Este miércoles 30 de septiembre se confirmó el fallecimiento de Raúl Alfaro Alvarado, excomandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), entre agosto de 2022 y marzo de 2023, quien detuvo al entonces presidente Pedro Castillo luego del golpe de Estado del 7 de diciembre. En las diligencias judiciales posteriores, Alfaro sostuvo que actuó de inmediato al constatar la comisión de un delito flagrante.
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Pese a contar con descanso médico por COVID-19, el excomandante de la PNP estuvo en su despacho el 7 de diciembre de 2022 y garantizó ante los altos oficiales el respeto a la Constitución. Hacia el mediodía, tras enterarse por su edecán del cierre del Congreso, el exjefe policial fue enlazado telefónicamente con el mandatario por intermedio del ministro del Interior, Willy Huerta.
“General, cierre el Congreso, saque a todos los que están adentro, no permita que nadie ingrese, intervenga a la fiscal de la nación y de seguridad al domicilio del señor Aníbal Torres, de la premier Chávez y al domicilio de sus padres”, detalló el ex alto mando, que dijo reconoció la voz del expresidente por las circunstancias de modo, tiempo y lugar.
El testigo afirmó que consideró errada la disposición y decidió garantizar que el Congreso sesionara con normalidad. Frente a la alerta de un posible asilo diplomático del exmandatario, dispuso telefónicamente que el general Jorge Angulo procediera con su detención.
La medida se amparó legalmente en el artículo 346 del Código Penal y en la condición de flagrancia dispuesta en el Código Procesal Penal, remarcando que la prerrogativa del fuero presindencial queda sin efecto bajo estas circunstancias.

