sábado, septiembre 5

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Sport Boys atraviesa un momento de ilusión en el Torneo Clausura. El equipo rosado ha encontrado una regularidad que le permite mirar la parte alta de la tabla (tercero con 14 puntos, dos menos que los líderes Universitario y Garcilaso) y, aunque el objetivo inmediato sigue siendo sumar puntos, en el Callao ya empiezan a pensar en una posibilidad mayor: clasificar a un torneo internacional en el año de su Centenario.

Sport Boys atraviesa un momento de ilusión en el Torneo Clausura. El equipo rosado ha encontrado una regularidad que le permite mirar la parte alta de la tabla (tercero con 14 puntos, dos menos que los líderes Universitario y Garcilaso) y, aunque el objetivo inmediato sigue siendo sumar puntos, en el Callao ya empiezan a pensar en una posibilidad mayor: clasificar a un torneo internacional en el año de su Centenario.

Al frente del proyecto está Carlos Desio, un técnico que apuesta por fortalecer la identidad del equipo desde la solidez defensiva y la confianza de sus jugadores. La llegada de futbolistas de experiencia como Christian Cueva, Carlos Zambrano y Miguel Trauco también elevó las expectativas de un plantel que busca competir por objetivos importantes.

En entrevista, Desio analiza el presente de Sport Boys, explica cómo trabaja con sus principales figuras, habla de la salida de Luciano Nequecaur y revela qué espera del equipo rumbo a los 100 años de historia. Además, cuenta cuál es el gran sueño que persigue en su carrera: dirigir en Europa y llegar, algún día, a una selección nacional.

Sport Boys derrotó 1-0 a Sporting Cristal y le ganó después de 19 años.

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—A puertas del centenario del club, ¿cuál debe ser el objetivo real del equipo?

Serían las tres cosas en general porque la idea es que el Sport Boys esté en lo más alto. Obviamente, estando en lo más alto, vas a pelear por un objetivo de una copa. El primer objetivo siempre es no pelear el descenso, pero con los puntos que vas sumando y ganando, te vas ilusionando para cosas más importantes. En este caso arrancamos bien. Creo que eso nos ilusiona para pelear cosas importantes y poder entrar en una copa si en el centenario por lo menos el Boys está en una copa internacional.

—¿Qué cambió para que Boys juegue de una manera de la que está jugando hoy?

Yo creo que lo primero que cambiamos es la mentalidad del jugador. Venía de muchas derrotas o de partidos que hacían bien y no terminaban con triunfo. Creo que a partir de la base más sólida en la fase defensiva. Uno iba a tener mejores resultados y eso quiso que nosotros al mantener muchas veces la base invicta podamos sumar puntos, que era a partir de esa base el equipo se fue consolidando. Obviamente ganar te da esa confianza de poder intentar cosas diferentes y esa confianza se tiene que basar sobre todo en la parte de humildad, de mantener los pies sobre la tierra. No puedes hacer un partido bueno para después no hacerlo. Tenemos que seguir con esa misma línea y dar paso a paso para cumplir los objetivos siempre.

—¿Es difícil entrenar a jugadores tan experimentados como Cueva, Zambrano y Trauco?

Trabajar con ellos no es difícil. Son profesionales, tipos que tienen mucha trayectoria. Ellos iban a dar ese salto de calidad por su experiencia, por su jerarquía. Iban a sumar mucho al club. Nosotros era potenciarlos más, de reacomodarlos de nuevo. Que a través del futbol, de la nueva oportunidad que se les presentaba, poder volver al nivel que ellos pretendían. Nosotros lo que tenemos que hacer es eso. Como cuerpo técnico, potenciar al jugador para que se valorice. Y valorizándose, se le van a abrir puertas mucho más grandes. Ellos lo entendieron de esa manera. Se sienten cómodos, se sienten confiados.Y eso suma mucho para el plantel.

