El sistema electoral (llamémoslo así) sigue contando votos. Al cierre de esta columna y a tres semanas de los comicios, el conteo araña el 98,424%. ¿Qué hace tan lento este trámite? ¿Es la acción legal potencialmente irresponsable o un desempeño de la ONPE más desprolijo de lo que se vio en la superficie?
La respuesta tomará tiempo. Mientras, la vida sigue y los males estructurales se vuelven crónicos ante la pasividad y desidia de quienes deberían tomar estas decisiones. Males dentro y fuera del territorio nacional que, no hay duda, exigen respuestas.
Empecemos por el ámbito nacional: la pobreza. El INEI difundió recientemente cifras referidas al tema. Puede verse el vaso medio lleno o medio vacío, según la ideología que se profese. “El Peruano” tituló: “INEI: Pobreza se redujo por segundo año consecutivo” (6/5/2026), mientras “Gestión” precisa: “Más de 11 millones están en riesgo de caer en pobreza” (6/5/2026).
Otro frente complejo es el deterioro de las finanzas públicas, producto de una combinación perniciosa de populismo legislativo y poca contención del Ejecutivo. Hace algunas semanas, el Consejo Fiscal reiteró “su profunda preocupación por la continua aprobación de leyes que comprometen la sostenibilidad fiscal, incrementando significativamente las presiones fiscales en el corto, mediano y largo plazo” (CF, 26/3/2026).
Pero no solo las presiones económicas son relevantes. Aunque con menos prensa que en meses previos, la inseguridad sigue siendo un tema de preocupación. Un estudio reciente del IEP para el Instituto Bartolomé de las Casas colocaba a la seguridad ciudadana como el principal problema que “le afecta actualmente y que le gustaría que las autoridades solucionen”: 41%. Dicho problema duplica el económico (20%) y alcanza un pico marcado en la capital (59%) (IEP, marzo del 2026).
En el frente externo, la coyuntura está pautada por las guerras en curso en varias partes del globo y por su consecuente impacto económico. El conflicto en Ucrania sigue, mientras el Gobierno Estadounidense anuncia el fin de la ofensiva militar en Irán, aunque nadie puede precisar cuándo se volverá a la normalidad. Por su parte, la permanente tensión geopolítica entre China y Estados Unidos es el marco omnipresente y, muchas veces, condicionante de todas estas escaladas internacionales.
Parte del elenco que asumirá el nuevo liderazgo político en el frente parlamentario está terminando de definirse. Frente a lo malo conocido, un rápido repaso de los nuevos rostros deja espacio para la expectativa y la esperanza. La otra parte se definirá en un mes exactamente y relevará a un errático y deslenguado José María Balcázar.
No obstante, en lo único que hay consenso es que quien resulte ganador deberá tener la manija suficiente para rodearse de colaboradores solventes, sean del pelaje ideológico que sean, capaces de responder a un panorama nacional e internacional sumamente complejo.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.




