miércoles, mayo 6

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Durante quince años, primero fue Mau, después Ricky. Pero esta vez el orden se altera en apariencia y lo cambia todo en el fondo. “Ricky y Mau”, el cuarto álbum del dúo, parte de ese gesto mínimo —invertir el nombre— para abrir una conversación que habían postergado durante años. No se trata de quién va adelante, sino de por qué importa que sea de esa forma. En ese pequeño desplazamiento se instala una incomodidad que el disco no intenta resolver, sino explorar: la identidad compartida, el peso del ego y la dificultad de ser dos sin dejar de ser uno.

Durante quince años, primero fue Mau, después Ricky. Pero esta vez el orden se altera en apariencia y lo cambia todo en el fondo. “Ricky y Mau”, el cuarto álbum del dúo, parte de ese gesto mínimo —invertir el nombre— para abrir una conversación que habían postergado durante años. No se trata de quién va adelante, sino de por qué importa que sea de esa forma. En ese pequeño desplazamiento se instala una incomodidad que el disco no intenta resolver, sino explorar: la identidad compartida, el peso del ego y la dificultad de ser dos sin dejar de ser uno.

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El punto de partida es “Las flores”, una canción que funciona como eje del proyecto. Escrita por Ricky para su hermano, no busca una épica ni un golpe de efecto, sino algo más frágil: decir lo que cuesta decir. “El miedo era no poder explicar cómo me sentía y qué es lo que estaba sintiendo, las cosas que no se dicen”, nos cuenta Ricky Montaner en entrevista.

Ese desplazamiento también redefine la manera en que se acercan a la música. Durante años, el dúo entendió la lógica del pop como un sistema de decisiones estratégicas. Hoy, el proceso también parece invertido. “No fue creada con el propósito de gustar, no es para que el público dé la sentencia, sino para que nosotros nos sintamos más cercanos”, dice Mau Montaner.

“Las flores”, tema central del álbum, marca el tono más honesto del dúo, con una carta musical de Ricky hacia Mau. (Foto: Sony Music)

/ FRANK PUENTES

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Hubo un tiempo en que todo parecía más claro para Mau y Ricky. Crecieron dentro de la música: hijos de Ricardo Montaner, formados entre escenarios, estudios y giras, aprendieron desde temprano cómo funciona la maquinaria. Luego formaron una dupla que conectó con un público distinto al de su familia. Éxitos, nominaciones, listas. Todo en su lugar.

Pero en ese recorrido también se fueron acumulando decisiones que hoy miran con distancia. “Tratamos de que el lado de la industria no entre a los ensayos, porque hemos cometido el error de permitir que eso suceda. No se vuelve a repetir”, prometen. Durante años, la lógica del negocio se coló en su proceso creativo hasta volverse parte de él. “Cuando entras al estudio con el sombrero de ejecutivo, empiezas a sacrificar lo que tienes en el corazón”, menciona Mau, no como queja, sino como un diagnóstico.

A eso se suma lo que no siempre se ve: la dinámica de dos hermanos trabajando juntos. No la versión romántica, sino la real, con sus tensiones y silencios. “Lo más difícil no son los números, es lo intangible; cómo manejar el ego, quién lidera en qué momento”, explican. En ese terreno, cada decisión se carga de sentido al momento de ver quién aporta más y quién aporta menos.

Durante mucho tiempo, intentaron resolverlo marcando distancia. “Ahí estaba el error: nos enfocábamos mucho en nuestras diferencias, en remarcarlas”, recuerdan. Era una forma de afirmarse, de no diluirse en el otro. Pero también una forma de perder de vista lo esencial. “Cuando uno está seguro de quién es, eso deja de ser importante”, agrega Ricky.

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De ahí nace “Ricky y Mau”. No como una ruptura con lo anterior, sino como una corrección de rumbo. “Entender que sus fortalezas son mis debilidades y viceversa es lo clave”, explican. En esa lógica, el orden deja de importar. O, mejor dicho, empieza a importar por otras razones. Ya no como jerarquía, sino como símbolo de una conversación que, por fin, decidieron tener.

Sobre el concierto de

Mau y Ricky

El jueves 7 de mayo, a las 9:00 p.m., en el Centro de Convenciones Leguía. Entradas disponibles en Ticketmaster.

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