Ese gol no fue una casualidad. Es la fotografía más clara de una dupla que se ha convertido en el principal argumento ofensivo de la ‘U’ en el Torneo Clausura. El equipo de Héctor Cúper ha marcado 19 goles en el torneo y 15 de esas acciones decisivas llevan el sello de Lapadula o Valera: entre ambos suman 12 tantos y tres asistencias. En otras palabras, participan en el 78% de la producción ofensiva crema que hoy celebra el liderazgo del torneo.
La estadística también explica por qué Cúper insiste tanto en mantenerlos juntos. Lapadula suma seis goles y dos asistencias; Valera, seis goles y una asistencia. Detrás de esos números hay algo más importante: los movimientos de uno empiezan a generar espacios para el otro. Ya no parecen dos delanteros compartiendo zona, sino dos piezas que empiezan a leerse antes de que la pelota llegue.
“Con Lapadula me estoy entendiendo mejor”, reconoció Valera después de esta etapa de crecimiento. El delantero peruano explicó que ambos ya se conocen desde la selección y que esa experiencia les permite anticipar los movimientos. “Hay momentos donde yo salgo a jugar, pero Lapadula sabe que tiene que estar detrás”, contó. Y añadió una clave: “Ya lo conozco. Sé cómo se va a mover”.
La relación, sin embargo, no nació en Universitario. Lapadula y Valera ya habían compartido campo con la selección peruana. En el repechaje ante Australia, en Doha, en junio de 2022, compartieron minutos. Valera ingresó en el minuto 115, mientras Lapadula completó los 120 minutos. El partido terminó 0-0 y Perú perdió en los penales; Valera falló el último disparo peruano. Aquella noche quedó asociada a una de las mayores decepciones recientes de la Bicolor.
Después volvieron a coincidir con la camiseta nacional en seis partidos más, entre amistosos y Eliminatorias. Ahora, aquella convivencia internacional encontró un nuevo escenario. En Universitario, la pareja tiene continuidad, trabajo diario y un entrenador que entiende que la conexión debe construirse también lejos de los partidos.
Cúper les pide moverse constantemente durante los entrenamientos y buscarse dentro del campo. Lapadula lo explicó así: “Con Valera, el ‘profe’ nos pide buscarnos mucho en el campo, igual con Flores, el ‘Tunche’, Reyna, quiere que juguemos muy cerca”. Para el delantero, esa cercanía es la base de la sociedad: “Creo que los dos nos complementamos mucho, todos los días intentamos mejorarnos para entendernos mejor en el campo”.
Lapadula incluso resumió la relación desde un lugar más personal: “El ‘cholo’ Valera me hace bien también”. No es solo una frase de vestuario. El ítalo-peruano encuentra en Valera un atacante capaz de atacar espacios, fijar centrales y aparecer en zonas de definición. Valera, a su vez, tiene en Lapadula un delantero que sale del área, asocia y arrastra marcas.
Por eso el clásico puede ser un punto de quiebre para ambos. El gol de Matute mostró la versión más madura de una sociedad que se conoció con la selección y que ahora empieza a consolidarse en la ‘U’. Cúper la alimenta desde el entrenamiento y los números la respaldan. Y Mano Menezes, que observó el clásico desde uno de los palcos de Matute, también puede tomar nota: para la nueva selección peruana, tener juntos a Lapadula y Valera en su mejor momento es una muy buena noticia para Perú.
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