Una rama de un árbol cayó luego de que un camión contenedor impactara contra ella la mañana de este lunes 14 de septiembre, en la sexta cuadra de la avenida 28 de julio, en Miraflores. El impacto ocasionó daños de consideración en la planta.
Una rama de un árbol cayó luego de que un camión contenedor impactara contra ella la mañana de este lunes 14 de septiembre, en la sexta cuadra de la avenida 28 de julio, en Miraflores. El impacto ocasionó daños de consideración en la planta.
El árbol es considerado un valor cultural e histórico debido a que, en septiembre de 1977, la cantautora peruana Chabuca Granda (1920-1983) evitó que sea talado por trabajadores municipales. Era tan importante esa planta para la compositora de La flor de la canela que hasta le dedicó un poema titulado Canción al árbol del canto.
La subgerente de Sostenibilidad Ambiental de Miraflores, Pamela Peña, indicó que dicho árbol fue declarado hace seis años patrimonio cultural y ambiental del distrito. Agregó que el conductor de la unidad pesada no mostró autorización para circular por la vía donde ocurrió el hecho.
“Este daño se va a reparar. Vamos a trabajar con el equipo de áreas verdes para poder recuperar el árbol y lograr que tenga su esplendor”, señaló Peña a Canal N.
La funcionaria explicó que parte del tronco se quebró y cayó sobre el contenedor que trasladaba el camión. Los restos fueron retirados con sierras eléctricas y un brazo hidráulico de la maquinaria municipal.
Peña afirmó que el conductor y el vehículo fueron trasladados a la comisaría del distrito, mientras que el equipo de áreas verdes y la procuraduría municipal elevaron una denuncia por daño ambiental. Confirmó, además, que el hecho no dejó personas heridas o lastimadas.
En la mañana del 3 de septiembre de 1977, justo en el día de su cumpleaños, Chabuca Granda escuchó desde el interior de su casa en Miraflores un sonido por demás extraño. Al asomarse por la ventana, vio como trabajadores municipales buscaban talar el cedro al que le había escrito un poema.
De acuerdo con una publicación de El Comercio de septiembre de 2020, la artista se puso un abrigo encima de su bata, bajó las escaleras, abrió la puerta y abrazó al árbol.
“Adelante, derríbenlo”, les dijo a los trabajadores, quienes no sabían qué hacer en ese momento. “Primero me mutilan a mí, antes que al árbol”, les habló de nuevo. Los trabajadores municipales llamaron a explicar lo que sucedía y, al cabo de unos minutos, dieron marcha atrás en el encargo que les habían dado.
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