Los soldados ucranianos han comenzado a usar exoesqueletos en la primera línea del frente para reducir la fatiga y llevar a cabo tareas más rápidamente en un contexto en el que las tecnologías modernas continúan transformando el campo de batalla en el país invadido por Rusia.
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Según la unidad, reduce la carga en los músculos y articulaciones de las piernas, así como en la zona lumbar, hasta en un 30 %, mientras que su batería permite recorrer unos 17 kilómetros.
El dispositivo se pliega de manera compacta en un tipo de maleta para su transporte.
“En lugar de usar, digamos, 50 proyectiles en un día, ahora pueden disparar 70. Cuanto más rápido se mueve un soldado, más rápido funciona la artillería y más precisa se vuelve”, explicó Titáev.
La expansión de los drones en el frente no ha disminuido el papel de la artillería para repeler ataques mecanizados y de infantería de las fuerzas rusas ni para atacar la logística enemiga.
Saber que su trabajo ayuda a detener a los rusos antes de que lleguen a la infantería motiva a los artilleros a buscar soluciones que les permitan desempeñar su labor de la manera más efectiva posible, añadió el sargento.
La introducción de exoesqueletos forma parte del impulso más amplio del 7º Cuerpo de Asalto Aerotransportado para reducir la carga física mediante soluciones de ingeniería.
Otros sistemas que podrían aliviar la carga directa sobre los brazos también podrían introducirse en un futuro cercano, señaló Titáev.
Este desarrollo es especialmente relevante para el Ejército ucraniano, donde la edad promedia de un soldado supera los 40 años según estimaciones públicas, y donde las exigencias físicas intensas han continuado durante más de cuatro años de invasión a gran escala.
“Esto hará más fácil el trabajo de las personas que han sido heridas o lesionadas, pero que aún quieren continuar su servicio militar”, indicó Titáev.
La artillería y la logística, que implican manejar cargas pesadas, están lejos de ser las únicas áreas donde los exoesqueletos podrían desplegarse.
El sargento señaló que los dispositivos podrían ayudar a los soldados de infantería, que a menudo deben caminar hasta 15 kilómetros hasta sus posiciones con municiones, equipo y alimentos, porque los drones enemigos hacen que el transporte en vehículos sea muy arriesgado.
Los exoesqueletos podrían reducir la carga, aumentar la velocidad y permitir que las tropas transporten más peso.
Sin embargo, el uso de exoesqueletos por la infantería aún enfrenta desafíos, según fuentes del 7º Cuerpo, y se esperan más pruebas y adaptaciones de los dispositivos.
Una unidad separada de las fuerzas de defensa ucranianas, el Cuerpo de Voluntarios Rusos, también ha estado probando dispositivos similares para un posible uso en combate directo y ha concluido que estos requieren modificaciones para integrarse mejor con otros equipos del soldado.
Varios modelos de exoesqueletos han sido probados por otros ejércitos y están ingresando en sectores civiles en los campos de la logística y el mantenimiento.
El despliegue por unidades ucranianas representan los primeros casos de uso en condiciones de combate real.
Más allá de los beneficios directos para la salud y la eficiencia en combate, la introducción de exoesqueletos está dando un impulso moral a los soldados, destacó Titáev.
“Podrían convertirse en un elemento importante del equipo de los soldados del futuro”, subrayó.














