Francia sufrió más de lo esperado para derrotar 1-0 a Paraguay y asegurar su lugar en los cuartos de final del Mundial 2026. El intenso planteamiento defensivo de la Albirroja obligó a los dirigidos por Didier Deschamps a disputar un partido de mucho roce, fricción y constantes interrupciones. Una vez terminado el encuentro, quien exteriorizó toda su molestia fue Rayan Cherki. El joven atacante francés cuestionó el arbitraje y dejó una frase que rápidamente encendió el debate: “No sabía que Paraguay podía hacer 30 faltas sin recibir una tarjeta amarilla”.
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Cherki consideró que el árbitro permitió un exceso de juego brusco durante los 90 minutos y aseguró que Francia tuvo que adaptarse a un contexto completamente distinto al que esperaba. “Estamos listos para ir a la guerra también”, declaró el futbolista, dando a entender que los campeones del mundo supieron responder a un partido de máxima exigencia física para terminar imponiéndose gracias al penal convertido por Kylian Mbappé.
Las críticas del atacante coincidieron con las de varios integrantes de la selección francesa. Tras el encuentro, Mbappé también apuntó contra el planteamiento paraguayo al afirmar que “no querían jugar al fútbol”, mientras otros futbolistas lamentaron la permisividad arbitral. Incluso, medios europeos calificaron la actuación del juez uzbeko Ilgiz Tantashev como una de las más discutidas de los octavos de final por el criterio utilizado para sancionar las infracciones.
Del lado paraguayo, sin embargo, la intensidad fue entendida como parte del plan diseñado por Gustavo Alfaro para competir de igual a igual contra uno de los grandes favoritos al título. La Albirroja logró incomodar a Francia durante gran parte del encuentro con una presión constante, un bloque compacto y una enorme entrega física. Recién a los 70 minutos, un penal sobre Désiré Doué permitió que Mbappé rompiera el empate y sellara la clasificación europea.
Las declaraciones de Cherki reavivaron un viejo debate en el fútbol internacional: el límite entre la intensidad y el juego brusco. Mientras en Francia consideran que Paraguay cruzó esa línea sin recibir el castigo correspondiente, en el entorno guaraní defienden que esa agresividad controlada fue la única forma de competir frente a una selección repleta de estrellas. Lo cierto es que, más allá de la polémica, Francia sigue en carrera hacia el bicampeonato y Paraguay se despidió del Mundial dejando una imagen de lucha que incluso incomodó a uno de los máximos candidatos al título.
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SOBRE EL AUTOR
Periodista en Deporte Total de El Comercio desde 2018, el mismo año que Perú cumplió el sueño de volver a un Mundial. Siete años en el diario con coberturas de Eliminatorias, Copa América, Mundial, Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, en vivo y streaming. Ver más