo que el problema no va a estar ahí”, afirmó.
El ordenamiento del tránsito contará además con personal de ATU, inspectores, banderilleros y efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) en puntos estratégicos de las avenidas La Marina, Faucett, Escardó y Los Precursores.
¿Cómo afectará a quienes van o vienen del aeropuerto Jorge Chávez?
La avenida Elmer Faucett constituye uno de los principales ejes de conexión con el aeropuerto Jorge Chávez. Por ello, el nuevo esquema contempla una ruta alternativa para los vehículos que necesiten desplazarse entre el este de Lima y la zona del terminal aéreo.
Ante una eventual congestión en las vías principales, Gamarra indicó que quienes se desplacen desde la zona del aeropuerto pueden utilizar Los Precursores y Rafael Escardó para conectarse nuevamente con La Marina. “Tenemos la vía principal, no vamos a modificarla en ese sentido durante esta primera intervención”, mencionó el funcionario a El Comercio.

Luis Felipe Gamarra, Gerente General del Fondo Metropolitano de Inversiones de la Municipalidad de Lima (INVERMET). (Foto: Diego Aquino).
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“O bien vamos por Escardó y bajamos hacia la avenida La Marina rumbo a San Miguel y de regreso igual pueden subir por Elmer Faucett (…) En caso deseen dirigirse hacia el Callao, pueden tomar la Avenida Los Insurgentes”. dijo Luis Felipe Gamarra al ser entrevistado.
El gerente general sostuvo que, pese a la intervención, los carriles principales continuarán habilitados durante esta primera etapa, por lo que el acceso hacia la zona del aeropuerto no será interrumpido por completo.
La obra contempla una nueva rotonda de 72 metros de radio
El proyecto contempla la construcción y modernización integral de la intersección de La Marina con Elmer Faucett. De acuerdo con la información proporcionada por INVERMET, la nueva infraestructura tendrá una rotonda de aproximadamente 72 metros de radio exterior, además de vías auxiliares de dos carriles por sentido, sardineles, separadores laterales y áreas verdes.
La intervención busca ordenar la circulación vehicular en uno de los cruces de mayor tránsito de esta zona de Lima y reducir los puntos de congestión. También contempla mejoras en iluminación, áreas verdes, jardines y la superficie asfáltica.
“Eso significa que todo este sector va a mejorar no solamente en el área de tránsito, sino también en la transitabilidad y la seguridad para los vecinos”, sostuvo Gamarra.
Según la entidad, el proyecto beneficiará directamente a más de 41 mil habitantes.
El plan contempla una respuesta ante una eventual mayor congestión
INVERMET sostiene que el esquema de desvíos fue diseñado considerando posibles escenarios de congestión. Gamarra indicó que el plan fue trabajado conjuntamente con la entidad y la empresa contratista, además de contar con la participación de la Gerencia de Movilidad Urbana (GMU) y la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU).
“El plan ya concibió cualquier eventualidad. Por ende, la situación está manejada. No vamos a tener más problemas de lo que ya puedes ocasionarse un tránsito en un día normal”, afirmó Gamarra para El Comercio.
El funcionario agregó que, durante esta primera etapa, la intervención se concentrará en las vías auxiliares y que los carriles principales continuarán funcionando. INVERMET prevé que la primera etapa de la obra concluya en un plazo de 180 días, tras completar las distintas fases de intervención previstas para el óvalo.
Experto advierte que congestión podría trasladarse a Escardó y Los Insurgentes
El ingeniero civil Mario Candia, especialista en ingeniería de tráfico, diseño vial urbano y seguridad vial, cuestionó el impacto que podrían tener los desvíos sobre las avenidas Rafael Escardó y Los Insurgentes, al considerar que ambas ya presentan problemas de congestión. Aunque señaló que las rutas escogidas por INVERMET son alternativas naturales para desviar el tránsito, sostuvo que se debería haber previsto mejoras en las intersecciones que recibirán el nuevo flujo vehicular. “Si reduces capacidad, sin duda alguna se va a trasladar la congestión a otro sitio”, afirmó.

Mario Candia, ingeniero civil especialista internacional en ingeniería de tráfico, diseño vial urbano y seguridad vial (Foto: difusión Microfinanzas).
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Candia precisó que no ha revisado los estudios de tráfico utilizados para diseñar el plan y, por ello, sus apreciaciones corresponden a una evaluación preliminar. Sin embargo, advirtió que, si no se han realizado intervenciones para mejorar la capacidad de La Marina con Escardó y La Marina con Los Insurgentes, estos puntos podrían registrar una mayor congestión durante la ejecución de la obra.
El especialista también señaló que las mayores afectaciones podrían presentarse en etapas posteriores, cuando sea necesario intervenir las vías principales. En ese escenario, estimó que los conductores podrían afrontar “por lo menos unos 10 a 15 minutos adicionales de demora”.
Para Candia, un plan de desvíos no debería limitarse a solo colocar señalización, sino que debe incluir un estudio de capacidades y medidas para facilitar los nuevos movimientos vehiculares. Entre estas mencionó modificaciones en el número de carriles, prioridades de paso y funcionamiento semafórico.
El ingeniero también cuestionó la solución vial definitiva. En su opinión, la construcción de una rotonda en esta intersección no resolvería el problema de tránsito. “El óvalo no va a solucionar esta intersección”, sostuvo en entrevista con El Comercio, y consideró que incluso podría generar nuevos problemas de circulación una vez que haya culminado la obra.









