El Perú enfrenta un cambio más profundo en la manera en que sus ciudadanos se relacionan entre sí y con las instituciones: la insularidad. Este fenómeno, la falta de disposición a confiar en alguien con valores, enfoques frente a los problemas sociales, antecedentes o fuentes de información distintos a los propios, alcanza al 77% de los peruanos, según el Edelman Trust Barometer 2026.
PUEDES VER: Minem anuncia que reparación de ductos de Camisea registra un avance del 74%
Esta evolución responde a un entorno caracterizado por el deterioro del optimismo y la desconfianza hacia las instituciones. El Índice de Confianza del Perú, que mide el porcentaje promedio de confianza en empresas, ONG, medios y gobierno, alcanzó los 45 puntos, manteniéndose en terreno de desconfianza institucional.
¿Qué está impulsando la insularidad?
El informe reveló que solo el 32% de los peruanos cree que la próxima generación estará mejor que la actual, y el 74% teme perder su empleo como consecuencia de una recesión inminente. En este contexto de incertidumbre, crece la priorización de intereses propios y se fortalecen posturas más nacionalistas: en el Perú, el 30% apoyaría reducir el número de empresas extranjeras en el país, incluso si ello implicara mayores precios.
En esa misma línea, el 67% teme que actores extranjeros estén difundiendo falsedades en los medios de comunicación para generar divisiones internas, y solo el 40% consume información de fuentes con una orientación política diferente a la suya al menos una vez por semana.
La desigualdad económica también amplía la brecha de confianza. Entre los peruanos de menores ingresos, ninguna institución es vista como competente y ética, mientras que, en los segmentos de mayores ingresos, las empresas y las ONG sí logran esa doble valoración. El Índice de Confianza alcanza los 59 puntos en los niveles de altos ingresos frente a 38 puntos en los de bajos ingresos, una brecha de 21 puntos.
“Cuando las personas sienten que el sistema no les responde y que el futuro es incierto, crece la distancia entre ciudadanos, se endurecen las posturas y la mentalidad colectiva se desplaza del ‘nosotros’ al ‘yo’. El desafío es cómo transformamos esa tendencia en una oportunidad para reconstruir espacios de encuentro”, explicó Carolina Palacios, gerente general de Edelman Perú.
MÁS INFORMACIÓN: La AIE espera un bajón de la oferta de petróleo de 8 millones de barriles al día en marzo
Empresas ante la insularidad
La insularidad también impacta en el entorno laboral: el 38% de los empleados peruanos preferiría cambiar de área antes que reportar a un líder de proyecto con valores distintos a los suyos, y el 26% reconoce que pondría menos esfuerzo en apoyar a un líder con creencias políticas diferentes.
Aun así, el estudio demostró que el sector empresarial mantiene una posición privilegiada en el ecosistema institucional del país. La confianza en “mi empleador” alcanza el 76% entre empleados, y las empresas son la única institución con confianza neutral (57%). En ese contexto, existen altas expectativas sobre el rol que deben desempeñar en la construcción de confianza: el 71% de los peruanos considera que su empleador está obligado a ser un bróker de confianza, y el 73% cree que las empresas comparten esa obligación.
El brokering de confianza como respuesta
El Edelman Trust Barometer plantea que el “brokering de confianza”, un conjunto de prácticas orientadas a identificar intereses comunes y facilitar la confianza entre grupos distintos, es el principal antídoto frente a la insularidad: en el Perú, el 40% de los encuestados afirma que las empresas podrían ganar su confianza si fomentan la cooperación entre personas sin tomar partido ante un asunto altamente polarizante.
Así, el estudio plantea algunas estrategias clave para fortalecer la confianza y construir consensos. El 75% de peruanos cree que las empresas deben facilitar espacios de diálogo entre empleados con visiones distintas, y el 66% cree que las empresas deben asociarse con compañías inesperadas para iniciar conversaciones interculturales o entre posturas políticas diferentes.
En cuanto a sus empleadores, el 85% de empleados peruanos indica que deben formar equipos en los que la diversidad sea clave para ser exitosos; el 84% considera que deben promover una identidad y cultura compartidas para recordar lo que los une, así como ofrecer capacitaciones obligatorias para participar en diálogos constructivos en contextos de conflicto.













