miércoles, mayo 13

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Desde su madre hasta la fan enamorada, coinciden en que es un hombre guapo. De niño, le decían que debía ser modelo. De adulto, que la escena impacta más si aparece sin polo. A sus 32 años, Nacho Di Marco, actor argentino de televisión, cine y teatro, se está ganando el título de “galán” en la escena peruana tras sus participaciones en la segunda temporada de la obra teatral “¿Y Giulia?” y la película peruana “Amando a Amanda”, entre otros proyectos en el Perú y Argentina.

Desde su madre hasta la fan enamorada, coinciden en que es un hombre guapo. De niño, le decían que debía ser modelo. De adulto, que la escena impacta más si aparece sin polo. A sus 32 años, Nacho Di Marco, actor argentino de televisión, cine y teatro, se está ganando el título de “galán” en la escena peruana tras sus participaciones en la segunda temporada de la obra teatral “¿Y Giulia?” y la película peruana “Amando a Amanda”, entre otros proyectos en el Perú y Argentina.

“Uso a favor el título de ‘galán’ a mi favor. Entiendo que me abre puertas. Cuando inicié, algunos me decían ‘te haces el actor’ y otros ‘es lo tuyo la actuación’. Siempre estuvo el actor en mi vida, pero también el ‘chico lindo’, porque te lo recuerdan todos los días en casa y el público. Me llaman por el ‘physique du rôle’ (aspecto físico en el casting), pero trabajo mucho para derribar el mito del físico y que vean al actor en mí. Lo bueno es que eso sucede con los desafíos actoral que me dan, así que no me siento catalogado solo por mi aspecto físico”, dice por una comunicación virtual con este diario.

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En “¿Y Giulia?”, comedia escrita y dirigida por Ítalo Cordano, Di Marco interpreta a seis personajes en la misma historia y se relacionan con la protagonista, encarnada por Luciana Arispe. Se trata del spin-off de la obra teatral, “La Tribu”, que cuenta la soltería de la más joven de la familia, una mujer romántica que se deja embaucar por la presión social de tener novio a sus treinta. En escena, su terapista (Di Marco) deja de serlo para convertirse en una de sus cinco parejas, entre estas, un joven deportista quien parece ser el ‘verdadero amor’. En ese camino, la protagonista se descubre a sí misma.

Presentaciones

Mayo – Junio

“¿Y Giulia?» despliega su segunda temporada en el Teatro Antonio Banderas del Centro Español del Perú con funciones cuatro veces por semana del 7 de mayo al 7 de junio. Por su parte, Di Marco también alista su salto a la pantalla grande peruana con “Amando a Amanda”, película que llegará a los cines el 28 de mayo.

Mayo - Junio

Por otro lado, está “Amando a Amanda”, comedia de Ani Alva Helfer, director con las películas más taquilleras de los últimos años en Perú. Allí interpreta al pretendiente de la protagonista, Amanda (interpretada por Gianella Neyra). Él intenta manejar las revoluciones dramáticas de su pareja en escena, pero resulta una tarea árdua.

“En ambas producciones, los roles que tuve fueron muy diferentes. En la primera tuve que construir muchos personajes con mucho trasfondo. En la película, fue todo muy rápido. Me confirmaron en un mes mi participación y, en el medio, estaba haciendo la obra de teatro. Y era un personaje cercano a mí: un argentino que viene a Perú a trabajar”, cuenta.

Nacho Di Marco y Luciana Arispe en el poster de la obra teatral “¿Y Giulia?”. (Foto: Difusión)

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“Me gusta la variedad en la vida. Cuando voy a un restaurante acompañado, pido dos platos para compartir y así probar diferentes sabores. El año pasado estuve en un musical y me encanta explorar. No soy de solo hacer un solo género o solo hacer obras de teatro. El 2025 fue ideal, porque estuvo en televisión peruana con la telenovela ‘Nina de azúcar’, participé en ‘El Gran Chef’, mi primer reality show, y después la primera temporada de ‘¿Y Giulia?’, luego cine y finalmente terminé con una serie de formato vertical”, cuenta.

En “El doctor que marcó mi destino”, una serie de ReelShort TV, se filmó para ser un formato de pequeños extractos de episodios en formato vertical para redes sociales, como Instagram, TikTok y Youtube Shorts. El proyecto se grabó en apenas 10 días. Di Marco, en la historia, es el médico que tiene una relación extralaboral con una mujer de su trabajo.

