martes, septiembre 29

Poco antes de las 5 a. m. tomo un café y a entrenar. Aunque confieso que últimamente es café y directo a ver pendientes… pero ya estoy retomando el buen hábito.

Leo principalmente actualidad y bastante sobre negocios. El último que me encantó fue “The Best Team Wins”, sobre cómo liderar equipos y distintas generaciones. Lo recomendaría.

Lamentablemente, el celular y la Mac. Pero si me preguntas qué quisiera que no me falte: mi bici y mis zapatillas.

Ambos tienen su encanto, pero termino yendo más al cine por mis hijos.

ChatGPT, Shopify y Garmin Connect.

Disney, sobre todo por los deportes. Y después, Netflix.

Una camioneta de tres filas, sí o sí. ¡Con el familión que somos, la necesito!

Definitivamente playa. Aunque Cusco tiene un encanto especial.

Hago triatlón: natación, bicicleta y running. Ya tengo un Ironman completo y doce 70.3.

Depende del momento, pero un buen vino o un chilcano de kion.

Playa. Frente al mar puedo trabajar y relajarme al mismo tiempo.

Apasionado, positivo y perseverante.

Cocinar. Me encanta y, modestia aparte, no me va mal.

Te caes y te levantas como el ave fénix.

Me inspiran especialmente las empresas que lograron escalar sin perder el foco en su gente.

Más que un referente puntual, cenaría con algún emprendedor que haya convertido una marca pequeña en una gran empresa sin perder su esencia. Tendría demasiadas preguntas.

Mi papá. Me enseñó mucho sobre empatía: tratar a todos por igual, ser amable, saludar, sonreír.

Ninguna. Todas te enseñan algo. Si algo no salió bien, jalas el freno de mano y corriges.

Lo primero que pregunto es: “¿Qué sabes de la marca?”. Si hizo la tarea antes de venir, para mí ya dice mucho: realmente le interesa estar acá.

Mis hijos, sin duda. Me llena de orgullo ver cada paso que dan cada uno de ellos.

Creo que se habla poco de las cosas buenas que también pasan. Hay muchísima gente haciendo las cosas bien, ayudando, emprendiendo y saliendo adelante, y esas historias también merecen más espacio.

La capacidad de salir adelante. Siempre encontramos la manera.

Quizá hay que ser menos criticones y aprender a valorar más todo lo bueno que tenemos. Ver siempre el vaso medio lleno.

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