jueves, abril 30

Trump ordenó la desclasificación pocos días después de volver a la Casa Blanca en enero como parte de una promesa de transparencia en el país. “Tenemos un tremendo volumen de documentos, tendrán mucho para leer”, dijo sobre los papeles que hasta entonces permanecían bajo secreto a pedido de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la policía federal (FBI) por razones de seguridad nacional.

Newsletter Vuelta al Mundo

Pero quienes esperaban resolver décadas de interrogantes o corroborar teorías conspiratorias quedaron decepcionados. Más que dar un giro al caso, las aproximadamente 64.000 páginas reveladas por los Archivos Nacionales en marzo sobre el asesinato de Kennedy en 1963 mostraron datos personales sobre los informantes de la CIA y algunas prácticas cuestionables de la agencia de inteligencia.

Si bien Trump prometió que no habría censura, no todos los archivos salieron a la luz. Y los documentos visibles en muchos casos estaban borrosos y tenían tachada parte de la información.

Algunos de los archivos desclasificados sobre el asesinato de John F. Kennedy. (Foto: AP)

En el caso de Martin Luther King, el diario “The New York Times” destaca que muchos esperaban saber si su asesinato fue orquestado o conocer “detalles potencialmente dañinos” sobre la vida del líder afroamericano que podrían haber sido almacenados en los registros de vigilancia del FBI y que la administración Trump ha tratado de revelar.

Los expertos que estudian a Martin Luther King no encontraron nada de eso y destacaron que los archivos no incluyen grabaciones de escuchas telefónicas del FBI a King y otros papeles que permanecen bajo secreto judicial hasta el 2027. Del otro lado, el gobierno defiende que los documentos muestran entrevistas con personas que conocieron al asesino de King, James Earl Ray, y detalles inéditos de las investigaciones.

Una distracción

Los hijos del reverendo, Martin Luther King III y Bernice A. King, se opusieron a la divulgación de los documentos desde el comienzo y después de su desclasificación recordaron en un comunicado que su padre fue atacado en una campaña de desinformación y vigilancia invasiva por el FBI, al tiempo que condenaron cualquier intento de utilizar los archivos para “minar” su reputación.

La familia King y varios expertos han cuestionado las motivaciones detrás de la revelación de los documentos, sobre todo en un momento en que Trump y funcionarios de la Casa Blanca intentan desviar la atención de la presión sobre ellos para revelar la supuesta lista de clientes famosos del fallecido criminal sexual Jeffrey Epstein.

“La interpretación más generalizada que se le ha dado a la revelación de documentos clasificados es que se busca apaciguar la sed de la base trumpista por información sobre el Caso Epstein. Existe gran enojo de quienes dicen que no se está dando la transparencia absoluta que Trump había prometido”, dice a El Comercio Octavio Pescador, profesor de UCLA y comentarista de CNN en Español.

Aunque la información desclasificada ya había estado en la luz pública por años, el experto apunta que no todos los ciudadanos están informados. “A algunas personas les da algo de qué hablar. Cambiar el foco de la atención de algunos grupos le es bastante favorable al gobierno, pese a que la verdad ya la conoce la mayor parte de la sociedad”, añade.

Mientras tanto, las autoridades trasladaron ayer a Ghislaine Maxwell, exnovia y cómplice de Epstein, de una cárcel en Florida a una prisión de mínima seguridad en Texas. Trump recordó esta semana que él tiene la autoridad de indultarla y dijo que se distanció de Epstein hace décadas porque le “robó” empleados del spa de su mansión en Mar-a-Lago.

En otros países

-El Gobierno Español dio luz verde el mes pasado al proyecto de ley de información clasificada, que implica divulgar documentos secretos del franquismo. La norma pasará al Congreso para ser tramitada.

-En Argentina, el gobierno de Javier Milei publicó en abril documentos sobre actividades nazis en ese país que fueron desclasificados en 1992.

-Los archivos incluyen referencias al paso por Argentina de Adolf Eichmann y Josef Mengele, entre otros.

Share.
Exit mobile version