El presidente francés, Emmanuel Macron, destacó ante el papa León XIV “las raíces judeocristianas” de Europa, que calificó de “continente de paz”, al tiempo que alertó del retorno de la guerra, a través de Ucrania, que obliga a los países europeos a “la acción”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, destacó ante el papa León XIV “las raíces judeocristianas” de Europa, que calificó de “continente de paz”, al tiempo que alertó del retorno de la guerra, a través de Ucrania, que obliga a los países europeos a “la acción”.
“Nuestros esfuerzos por la paz tienen que estar a la altura de los desafíos. Para garantizar nuestra soberanía real, tenemos que actuar, en primer lugar garantizando nuestra seguridad y preservando nuestros valores”, aseguró Macron en Metz, en el noreste de Francia, durante el último día de la visita del papa a ese país.
El presidente francés se refirió específicamente al apoyo que Europa está prestando a Ucrania “ante la agresión militar de Rusia”, pero también “acelerando la construcción de una Europa de la defensa y de la paz”.
“La paz no se decreta, se construye pacientemente a través de artesanos de buena voluntad, lúcidos y constantes”, agregó Macron, que puso como ejemplo la figura de Robert Schuman, enterrado a pocos kilómetros de Metz, uno de los padres de la construcción europea y de la reconciliación franco-alemana.
El papa León XIV conversa con el presidente francés Emmanuel Macron durante un encuentro titulado «En las raíces de Europa: Por la paz y la unidad», celebrado en el Centro de Conferencias Robert Schuman en Metz. (Foto de Benoit Tessier / AFP).
/ BENOIT TESSIER
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Hacer frente a la amenaza rusa, señaló el presidente francés, conlleva también “defender un modelo social”, que pasa por mejorar la competitividad, la lucha contra el cambio climático o el control de las tecnologías.
En ese aspecto, entroncó con la primera encíclica de León XIV y reiteró su idea de controlar la tecnología para ponerla al servicio de la humanidad, tal y como ya había señalado el pasado viernes en el primer discurso pronunciado junto al papa tras su llegada a Francia.
En particular, Macron destacó la lucha contra la desinformación, citó al evangelista Juan al asegurar que “la verdad nos hará libres” y el principio cristiano de ayudar a los más frágiles para justificar su proyecto de limitar el uso de pantallas a los menores que calificó como “mayoría digital”.
El presidente francés señaló que “Europa debe recuperar el coraje de sus fundadores” para “convertirse en una potencia de paz, de independencia y de democracia”.
“No se trata de ceder al odio del otro, al retorno de los nacionalismos que dividen”, dijo Macron, cuyo mandato acaba en mayo próximo y según las encuestas la ultraderechista Marine Le Pen es favorita para sustituirle.
El presidente apeló a defender el ideal europeo, que consiguió una unidad “que durante dos milenios se buscó con imperios y guerras civiles” y que señaló que “no borra a las naciones, les otorga una fuerza y prolonga su capacidad de actuar y controlar su destino”.
“Un principio de libertad que protege la capacidad de actuar del más pequeño y obliga al más grande a respetar su autonomía y a aportarle apoyo cuando sus fuerzas no son suficientes”, señaló.



