miércoles, julio 8
Irán | Estrecho de Ormuz: la batalla que puede devolver a Estados Unidos e Irán a una guerra total | Donald Trump | Israel | EL COMERCIO PERÚ

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán duró solo unas semanas. El miércoles, el presidente Donald Trump dio por terminado el memorando de entendimiento firmado con Teherán para poner fin a la guerra. Lo hizo horas después de un intercambio de fuego entre ambos países. En el centro de la disputa está el estratégico estrecho de Ormuz, donde los iraníes han estado atacando a los barcos que no respetan los corredores autorizados por ellos y donde también pretenden cobrar tasas de navegación. ¿Estamos cerca de una guerra a gran escala?

Los bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres embarcaciones desencadenaron el martes una ofensiva estadounidense contra objetivos iraníes, a la que Teherán respondió atacando bases militares de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin, países aliados de Washington.

MIRA TAMBIÉN: ¿Cómo EE.UU. terminó protegiendo a los negociadores de Irán de un supuesto plan de Israel para asesinarlos?

La televisión iraní confirmó que ocho miembros de las fuerzas armadas de ese país murieron en los ataques estadounidenses.

Captura de video de explosiones en Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria de Irán, tras un ataque de Estados Unidos. (Foto de varias fuentes / AFP).

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Mientras que un responsable militar estadounidense informó que la oleada de ataques de Irán contra instalaciones estadounidenses no causó víctimas ni daños importantes.

Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, lo usarían”, dijo Trump a la prensa en la cumbre de la OTAN al ser preguntado sobre si la tregua con Irán seguía en pie.

“Por mi parte, negociar con ellos es sólo malgastar tiempo. Ellos mienten. Estábamos de acuerdo, no habrá armas nucleares. Ellos hablan con la prensa y dicen que nunca hemos hablado de esto. ¿Qué les pasa? Están locos”, aseguró el presidente estadounidense.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump gesticula durante su encuentro con el secretario general de la OTAN en Ankara, el 8 de julio de 2026. (Foto de Filip SINGER / AFP).

/ FILIP SINGER

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“Dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero yo no lo veo. No me gusta esta gente”, agregó.

Trump también amenazó con ocupar la estratégica isla petrolera de Kharg y con destruir puentes y plantas desalinizadoras en Irán.

“Atacamos la isla de Kharg anoche y destruimos una parte. Dije: ‘No, no toquen el petróleo’, porque quizá nos hagamos con la isla. Puede que nos hagamos con la isla Kharg”, aseguró Trump.

Captura de video de explosiones en Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria de Irán, tras un ataque de Estados Unidos. (Foto de varias fuentes / AFP).

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En Irán, el principal negociador Mohamad Baqer Qalibaf acusó a Estados Unidos de cometer “graves” violaciones del acuerdo, incluida la reimposición de sanciones al petróleo iraní.

Mientras que el ministerio de Relaciones Exteriores de Irán sostuvo que los ataques estadounidenses contra su territorio, la revocación de la autorización para vender petroleo y “la violación de los acuerdos” de Ormuz “han dejado sin efecto partes clave y fundamentales” del memorando de entendimiento firmado para poner fin a la guerra.

Más de 20 buques de guerra estadounidenses están desplegados en Oriente Medio, informó el miércoles el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom)

Irán busca consolidar su soberanía sobre Ormuz

La ubicación del estrecho de Ormuz. (AFP).

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Un análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) sostiene que la disputa por el estrecho de Ormuz ya no gira en torno al cobro de tarifas o a incidentes aislados contra buques, sino al intento de Irán de consolidar un control permanente sobre una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

Para Irán, indica el ISW, el estrecho es una herramienta de presión geopolítica que puede utilizar para obtener concesiones en ámbitos como su programa nuclear, las sanciones económicas o la presencia militar de Estados Unidos en el Medio Oriente.

El informe advierte que, si esa situación se prolonga, el control de facto iraní del estrecho de Ormuz podría terminar normalizándose, lo que alteraría el equilibrio estratégico en el Golfo Pérsico.

“El riesgo de una guerra abierta está ahí”

Un camión militar de Irán transporta partes de un misil Sayad 4-B frente a un retrato del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, durante un desfile militar en Teherán, el 17 de abril de 2024. (Foto de ATTA KENARE / AFP).

/ ATTA KENARE

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El analista internacional Francisco Belaunde Matossian sostiene que la decisión de Trump de dar por terminado el memorando de entendimiento abre un escenario de alta incertidumbre, en el que el estrecho de Ormuz podría convertirse en el principal foco de tensión y en el detonante de una nueva escalada militar.

«El riesgo de una guerra abierta está ahí“, afirma a El Comercio. Belaunde sostiene que el conflicto gira ahora en torno al intento de Irán de imponer nuevas condiciones para el tránsito marítimo por el estrecho. “Irán quiere obligar a los barcos a pasar por su lado y no por la costa de Omán. En el fondo, lo que busca es cobrar por el paso por el estrecho de Ormuz”, explica.

Belaunde precisa que la disputa trasciende el plano militar y plantea un desafío al derecho internacional. “Irán no puede cobrar por el estrecho de Ormuz. Desde el punto de vista del derecho internacional, eso es ilegal”, señala.

Considera que Estados Unidos ve como una línea roja cualquier intento de restringir la libertad de navegación en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.

El embajador Juan Álvarez Vita manifiesta a El Comercio que el anuncio de Trump responde tanto a factores geopolíticos como a políticos internos. Dice que intenta proyectar una imagen de fortaleza en un momento en que enfrenta dificultades en el escenario internacional y en el frente interno.

