Ella le decía “flaquito” y le insistía en que debía comer más. A él le fastidiaba un poco, así que un día, en plena escena, le respondió con una chapa inesperada: “mi Huequi”. César Ritter pensó que cortarían la toma, pero la escena siguió y el apodo quedó. Vanessa Jerí, que entonces empezaba a entender los códigos de la actuación, se lo tomó personal. “Me dejó de hablar como tres semanas”, confiesa él. “Me molesté porque no soy hueca y no entendía que el tema iba por el personaje. Pero Efraín (Aguilar), que es un trome, me fue amoldando”, aclara ella.
Ella le decía “flaquito” y le insistía en que debía comer más. A él le fastidiaba un poco, así que un día, en plena escena, le respondió con una chapa inesperada: “mi Huequi”. César Ritter pensó que cortarían la toma, pero la escena siguió y el apodo quedó. Vanessa Jerí, que entonces empezaba a entender los códigos de la actuación, se lo tomó personal. “Me dejó de hablar como tres semanas”, confiesa él. “Me molesté porque no soy hueca y no entendía que el tema iba por el personaje. Pero Efraín (Aguilar), que es un trome, me fue amoldando”, aclara ella.
Hoy ambos lo recuerdan entre risas. Ninguno imaginó que Lalo y Carola, aquellos personajes de “Mil oficios”, seguirían vigentes mucho después del último corte, instalados en la memoria afectiva de un público que nunca terminó de despedirse de ellos.
Al verlos juntos otra vez, riéndose, interrumpiéndose y lanzándose bromas como si el tiempo no hubiera pasado, es difícil no pensar en ellos como Lalo y la Huequi. O como Lorenzo y Wendy, la pareja que años después volvió a reunirlos en “Así es la vida”. Han pasado más de dos décadas desde aquella etapa, pero la complicidad continúa intacta. “En ‘De vuelta al barrio también estuvimos juntos, pero solo en dos capítulos”, aclara ella.
Ahora, Jerí y Ritter se reencuentran en “Atrapa2”, una obra que marca su primera experiencia teatral juntos. El año pasado empezaron a grabar videos para redes sociales casi como un juego. Volvieron a activar esa química de sus antiguos personajes y la respuesta fue inmediata.
“La gente en realidad quiere vernos juntos. Nos hemos juntado después de bastante tiempo y para mí es un placer volver”, dice Vanessa.
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César reconoce que el reencuentro ocurrió de forma orgánica, sin grandes planes iniciales. Primero fueron los videos, luego llegaron marcas, productores y la idea de llevar esa complicidad al escenario.
“Esta obra es una excusa para volver a trabajar juntos después de 20 años”, cuenta. A la dupla se suman Malú Menacho y Roni Ramírez, quienes interpretan a sus hijos en la ficción.
Vanessa Jerí y César Ritter junto a Malú Menacho y Roni Ramírez, quienes interpretan a sus hijos en «Atrapa2»..(Foto: Joel Alonzo)
/ JOEL ALONZO
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La historia de “Atrapa2” también dialoga con sus propias carreras. La obra sigue a Tavo, un exactor que dejó la televisión para dedicarse a los negocios, aunque la nueva vida no termina de hacerlo feliz.
“Después de un accidente, vuelve a ese universo y queda atrapado dentro de la sitcom que lo hizo famoso. La única manera de liberarse es cerrar la historia de un personaje que nunca tuvo final”, explica César.
Vanessa interpreta a Karina, la esposa de Tavo dentro de esa ficción que lo persigue. “Estoy atrapada dentro de ese sueño que lo está perturbando un poquito. Somos esposos dentro de la serie”, añade.
El argumento toca una fibra sensible para ambos. Porque Jerí y Ritter saben lo que significa ser recordados por personajes que marcaron una época. “Mil oficios” fue, para ellos, una locura televisiva. En esa serie, dice César, los personajes pegaron con una fuerza que no siempre es fácil de administrar.
“Cuando empieza es mucho y cuando termina también es demasiado. Ahora lo veo con un recuerdo hermoso, pero es un tránsito difícil”, admite.
Vanessa también se apartó un tiempo de la actuación. Se fue hacia la conducción, los eventos corporativos y otros formatos, aunque nunca dejó de sentir cariño por los personajes que el público todavía le recuerda.
“Yo creo que la gente siempre va a tener ese recuerdo y es lindo. Les agradezco enormemente ese amor inmenso que nos tienen”, señala. Pero también reconoce que, en su momento, necesitó tomar distancia para no quedar encasillada.
César cree que ese alejamiento fue necesario. “Si no hubiéramos hecho ese duelo, tal vez no los recordaríamos con tanto cariño y tanta alegría”, reflexiona.
La química entre ambos, sin embargo, parece resistirse a cualquier despedida definitiva. César dice que son “como el agua y el aceite”. Ella, ordenada; él, caótico. Ella, hiperactiva y distraída; él, dispuesto a burlarse de ese desorden con cariño. “Siempre hemos tenido una dinámica muy divertida en el trabajo. Una cosa así no se encuentra fácilmente”, dice Ritter. Vanessa lo confirma a su manera: “Cada uno sabe perfectamente cómo aprende la historia y la dinámica. Yo soy superhiperactiva y esa es mi manera de desarrollarme”.
Esa confianza también se extiende a sus vidas personales. En la calle, todavía hay quienes creen que son pareja. “Me dicen: mándale saludos a tu esposo Lorenzo”, cuenta Vanessa entre risas. Pero ambos hablan con naturalidad de sus parejas reales y del cariño con que acompañan este reencuentro.
César conoce desde hace años a Raúl González, pareja de Vanessa, y recuerda que al saber de esa relación no tuvo dudas: “Cuando supe que estaba con Raúl, le dije: ahí es”. Vanessa, por su parte, conoce a Cecilia Rospigliosi, pareja de César, desde la época de “Mil oficios”, cuando ella interpretaba a Mafer. “Cuando supe que estaba con Cesitar dije: extraordinaria pareja. Tiene que estar con ella sí o sí”, comenta.
“Atrapa2” apela al recuerdo de quienes los siguieron en televisión, pero también busca hablar de lo que ocurre después de la fama, cuando el actor intenta separarse del personaje que el público se niega a olvidar. “Fundamentalmente apela a vernos juntos nuevamente”, resume Ritter.
Hoy, con más experiencia y menos miedo a jugar con su propia historia, Vanessa Jerí y César Ritter vuelven a encontrarse frente al público. Él escribe, dirige y actúa en la obra, en un proceso que define como una creación colectiva. Ella regresa al teatro con entusiasmo y algo de vértigo. “Primera vez en vivo y en directo con Cesitar Ritter. Eso no se lo pueden perder”, finaliza.
«Atrapa2»
Fechas: 21, 22 y 23 de agosto de 2026
Hora: 8:00 p. m.
Lugar: Cúpula de las Artes
Entradas: Teleticket.




