domingo, septiembre 13

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Dos veces al día, la marea cubre la carretera que conduce hasta Eel Marsh House, una mansión aislada a la que Arthur Kipps solo puede llegar cuando el agua lo permite. Allí, entre la niebla y los silencios de una casa marcada por la muerte, el joven Kipps vuelve a encontrarse con una mujer vestida de negro cuya presencia lo perseguirá durante años. Esa historia llegará por primera vez a Lima el 19 de septiembre con “La mujer de negro”, que se montará en el Teatro Británico bajo la dirección de Norma Martínez.

Dos veces al día, la marea cubre la carretera que conduce hasta Eel Marsh House, una mansión aislada a la que Arthur Kipps solo puede llegar cuando el agua lo permite. Allí, entre la niebla y los silencios de una casa marcada por la muerte, el joven Kipps vuelve a encontrarse con una mujer vestida de negro cuya presencia lo perseguirá durante años. Esa historia llegará por primera vez a Lima el 19 de septiembre con “La mujer de negro”, que se montará en el Teatro Británico bajo la dirección de Norma Martínez.

En la obra, Kipps ya es un hombre mayor que necesita liberarse de aquello que vivió. Para conseguirlo, escribe su historia y busca la ayuda de John Morris, un joven actor y director de escena que no oculta su escepticismo. Ambos se reúnen en un viejo teatro para reconstruir, paso a paso, los acontecimientos que marcaron la juventud de Kipps, hasta que la representación empieza a confundirse con el recuerdo que la originó.

Para sostener una historia de estas dimensiones sin ampliar el elenco, Alberto Isola y Nicolás Galindo construyen un teatro dentro del teatro y representan aquello que le ocurrió a Kipps. Isola interpreta a múltiples personajes, que cambian según lo exige cada situación, mientras Galindo sostiene el relato y acompaña su progresivo descenso hacia el miedo. “En esencia, estamos viendo una obra sobre el teatro”, resume Martínez, quien asume uno de los principales retos de esta obra: conseguir que el público sienta miedo.

La iluminación y el diseño sonoro son fundamentales para construir la atmósfera de suspenso de “La mujer de negro”.

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El público peruano consume terror como pocos en la región, solo el año pasado, según cálculos del sector cinematográfico, varios millones de espectadores acudieron al cine para ver películas del género. Ese apetito, sin embargo, apenas se traslada al teatro, donde el terror sigue siendo una rareza. “Estás en el mismo espacio del actor; por ende, estás en el mismo espacio del fantasma o de lo sobrenatural. Desde ahí nos olvidamos de recursos que el cine sí puede tener, al esconder cosas del espectador o darte un susto repentino”, explica la directora.

La directora, que nunca antes había dirigido una historia de fantasmas, prefiere no definirla como una “obra de terror”, sino como un “cuento de suspenso”. La diferencia está en la manera de acercarse al miedo. No se trata de mostrar constantemente aquello que amenaza a los personajes, sino de sugerirlo. Ahí adquieren especial importancia la iluminación y el diseño sonoro. Un ruido puede anunciar una presencia que todavía no aparece; una pausa puede prolongar la espera más allá de lo que el espectador cree soportar. “Lo que uno imagina puede ser muchísimo más aterrador que lo que se le muestra”, sostiene Martínez, para quien exhibir demasiado equivaldría a “desactivar la imaginación de quien está mirando”.

Nicolás Galindo interpreta a John Morris, el joven actor que ayuda a Arthur Kipps a reconstruir su historia. (Foto: Paola Vera)

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Esa apuesta permite, además, que la obra no quede atrapada en las reglas más previsibles del género. El suspenso da espacio a las risas incómodas ante un silencio abrumador, mientras la narración -en algunos momentos- de Alberto Isola invita a recorrer la mirada por la escenografía, buscando a un fantasma que no sabes si aparecerá.

Más de dos décadas después de dirigir “Marisol” en 1999, Martínez regresa al Teatro Británico, donde comenzó su trayectoria como directora, para enfrentarse a un género que hasta ahora no había abordado. Mientras se afinan los últimos detalles antes del estreno, tramoyistas rumoran que el teatro tiene sus propios fantasmas: hablan de una niña que mira desde el mezzanine y de un hombre mayor que, según dicen, viene a penar desde el edificio contiguo para ver la función sin pagar entrada.

Obra

La mujer de negro

Estreno: 19 de septiembre

Lugar: Teatro Británico

Horarios: Jueves a sábado 8 p.m. / Domingos 7 p.m.

Entradas disponibles en Joinnus.

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