«Lo que está haciendo en este momento es intentar recuperar un poco su imagen como que no está vencido, sino que continúa con mucha fuerza“, sostiene.

Sin embargo, advierte que una escalada tiene costos difíciles de ignorar. “El petróleo se ha disparado otra vez y hay problemas en las bolsas internacionales. No es tan fácil para Trump”, afirma. Cree que el anuncio puede interpretarse como «una especie de bravata» destinada a volver a agitar el escenario de Medio Oriente.

Ormuz en el centro de la disputa

En esta fotografía del 2 de mayo de 2026 muestra al buque cisterna Bili, con bandera de Gambia, anclado en el estrecho de Ormuz, frente a Bandar Abbas, en el sur de Irán. (Foto de Amirhossein KHORGOOEI / ISNA / AFP).

/ AMIRHOSSEIN KHORGOOEI

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Belaunde advierte que la guerra ha modificado un equilibrio que hasta hace poco parecía consolidado. «Esta guerra ha creado un problema que no existía. Nadie cuestionaba la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Siempre se sabía que Irán podía intentar bloquearlo en caso de conflicto, pero ahora quiere convertir ese control en algo casi permanente», sostiene.

Esa posibilidad, añade, tendría implicaciones de largo alcance para la estabilidad regional. “Ese es el verdadero problema: se está intentando crear una situación nueva, en la que Irán consolide una influencia permanente sobre el tránsito por el estrecho”, afirma.

Álvarez Vita indica que el estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de fricción porque enfrenta dos interpretaciones opuestas sobre la libertad de navegación.

Recuerda que Omán sí ratificó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, mientras que Irán la firmó, pero nunca la ratificó, por lo que Teherán sostiene que no está obligado a aceptar el régimen internacional de libre tránsito. A ello se suma que Estados Unidos tampoco es parte de esa convención.

En ese contexto, destaca que Trump logró un importante respaldo político durante la cumbre de la OTAN.

«Los países miembros de la OTAN se han pronunciado a favor de la libertad de tránsito por los estrechos marítimos, concretamente por Ormuz. Ahí Trump puede presentarse como que está ganando apoyo, señala.

Sin embargo, considera poco probable que Teherán modifique su posición.

«Irán no va a ceder con respecto a lo que considera un derecho inalienable para fijar los peajes por el estrecho“, afirma.

«Vamos a seguir durante un buen tiempo entre amenazas y ataques»

Marineros de Estados Unidos en la cubierta de vuelo del portaaviones de clase Nimitz USS Abraham Lincoln en apoyo de la Operación Furia Épica contra Irán, en un lugar no revelado el 28 de febrero de 2026. (AFP).

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Respecto a los próximos meses, Belaunde evita hacer pronósticos categóricos y subraya que el escenario dependerá tanto de las decisiones de Washington como de la pugna interna dentro del régimen iraní. «Cualquier cosa puede pasar. Donald Trump es imprevisible y en Irán también hay una lucha de influencia entre los sectores pragmáticos y los más radicales. Eso hace muy difícil anticipar cómo evolucionará la crisis”.

Belaunde considera posible que se repita el patrón de las últimas semanas, con treguas interrumpidas por nuevos incidentes, aunque tampoco descarta una escalada de mayor magnitud si fracasan los intentos de contención. “Puede haber negociaciones discretas para evitar un conflicto mayor, pero hoy el escenario está marcado por la incertidumbre”, sostiene.

Álvarez Vita cree que el escenario más probable no sea una guerra abierta inmediata, sino una prolongada sucesión de episodios de tensión.

«Vamos a seguir durante un buen tiempo en medio de amenazas, bravatas y ataques de carácter militar“, advierte.

Aunque no descarta nuevos episodios de violencia, el embajador considera que un conflicto de gran escala entre Estados Unidos e Irán sigue siendo un escenario menos probable.

No obstante, reconoce que las recientes declaraciones de Trump y la creciente tensión dificultan hacer pronósticos.

“Trump tiene una personalidad un tanto fogosa y no sabemos por dónde pueda ir”, comenta.

Pese al incremento de las amenazas militares, Álvarez Vita cree que ambos países son conscientes de los costos que tendría una guerra abierta.

Recuerda que Irán ha demostrado contar con capacidades militares importantes, especialmente en materia de drones, mientras que Estados Unidos también enfrenta limitaciones políticas y económicas para sostener un conflicto prolongado.

«Ojalá el ruido sea más fuerte que las nueces“, afirma.

Los radicales tienen más peso en Irán

Mohamad Baqer Qalibaf, jefe negociador de Irán. (ICANA NEWS AGENCY / AFP).

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Belaunde indica que la guerra ha tenido un efecto político contrario al que buscaban Estados Unidos e Israel cuando la inicaron el 28 de febrero. «Lamentablemente, los sectores más radicales se han consolidado en el poder en Irán“, afirma. Explica que, antes del conflicto, el régimen enfrentaba un importante descontento interno, pero que la confrontación externa terminó fortaleciendo a los sectores más duros.

Precisa que esa situación podría prolongarse mientras no exista un acuerdo que permita aliviar la presión económica sobre Irán. “Si no hay un acuerdo con Estados Unidos, a los sectores más radicales les queda básicamente la represión como mecanismo para controlar a la población. En cambio, un alivio económico les daría margen para reducir las tensiones internas”, concluye.

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