sábado, agosto 8

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Fernando Eimbcke presenta Moscas, una película que explora el duelo, la soledad y la imaginación infantil. La cinta integra la competencia del Festival Internacional de Cine de Lima PUCP.

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Hace 29 años, en medio de una ruptura sentimental, el actor Osvaldo Ríos le dijo a Shakira que era momento de “volar”. La cantante convirtió aquellas palabras en parte de la letra de “Moscas en la casa”, una de las canciones incluidas en el álbum “¿Dónde están los ladrones?” (1998). Lo que entonces fue una metáfora del desamor terminaría encontrando una nueva vida en el cine. El director mexicano Fernando Eimbcke descubrió en esa canción la imagen que años después daría nombre a “Moscas”, una película que participará al Festival Internacional de Cine de Lima PUCP.

Hace 29 años, en medio de una ruptura sentimental, el actor Osvaldo Ríos le dijo a Shakira que era momento de “volar”. La cantante convirtió aquellas palabras en parte de la letra de “Moscas en la casa”, una de las canciones incluidas en el álbum “¿Dónde están los ladrones?” (1998). Lo que entonces fue una metáfora del desamor terminaría encontrando una nueva vida en el cine. El director mexicano Fernando Eimbcke descubrió en esa canción la imagen que años después daría nombre a “Moscas”, una película que participará al Festival Internacional de Cine de Lima PUCP.

No la incluí en la película porque hubiera sido muy complicado conseguir los derechos —explica Eimbcke, quien escuchó la canción hace 22 años—. Además, sentí que ya podía desprenderme de esa referencia directa y quedarme simplemente con una parte del título que enmarcara el proyecto”.

En Moscas, una mujer solitaria y un niño que permanece oculto en una casa construyen un inesperado vínculo que transforma la manera en que ambos enfrentan la pérdida.

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Así nació el relato de Olga, una mujer solitaria que vive en Ciudad de México y alquila una habitación a Tulio, un padre cuya esposa enfrenta una enfermedad. Sin que ella lo sepa, el hijo de nueve años del hombre permanece oculto dentro de la casa. El encuentro entre ambos rompe una rutina marcada por el aislamiento y transforma un duelo compartido en la posibilidad de construir un vínculo capaz de devolverles, poco a poco, una razón para mirar hacia adelante.

Pero “Moscas” tampoco apareció de un día para otro. La película necesitó más de dos décadas para encontrar su forma definitiva. “Iñárritu vio mi cinta ‘Temporada de patos’ hace 22 años, le gustó y me invitó a hacer una serie, aunque finalmente no se realizó por diferencias con la televisora”, recuerda el cineasta, quien este año también estrena su nueva película, “Olmo”.

Filmada en blanco y negro, Moscas apuesta por una puesta en escena austera para resaltar las emociones, los silencios y la mirada de sus protagonistas.

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Si para Ernest Hemingway un buen escritor necesitaba haber tenido una infancia difícil, Fernando Eimbcke lleva la idea un paso más allá. “Todos tenemos infancias difíciles”, afirma. Para el realizador mexicano, esas primeras heridas son también el origen de la imaginación. “La aparición de la fantasía es constante porque sirve para afrontar ese dolor en la infancia, una capacidad que pareciera que vamos perdiendo conforme crecemos”, nos cuenta.

La biografía del propio director también se filtra en sus películas. Como ocurre en “Moscas” y “Temporada de patos”, los videojuegos aparecen como un refugio para sus personajes, aunque para Eimbcke representan una experiencia que nunca tuvo. “Yo jamás pude jugar videojuegos. Crecí viendo televisión, El Chavo del 8, telenovelas y las películas que pasaban en Canal 2, como las de Pedro Infante o ‘Nosotros los pobres’. A lo mejor es algo que estoy tratando de reparar…”, confiesa.

El director mexicano Fernando Eimbcke revela que el título Moscas nació de una inspiración lejana en la canción «Moscas en la casa» de Shakira, aunque la obra nunca forma parte de la película.

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Esa búsqueda de lo esencial también explica la decisión de filmar en blanco y negro. Más que un recurso estético, Eimbcke considera que esa fotografía permite despojar la historia de cualquier artificio para concentrarse en las emociones de sus personajes. “Nos han metido la idea de que la infancia siempre debe verse en color. Pero cuando observas la obra de Graciela Iturbide, encuentras que el blanco y negro subraya lo esencial de la infancia; resalta el brillo de los ojos y la sonrisa, así como esas soledades y aislamientos”.

Aunque rechaza la idea de hacer cine únicamente para transmitir mensajes, el director reconoce que toda película implica una posición frente a la realidad. El duelo, la precariedad y las carencias sociales atraviesan “Moscas”, pero nunca desplazan a sus personajes. Allí radica la fuerza de la película: comprender que la imaginación no elimina el dolor, pero sí ofrece una manera distinta de habitarlo, como aquella canción de Shakira que inspiró su título.

El Dato

·       Sábado 8 de agosto

·       Cineplanet Alcázar – Sala 5

·       7:10 p.m.

·       Lunes 10 de agosto

·       Centro Cultural PUCP – Sala Roja

·       9:30 p.m.

·       Viernes 14 de agosto

·       Teatro NOS PUCP

·       4:20 p.m.

Entradas disponibles en la página del Festival de Cine de Lima.

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