Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La Met Gala no funciona como una simple gala de celebridades, sino como un dispositivo cultural cuidadosamente diseñado: recauda millones para el Costume Institute y, al mismo tiempo, fija el tono de la conversación estética global. En esa operación, la moda deja de ser industria para convertirse en discurso, y la alfombra roja en un campo de prueba donde se negocian identidad, poder y visibilidad.
La edición 2026 llega hoy con una expectativa particular. No solo inaugura una nueva exposición, sino que refuerza una idea que el evento viene empujando hace años: la ropa como forma de pensamiento. Lo que se verá no será únicamente lujo o extravagancia, sino intentos —más o menos logrados— de convertir el cuerpo en una pieza de museo.

Nicole Kidman, una de las anfitrionas de la Met Gala 2026, mantiene una relación constante con el evento, destacando por elecciones que oscilan entre la alta costura clásica y propuestas alineadas al concepto anual. (Foto: Angela WEISS / AFP)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La Met Gala 2026 se celebra hoy lunes 4 de mayo, manteniendo la tradición del primer lunes de mayo que el evento respeta desde hace décadas. La fecha no es menor: funciona como una apertura simbólica del calendario cultural neoyorquino, marcando el inicio de una temporada donde el arte, la moda y el espectáculo se cruzan de manera más visible.
La sede vuelve a ser el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, específicamente el Costume Institute. Ese día, el museo cierra sus puertas al público general y se transforma en un espacio completamente controlado, donde cada acceso, cada invitado y cada imagen está previamente calculada.
Todo comienza con la alfombra roja, que es el único momento público: ahí los invitados desfilan, posan y fijan la narrativa visual de la noche. Después de ese tramo visible, el evento se vuelve completamente privado. Los asistentes ingresan al museo, recorren la exposición antes de su apertura oficial, participan de un cóctel y luego de una cena formal donde la ubicación de cada invitado responde a intereses estratégicos. La noche suele cerrar con una performance o intervención artística.
Desde Perú, la Met Gala 2026 se podrá seguir en vivo únicamente a través de la alfombra roja, que es la única parte transmitida del evento. La cobertura arranca cuando comienzan a llegar los invitados al Metropolitan Museum of Art, convirtiendo ese momento en el eje mediático global.
- Vogue (YouTube, web, Instagram, TikTok): desde las 5:00 p.m. (hora Perú)
- E! Entertainment Television (TV y streaming): desde las 5:00 p.m. (hora Perú)
Rosalía apostó por una silueta estructurada en la Met Gala 2025, alineándose con el eje de la sastrería reinterpretada y consolidando su presencia como figura habitual en la alfombra roja. (Foto: AFP)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La exposición de este año, titulada “Costume Art”, propone leer la historia del vestido como una historia del cuerpo representado. No se limita a mostrar prendas icónicas, sino que las pone en diálogo con obras de arte para explorar cómo distintas culturas han imaginado y construido el cuerpo a lo largo de miles de años.
En términos curatoriales, la muestra se organiza alrededor de distintas nociones del cuerpo —ideal, marginal, transformado—, lo que abre la puerta a interpretaciones menos literales en la alfombra roja. El dress code, “Fashion is Art”, empuja precisamente en esa dirección: no se espera fidelidad histórica, sino propuestas que funcionen como piezas conceptuales más que como simples looks.
La lista de invitados nunca se hace pública en su totalidad, pero responde a una lógica clara: no se trata solo de celebridades, sino de una red donde confluyen diseñadores, artistas, empresarios y figuras del entretenimiento. Cada mesa es financiada por casas de moda o patrocinadores, que a su vez eligen a quién invitar y vestir.
Para 2026, se sabe que figuras como Beyoncé, Nicole Kidman, Venus Williams y Anna Wintour encabezan la gala como anfitrionas, lo que ya da una pista del perfil de asistentes. Anthony Vaccarello y Zoë Kravitz copresidirán el Comité Organizador de la MET Gala 2026, junto a otras estrellas como Sabrina Carpenter, Doja Cat, Gwendoline Christie, Alex Consani, Misty Copeland, Elizabeth Debicki, Lena Dunham, Paloma Elsesser, LISA, Chloe Malle, Sam Smith, Teyana Taylor, Lauren Wasser, Anna Weyant, A’ja Wilson e Yseult.
Anna Wintour dirige la Met Gala desde 1995 y es la principal responsable de la lista de invitados, el enfoque curatorial y la consolidación del evento como el más relevante de la moda global.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La expectativa por ver reunido al elenco de The Devil Wears Prada —y ahora su secuela— en la Met Gala 2026 es alta, sobre todo porque el estreno de The Devil Wears Prada 2 ocurrió apenas días antes del evento. Sin embargo, la realidad es menos espectacular que el rumor: no hay confirmación de una aparición conjunta del elenco en la gala, ni de un “reencuentro oficial” en la alfombra roja.
El caso más claro es el de Meryl Streep. Pese a la coincidencia con el estreno de la secuela y su vínculo directo con la figura de Anna Wintour, la actriz no asistirá. Su equipo ha reiterado que la Met Gala “nunca ha sido su escena”, una postura que ha mantenido durante años pese a recibir invitaciones constantes.
En la Met Gala 2025, marcada por el tema “Superfine: Tailoring Black Style”, varios nombres entendieron que la consigna no era vestirse bien, sino construir una idea desde la sastrería. Colman Domingo destacó con una capa azul de Valentino en homenaje a André Leon Talley, mientras Lewis Hamilton reforzó esa misma línea de referencia histórica. En paralelo, Janelle Monáe llevó uno de los conceptos más elaborados de la noche con un diseño transformable de Thom Browne que mutaba en plena alfombra roja, convirtiendo el vestuario en performance.
Otros asistentes optaron por moverse entre lo teatral y lo estilizado. Lupita Nyong’o apostó por un traje turquesa con capa y sombrero de Chanel, subrayando el carácter escénico del dandismo, mientras Kendall Jenner reinterpretó la sastrería con una silueta más pulida y contemporánea. En el terreno mediático, Rihanna volvió a dominar la conversación al anunciar su embarazo durante la gala, y Bad Bunny incorporó guiños identitarios en su look, confirmando que la edición estuvo menos centrada en la elegancia clásica y más en la carga simbólica de cada aparición.