—Trauco, hoy, es enganche en el Boys…

Por ahí también lo de Miguel es una parte, la parte física. Miguel viene de un parate grande. Y por ahí en la parte lateral le iba a costar mucho más. Sabíamos la calidad que tiene en el pie, el tacto que tiene. Y nos podía aportar mucho en esa posición. Y no hacer el recorrido de lateral que le iba a costar mucho más. Como es un jugador inteligente. Jugador, ya te digo, de buen pie. Nos podía dar mucho en la parte media. Entonces lo empezamos a utilizar ahí, en la parte de volante ofensivo, de doble seis. Para que nos dé también ese aporte en la parte ofensiva. Obviamente exigiéndole la parte defensiva que tiene que marcar. ,

—¿Cómo se trabaja para convencer a Cueva de que todavía tiene mucho que aportar? ¿Qué conversa con él y qué indicaciones le da para que recupere su mejor nivel y pueda volver a ser titular?

Cristian es un jugador que es diferente en Perú. Yo creo que es uno de los pocos diez que quedan. Yo tuve la suerte de trabajar con los típicos diez. Esos de pausa, de calidad, como era Víctor Cedrón o Marcos Lliuya. Cristian tiene ese nivel un poco más elevado porque es un jugador internacional que nos puede aportar mucho. Yo lo pude potenciar mucho en Cienciano, donde rindió en un alto nivel. Es tratar de volver a hacer lo mismo. Darle la confianza a Cristian, que se sienta cómodo en la posición que juega. Porque sabiendo eso, Cristian va a aportar mucho. Él está muy comprometido. Le gusta también estar en el club. Se siente cómodo.Y pasa por ahí porque cuando un jugador se siente cómodo y está feliz, después todo va de la mano. Entonces, es volver a darle esa confianza a Cristian.

—¿Qué usted ha descubierto de Cueva que quizás desde afuera no se conoce?

No creo que yo haya descubierto algo de Cristian. Cristian ya lo demostró en los equipos que jugó. No solo acá en Perú, sino en la parte de afuera de Perú. En la parte internacional y sobre todo en la selección. Nosotros potenciarlo, nada más que eso. Darle la confianza. Hacerlo sentir importante dentro del plantel. Que eso es importante para él. Cuando se siente importante y tener esos retos de ser líder o de meterse el equipo al hombro. Nos va a dar mucho. Entonces, es más que nada volcarse a eso. Descubrir, ya te digo, Cristian ya mostró todo su potencial. Todo lo que tiene nosotros es llevarlo al mejor nivel que él estuvo.

Carlos Desio es el entrenador rosado desde marzo de 2026. (Foto: Sport Boys)

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—Cuando un entrenador logra que un futbolista mejore, ¿el trabajo es más táctico, emocional o de confianza?

Pasa por las dos partes. Porque hoy la parte táctica influye mucho. Y el jugador se tiene que adaptar a los diferentes sistemas que uno propone. Yo juego en base al rival. Y por ahí lo pongo en diferentes posiciones. Como le exijo que ataque ni sean jugadores protagonistas a la hora de tener la pelota. También le exijo la marca. Pero también está en la parte emocional. Donde el jugador tiene que sentir esa confianza. De que sabemos nosotros, por ejemplo, de mi parte, que el futbol es de errores. Entonces, el error está. ¿Qué haces después de ese error que es lo importante? Entonces, convencerlo a eso. Si das un pase, ¿qué tenés que hacer después? Moverte. Porque creo que la jugada más importante siempre es la que sigue. La que viene después. Entonces, si perdiste la pelota, es reaccionar y recuperarla. No pasa por perderla, sino por lo que haces después. Y eso es tratar de convencerlo en esos aspectos. Sobre todo a los jugadores que son más de creación. Y le cuesta más la marca. Los jugadores que son de marca ya la tienen inculcada en la cabeza. Y eso le resulta mucho más fácil.

—¿Cómo se reemplaza la salida del goleador Luciano Nequecaur?

La salida de Luciano siempre es importante. Porque es un jugador nueve, titular. Pero confío mucho en lo que tengo también en el plantel. Uno lo prepara todo día a día de la misma manera. Y esperemos que los que le toque la oportunidad de hacerlo, lo hagan de la mejor manera. Confiamos en ellos. Depende mucho de ellos que traigamos a alguien más o nos mantengamos con el equipo que tenemos. Nosotros siempre decimos que traer un jugador significa que el que está no está rindiendo lo que nosotros esperamos. Pero si ellos hacen las cosas bien porque le están trabajando bien. Tengo variantes. Puede jugar Percy Liza, puede jugar Rolando Díaz, puede jugar Eruste en esa posición de nueve. No van a ser lo mismo. Son características diferentes. Pero tenemos que darles importancia. Porque de la manera diferente que sean, tenemos que potenciarlos. Y que ellos nos den alegría dentro de todo. Que cumplan la función de la mejor manera.

