domingo, octubre 11

Fuerza Popular sufrió su primera derrota en este nuevo sistema bicameral. Pidió legislar en 66 materias durante 120 días y se llevó 20 por 90. Fue una sesión caótica, suspendida hasta tres veces, en la que el texto consensuado cayó primero, también con el voto fujimorista, y tuvo que rescatarse por reconsideración.

Fuerza Popular sufrió su primera derrota en este nuevo sistema bicameral. Pidió legislar en 66 materias durante 120 días y se llevó 20 por 90. Fue una sesión caótica, suspendida hasta tres veces, en la que el texto consensuado cayó primero, también con el voto fujimorista, y tuvo que rescatarse por reconsideración.

Un adelanto de lo que viene en la Cámara de Diputados: mayorías que se arman y se desarman en una noche. Con 41 de 130 votos, el oficialismo ya sabía que ser primera fuerza no es tener el control.

Falta el partido de vuelta, y el Senado es clave. Según el artículo 105 de la Constitución, puede modificar el texto y enviarlo directo al Ejecutivo. Óscar Reto, presidente de la Cámara Baja, alertó sobre su desnaturalización, mientras que el senador Carlos Mesía no descarta perfeccionarlo. ¿Podrá el Senado devolverle al gobierno de Keiko Fujimori lo que Diputados le quitó? Ahí Fuerza Popular juega de local, con 22 senadores y el oficialismo al mando de la Comisión de Constitución.

Hasta el cierre de esta columna, la noticia “sigue en desarrollo”, pero lo que pase en el Senado es un termómetro de los próximos meses. Si respeta el límite, veremos contrapesos reales. Si reescribe, se abre una gran grieta política. Y habrá que acostumbrarse a que todo se decida lentamente en dos tandas, y hasta en tres, si el Ejecutivo observa la ley.

La predicción preliminar es que las leyes sustantivas y las reformas constitucionales serán bloqueadas, ironías de la vida, por una oposición obstruccionista en Diputados liderada por Juntos por el Perú o, en el mejor de los casos, avanzarán lento. El punto a favor es que ya no habrá leyes populistas aprobadas entre gallos y medianoche, como en el Congreso unicameral. El riesgo es que el statu quo constitucional se atrinchere e impida las reformas que necesitamos.

Es ahora cuando un partido con tanta experiencia parlamentaria como Fuerza Popular debe sacar las cartas que guarda bajo la manga. En este sistema, ganar una votación no es ganar la partida.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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