Sentado frente a la laptop, con un mate en la mano y la facilidad tan argentina para traducir emociones en fútbol, Di Marco encuentra una metáfora precisa para explicar lo que Perú representa en su carrera: “Perú sería como Boca Juniors, como el club de mis amores que siempre estará para recibirme. Porque es así. Aunque mi sueño sea instalarme en Argentina, donde no hay tanta producción, hay menos posibilidad de mostrarse. Es como un campeonato de la Champions League. Y no por el nivel, sino porque corro más para mostrarme”, finaliza.

“Tengo un montón de colegas en Argentina que no pueden ejercer y están trabajando de otras cosas para poder vivir. Por suerte, Perú me permite vivir de ser actor”, añade.

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Nacho Di Marco posa para Diario El Comercio en un hotel de Lima, donde se hospeda durante la temporada de teatro. (Foto: El Comercio/Rafael Cornejo)

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Durante años, el sueño de ser actor convivió con un prejuicio de su infancia. En una adolescencia en Argentina, atravesada por códigos de masculinidad, donde destacar por sensibilidad artística podía motivar la burla, Di Marco eligió el marketing antes que las artes escénicas. Estudió tres años esa carrera antes de admitir, sin que amigos o familia supieran, que necesitaba estar en un escenario. “Era un tema muy tabú para mí”, recordó.

“Me daba vergüenza decir que quería actuar, que me hicieran bullying mis amigos o que mi familia me dijera que no. Que me gastaran. Porque todos estábamos muy metidos en hacer deporte, jugar fútbol. Tal vez, la masculinidad, porque cualquier cosa no masculina, te dicen ‘gay’. Hay mucho de eso y, por la esencia un poco influenciable mía, la intención de pertenecer al resto, tenía miedo de que me pegara más lo que dijeran”, admite.

El miedo de actuar no desapareció de golpe, pero una de sus amigas actrices lo empujó a tomar talleres de actuación. Nacho comenzó a estudiar actuación en silencio, hasta que llegó su primera oportunidad en la televisión argentina y decidió contarlo públicamente. Ahí empezó una carrera que, luego, lo llevaría a participar en ficciones vinculadas al universo juvenil de Cris Morena y su recordada telenovela argentina junto a Lali Espósito, “Esperanza mía” (2015).

A sus 32 años, el romance ya no aparece como simple extensión de la etiqueta de galán. Hoy Di Marco piensa dos veces antes de volver a una relación. (Foto: El Comercio/Rafael Cornejo)

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¿Su estado civil? Soltero. Son pocas las relaciones que se le conocen al actor argentino, en particular, porque su vida sentimental circuló como dato esporádico de la prensa argentina más que como su bandera pública. En 2020, mantenía relación con la modelo e influencer chilena Catalina Vallejos, cuando incluso la presentó en televisión peruana durante su etapa en la serie “Princesas. Cuando eso acabó, más adelante, llegó Manuela, una terapeuta holística argentina con quien, según contó en 2024, proyectó una vida más estable al punto de comprar una casa de campo en Pilar. Sostenían una relación a distancia entre Argentina y Perú. Hacia finales de 2025, el vínculo terminó tras casi dos años. Desde entonces, Di Marco volvió a la soltería con una idea menos impulsiva sobre el amor.

“Quiero que la próxima mujer con la que esté sea la madre de mis hijos”, dijo entre risas, aunque sin demasiada ironía. En la entrevista, si bien no se mencionaron nombres, el actor aseguró que su última relación fue “muy trabajosa”.

“En este momento, no tengo ganas de estar en pareja y que eso me tenga un año en una relación y luego cortar. Si me pongo de novio, le diría a esa mujer que proyectemos, sino prefiero seguir soltero”, agregó.

En paralelo a su carrera como actor, Di Marco decidió dar un paso como productor de cine. Asociado desde 2023 a la productora argentina YR Entertainment, con la que desarrolla cine y publicidad. Allí produjo “No preguntes”, un thriller con tintes de ciencia ficción y crítica al sistema que se rodó en una oficina y que ya tuvo recorrido en festivales, mientras negocia su llegada a una plataforma de Disney+ para toda Latinoamérica. Ahora prepara “Al dente”, una comedia romántica en etapa de preproducción donde también actuará.

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