—En un plantel con experiencia y juventud, ¿Qué equilibrio busca? ¿El jugador veterano ordena? ¿El joven empuja? ¿O esa división ya no existe?

Yo creo que sí. Que el jugador con experiencia te acomoda. Te maneja el tiempo del partido. El jugador joven todavía tiene ese ímpetu. Esa adrenalina de ir, de correr. El jugador de jerarquía como yo tengo. En este caso de Cueva, de Trauco. De Zambrano, de Dulanto. Te dan a través de la inteligencia. Saber manejar los tiempos. No necesitan correr tanto. Porque saben posicionarse mejor. Creo que esa combinación es muy buena. De tener juventud con jugadores más grandes de experiencia para tener un balance muy bueno para el equipo.

“Nos ilusiona pelear cosas importantes y que, en el Centenario, el Boys esté en una Copa Internacional”: Desio y su ambicioso proyecto en el cuadro chalaco

/ WalterELMAGO

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—¿Qué le preocupa más: que el equipo juegue bien pero no sostenga los resultados o que los resultados lleguen por encima del rendimiento?

Yo creo que el rendimiento va de la mano del resultado. Yo si juego mejor que el rival. Tengo muchas más posibilidades de ganar que de perder. Pero obviamente que el fútbol no sabe de lógica. Y por ahí jugando mejor que el rival perdés los partidos. Yo me quedo con jugar mejor que el rival. Pero obviamente el fútbol es de resultado y lo necesitas. En lo que a mí respecta como técnico. Yo miro el nivel de juego que yo tengo. Después el hincha. Todos van a ver el resultado. Pero yo miro el nivel de juego. Nosotros jugando mejor que el rival. Las posibilidades son mucho más grandes de ganar que de perder.

—Si hoy tuviera que definir a este Sport Boys en una frase, ¿Cuál sería?

Yo creo que es un equipo difícil para todos. Un equipo que se hizo fuerte. Porque a través de esa combinación que vos me decís. De atacar y lastimar. Y defender bien y mantener el cero. Se está haciendo complicado para los rivales.

—El hincha de Sport Boys suele ser muy exigente y emocional. ¿Cómo se maneja esa presión en un club con tanta historia y un vínculo tan fuerte en el Callao?

El hincha siempre va a exigir. El hincha siempre está. Porque ellos lo dan todo. Sobre todo el hincha de Boys. Que está constantemente alentando. Y donde viajamos siempre hay hinchas. Sobre todo de local. Que nos hacemos muy fuerte a través también del hincha. Nosotros no le pedimos nada. Al contrario. Somos agradecidos al hincha. Pero nosotros tenemos que entender que no podemos jugar al nivel del hincha. O esa ansiedad del hincha. Tenemos que ser inteligentes adentro de la cancha. Y saber manejar los partidos. Ya te digo. Agradecerle al hincha. Porque siempre está ahí incondicional. En eso sí. Nosotros de nuestra parte. Tenemos que dejar el alma. Tenemos que dejar la vida en cada partido. Porque eso lo van a reconocer.

—Pensando en los 100 años, ¿la idea es mantener a estas figuras y armar un equipo más competitivo, o todavía es algo que evaluará al final del Clausura?”

Vamos paso a paso. Primero hay que terminar en lo más alto en este Clausura y ver lo que hasta donde llegamos. Obviamente que cuando viene el año de Centenario van a exigir mucho más y vamos a tener que traer nombres también y ver las partes donde nos hace falta reforzar el equipo. Pero ya te digo. Va a depender mucho de lo que se haga en estos jugadores. El fútbol se trata de eso. Si estos jugadores consiguen objetivos de entrar en una copa. La mayoría va a quedarse porque cumplieron el objetivo que tenemos. Obviamente. Que va a haber que reforzar y tocar algunos puntos porque necesitamos el otro año. Ser un equipo mucho más competitivo por su Centenario.

—Cuando termine la temporada. ¿Qué le gustaría que se dijera del trabajo de Carlos Desio en Sport Boys?

