El presidente del Capítulo Chileno del Consejo Empresarial Chileno-Peruano (CEChP) y vocero del principal gremio empresarial de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Luis Felipe Gazitúa, conversó con El Comercio el último viernes a raíz de la reunión del mencionado Consejo. De acuerdo con el empresario, se espera formar parte del próximo gabinete binacional entre ambos países.
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-¿Cuándo se estima tener la siguiente reunión del Consejo Empresarial?
Lo que planteamos en la reunión del viernes es que tenemos la aspiración, como Consejo chileno y peruano, de ser parte de la reunión del gabinete binacional, cuya fecha no está fijada, pero entendemos que va a ser en el primer trimestre del próximo año.
Es una tradición que ha ocurrido en años anteriores. Creemos que es muy valioso, porque permite al sector privado compartirle a los gobiernos de ambos países nuestra mirada y los desafíos que existen sin interferir en las políticas públicas. Es simplemente comentar, sin querer imponer ninguna agenda.
-¿Ya hay aspectos en los que coincidimos como países? La presidenta de Sofofa, Rosario Navarro, indicó en la reunión del viernes que se debe avanzar hacia una mayor integración.
En conjunto con ComexPerú, nuestra contraparte en el Consejo, trabajamos para junio una agenda y definimos cuatro ejes de trabajo relacionado a cuestiones que en el sector privado pensamos en los que hay espacio de crecimiento y desarrollo: la minería, tecnología e innovación, retail y consumo masivo, y transporte y logística.
En esta reunión se ha enriquecido esa definición de cuatro ejes con algunas propuestas. La idea es nombrar responsables para estos cuatro temas, en Perú y en Chile, y generar alguna propuesta concreta para los gobiernos.
-Sobre la economía chilena, el Banco Central de Chile estima un crecimiento económico entre 0,25% y 0,75% para su país este año. ¿Qué opinión tiene sobre la estimación de crecimiento?
En materia de crecimiento económico, estamos pagando la cuenta de muchos años de políticas públicas y económicas equivocadas, y que este año son agudizadas por la guerra en Medio Oriente que elevó el precio del petróleo y del diésel, cuyo costo de refinación es mayor que el del petróleo base.
Hubo impacto en la inflación y en las expectativas de la gente, porque cuando sube un producto como la bencina, el diésel y el combustible, se afectan otros productos de la economía. Por eso sube la inflación y restringe la capacidad de consumo de las personas.
Esa es la razón por la cual el crecimiento en Chile es bajo, más de lo que se pensaba a inicios de año. Eso es una mala cosa, pero al menos soy optimista.
-¿En qué sentido hay optimismo?
Creo que las condiciones van a cambiar. Se aprobaron algunas leyes en materia económica que fomentan la inversión y estimulan la economía. Se va a demorar probablemente en tener efectos, pero el gobierno ha planteado un presupuesto para el próximo año que apunta a tocar temas de empleo, y crecimiento económico más acelerado.
Esto va a mejorar las condiciones de crecimiento, empleo y salarios el próximo año.
-¿Con qué percepción se queda el empresario chileno del clima de inversiones en Perú?
No hay ningún factor de desarrollo más importante para nuestros países y para la gente que vive en otros países que la empresa privada. El sector privado tiene mejores opciones cuando gobiernan ideas que promueven el libre mercado, la propiedad privada, la competencia y tenemos la suerte, en Perú y en Chile, de tener gobiernos que creen en eso.
Por esa razón en el mundo empresarial somos optimistas. Creemos que hay espacios de desarrollo en los países latinoamericanos y los nuestros no son la excepción. Estamos llenos de problemas, tenemos muchos desafíos como el crimen organizado, el narcotráfico, problemas propios de la región, pero tanto en Perú como Chile tenemos que saber sobrellevarlo. Y sobre eso, hacer que nuestros países mejores, que la gente tenga acceso a empleo, tenga mejores salarios. Eso se hace a través de la empresa privada.
-Creería que los dos problemas urgentes son el fenómeno de El Niño y la inseguridad para ambos países.
Cuando le preguntan a las personas sobre los principales problemas del país, en ambas naciones, ellos hablan de seguridad, porque lo ven en la televisión y saben las cosas que están sucediendo. Pero cuando se les pregunta cuál es el problema que más les afecta, dicen empleo, y salarios, porque pensamos que la inseguridad le va a pasar a otros, no a nosotros.
Esos son los desafíos que tenemos. Los temas de seguridad tienen que abordarse integralmente, porque el crimen organizado es un negocio y que tiene muchas vertientes, no es que a la gente le falta comer y decide robar. Estamos entusiasmados, porque a nivel regional ya hubo contacto entre gobiernos para abordar el problema de manera integral.
-Desde la economía peruana se espera un crecimiento de 3,2% para este año. ¿Esto puede generar un mayor interés para que vengan los empresarios chilenos?
Más que el crecimiento sea de 3,2% o un poco más, es cuando uno tiene un ambiente de inversión que significa estabilidad y reglas claras. La inversión que hace uno hoy es para muchos años, eso favorece que una empresa privada, peruana o chilena, invierta.
-Ambos países también firmaron su adhesión al Escudo de las Américas. ¿Este grupo de cooperación a nivel de seguridad puede también generar una cooperación económica?
Suscribo la posición del gobierno chileno: esta es una manera de enfrentar los problemas comunes en la región sin perder soberanía y sin que se pase por encima de nuestro legítimo derecho a la autodeterminación.

