Meta, propietario de Instagram y Facebook, fue acusado ante un tribunal federal de California de diseñar e implementar funciones que generan adicción en los menores de edad y de aprovecharse de ellos para su propio beneficio de manera consciente y deliberada. Los alegatos formaron parte de las declaraciones iniciales en un juicio que ya es una de las batallas legales más trascendentales que enfrenta la empresa fundada por Mark Zuckerberg.
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Juan Carlos Luján, comunicador peruano y divulgador sobre temas relacionados con la IA generativa, apunta que la estrategia de Meta busca primero atraer a los chicos, engancharlos, retenerlos una buena cantidad de minutos, obtener todos sus datos, y luego a través del algoritmo les da información, según sus intereses o usos.
“Ahora, esa dinámica la emplea también TikTok, X, YouTube. Entonces yo creo que si logran formalizar ese tipo de denuncias pues las siguientes empresas involucradas serían las otras, porque finalmente es el algoritmo que ellos diseñan el que hace que tú te enganches y que luego te genera esa adicción de estar ahí”, dice a El Comercio.
Se espera que el juicio dure seis semanas, y que el veredicto se dé a conocer en octubre. Durante el proceso, supervisado por la jueza federal de distrito Yvonne Gonzalez Rogers, en Oakland, es probable que el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y otros ejecutivos y ex empleados den sus testimonios.
Si bien este es el primer juicio federal sobre un caso de este tipo, existen otras demandas activas que también tienen en la mira a TikTok, Snapchat y YouTube, acusados de haber deteriorado la salud mental de los adolescentes.

El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, fue uno de los altos ejecutivos tecnológicos llamados al estrado durante el juicio. (Foto de Apu GOMES / AFP)
/ APU GOMES
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“Las demandas alegan que las redes sociales han perjudicado a los niños con productos adictivos, inspirándose en parte en una estrategia legal utilizada contra las grandes tabacaleras en la década de 1990”, señala el diario “The New York Times”.
Luján destaca que el gran negocio de Meta es la publicidad, ya sea en Instagram, en WhatsApp, en Facebook. “Esa publicidad es la que nos persigue gracias a las interacciones que tenemos con la plataforma. Entonces, para unos eso puede estar mal, pero hay otros que dicen ‘bueno, si no quieres estar en esa situación, no entres a las redes sociales’. Para otros puede ser saludable, porque te da visibilidad, el posicionamiento para tu negocio, para tu marca, la posibilidad de ser efectivamente parte de una comunidad. Ahí funciona muy bien. Entonces, todo depende de cómo queramos ver las cosas”, afirma.
Además, cree que en este caso el gran problema está en que por más que Meta o Instagram tengan filtros para que los menores de edad se registren, igual los chicos pueden manipular sus edades y entrar igual. “En realidad, considero que la mayor responsabilidad parte de los padres. O sea, hasta qué punto hay que darle teléfonos a los chicos a temprana edad o que tengan acceso a Wi-Fi”, señala.
Meta, por su parte, ha enfrentado ya varias derrotas. Un juzgado del distrito de Santa Fe en Nuevo México condenó a inicios de mes a Meta a pagar US$567 millones a un fondo de reparación para la salud mental de los jóvenes que debe crear, porque se considera que su forma de operar perjudica la salud y seguridad de los adolescentes.
En marzo del 2026, un tribunal de Los Ángeles declaró responsables a Meta y YouTube (Google) fueron en un caso histórico de lesiones personales en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, California. Las empresas tuvieron que pagar 6 millones de dólares a una joven de 20 años que demandó a las compañías por negligencia y adicción a las redes sociales durante su adolescencia.
Con más de 3.000 millones de usuarios en todo el mundo, Meta ha argumentado que implementó medidas de seguridad para proteger a los usuarios jóvenes y que había sido transparente con el público.

(Foto: AFP)
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“Estamos orgullosos de nuestro historial en la protección de los adolescentes en nuestras plataformas y de la cantidad de esfuerzo que hemos dedicado a desarrollar protecciones a lo largo de los años, incluso antes de que estos casos se presentaran, y hasta el día de hoy. Esperamos con interés mostrarle al juez y al jurado esos hechos en el tribunal”, manifestó la empresa en un comunicado.
Por su parte, un portavoz de la compañía dijo a la televisora ABC que los fiscales no presentan pruebas de que alguien en sus estados haya sido engañado. “Afirman que funciones inofensivas —como tener una cuenta adicional de Instagram— perjudicaron de alguna manera a sus residentes, e intentan penalizar a Meta por desafíos que afectan a toda la industria, como la verificación de la edad”, señaló.
“The New York Times” destaca que el caso de los cuatro estados —el primero de una serie de casos de prueba federales— representa una importante amenaza legal para Meta tras las derrotas anteriores. “Si los estados ganan, según consta en un documento judicial, exigirán una indemnización cercana a los 200.000 millones de dólares por violaciones a la protección del consumidor. Esto equivaldría a casi el 14% del valor total de las acciones de la compañía, que el lunes ascendía a 1,45 billones de dólares, según el mismo documento”, apunta.
Para Luján, es claro que por la cantidad de dinero que hay en juego, hay un gran interés económico. “Creo que finalmente han logrado nuevamente sentar en el banquillo a Zuckerberg y su empresa, por un tema que además es discutible. Más allá de los filtros que ellos ponen en sus aplicaciones, está el hecho de que ellos se amparan en la primera enmienda que establece la libertad de expresión y con ello argumentan que las redes sociales no son responsables del contenido que publican los usuarios”, concluye.