Que fue un técnico que trabajó. Que se vea mi mano dentro del equipo. Mi idea de juego. Soy muy profesional junto a mi cuerpo técnico. En eso todos lo saben. Los jugadores mismos te lo pueden decir. más que nada. Quiero entrar en la gente a través del fútbol. Y eso se basa, en la idea de juego que uno tiene de potenciar. Y ojalá.de puedan cumplir los objetivos, porque todos sabemos que dependemos de eso.

Sport Boys y su gente en el Miguel Grau del Callao. (Foto: Sport Boys)

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—Desde su experiencia en Cienciano, ¿por qué cree que a los equipos peruanos les cuesta tanto sostener buenos resultados a nivel internacional?

Yo creo que, también, competir con Argentina y Brasil se hace difícil. Son potencias mundiales. Donde los presupuestos son mucho más altos que los que se manejan acá. Las ligas son mucho más competitivas. Los presupuestos son mucho más altos. Y eso. Marca un poco la tendencia, pero hoy, Cienciano, obviamente, de local está mostrando también la superioridad a la hora de jugar los partidos. Eso hace que también se fijen en este fútbol. Y eso. Le sirve mucho al fútbol peruano. ¿No? Que un equipo peruano esté mostrando, lo que está mostrando hoy Cienciano ojalá pueda seguir avanzando de fases y llegar lo más lejos posible, pero sabemos que es difícil, también, competir con los equipos argentinos, los equipos brasileros, mismo Colombia. Ecuador, que son ligas y mucho más fuertes que las que estamos jugando nosotros acá.

—¿Qué conversación valora más con un jugador: la que tiene antes de un partido o la que sostiene con él cuando las cosas no salen bien y nadie los ve?

Yo creo que, cuando hablo con el jugador, es para tocar puntos o temas puntuales. Le pido, le exijo o le muestro qué es lo que uno pretende. Eso siempre queda entre nosotros. Cuando hablo de los jugadores, lo hago en general. Por ejemplo, cuando analizamos al equipo, pasamos videos o armamos un planteamiento para un partido, son aspectos más generales. Después, los puntos específicos los trabajo con cada jugador: le muestro videos, situaciones de juego y, aparte, puedo tocar otros temas, como la parte personal, que también es importante. Hay que ver cómo está, cómo está de mente, si está bien, si está cómodo o si tiene algún problema extrafutbolístico. Porque hoy el técnico se convierte en un combo completo: no solo es entrenador, sino que también cumple un poco el rol de psicólogo, aconseja y acompaña. Y eso también es importante cuando uno trabaja esos aspectos individuales con el jugador.

—¿Y cómo hace para no cargarse?

Sí. Obviamente que uno se carga de esas emociones. ¿No? Pero bueno, uno tiene que saber manejar esas emociones que uno se carga y poner en la balanza. ¿No? Hoy. El fútbol es de resultado y uno se puede encariñar con el jugador. Muchas cosas, pero siempre priorizar el que está mejor. A la hora de ponerlo a jugar. Porque uno puede encariñarse con alguien y no tener que ponerlo por estar encariñado simplemente. Si el jugador no está en el nivel que está otro. Yo siempre priorizo el equipo por encima del jugador. Y eso es lo que uno tiene que entender. Y le hago entender al jugador. Más allá del nombre que pueda tener. Primero está el equipo y después está el jugador.

—¿Qué le ha enseñado el Callao? Que no le ha enseñado ningún otro club?

Yo creo que la presión que te exige hoy por hoy es distinta. Si bien estuve en clubes importantes como Cienciano, quizás no son tan emotivos o tan exigentes como pasa acá. Venir a un club como Boys implica tener una presión extra. Cuando las cosas salen bien, todo es lindo; pero cuando no salen bien, esa presión se siente mucho más. Lo importante es saber manejarla. Uno es consciente de que, cuando llega a un club que te exige mucho, tenés que estar a la altura de esas exigencias. Y yo vine con esa motivación, con el objetivo de poder darle una alegría al hincha de Boys, que está tan necesitado de eso.

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SOBRE EL AUTOR

Periodista egresado de ISIL. Especializado en deportes. Trabajé como Community Manager y redactor en Depor. También escribí en la versión impresa y web del Diario El Bocón, además de la web de Trome Deportes. Hoy escribo para el suplemento Deporte Total de El Comercio. Ver más
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