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En medio de llamados de atención de la presidenta Keiko Fujimori a algunos integrantes del Consejo de Ministros por sus exabruptos públicos (primero fue Elmer Cuba y luego Ernesto Álvarez), el gobierno nombró este miércoles a los integrantes de la Comisión Consultiva del Despacho Presidencial, entidad que ha reemplazado al Gabinete de Asesores de la referida oficina.
Entre los designados están los ex secretarios generales de Fuerza Popular Jaime Yoshiyama y José Chlimper. El primero fue ministro de la Presidencia y de Transportes y Comunicaciones y el otro titular de Agricultura durante el decenio de Alberto Fujimori (1990-2000). Ambos también formaron parte del círculo de confianza de la mandataria durante su última campaña, tras el archivo del Caso Cocteles.
En el 2021, ninguno participó en la tercera campaña presidencial de Fujimori Higuchi debido a que existían medidas restrictivas, entre ellas la no comunicación entre los investigados por los presuntos aportes de Odebrecht y otras empresas al partido naranja.
Otro de los consejeros ad honórem de la jefa de Estado es el abogado Arsenio Oré Guardia, quien fue procesado por presunta obstaculización a la justicia en el marco del Caso Cocteles. Esta causa fue archivada tras una sentencia del Tribunal Constitucional (TC), que tuvo como origen una demanda interpuesta por el letrado. Fue el primer revés del Equipo Especial Lava Jato en ese juicio oral.
La comisión consultiva es completada por la bióloga Josefina Takahashi Sato, ex rectora de la Universidad Científica del Sur e integrante del Consejo Directivo de Concytec, y por Milagros Álvarez Calderón Larco, esposa de Fernando de Trazegnies, canciller durante el gobierno de Fujimori Fujimori en la década de los noventa.
(Foto: El Comercio)
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En el Decreto Supremo N°122-2026-PCM, publicado el 27 de agosto último, el Ejecutivo detalló que el cargo de consejero presidencial es ad honórem y de confianza y que no inhabilita para el desempeño de ninguna función pública o actividad privada. Además, que están obligados a presentar su declaración jurada de intereses.
La disposición también remarca que los miembros de la comisión consultiva “no tienen atribuciones políticas” y “normativas” y tampoco administran recursos presupuestales.
“[Ellos] están obligados a guardar reserva de la información privilegiada a la que tienen acceso con ocasión del cumplimiento de su encargo, así como revelar cualquier conflicto de interés real o aparente, que pudiera presentarse en el curso de su actuación, inhibiéndose de prestar consejo en tales casos”, se lee en el documento.
El Despacho Presidencial, de acuerdo con el DS, asumirá “los costos” que demanden las actividades de los asesores presidenciales.
Fuentes cercanas al Ejecutivo indicaron a El Comercio que existe “temor” en un sector del Gabinete de que esta comisión consultiva se convierta en un Consejo de Ministros “paralelo” como sucedió en otros gobiernos.
Recordaron que Alan García, en su primer mandato (1985-1990) tuvo a los llamados 12 apóstoles, que Ollanta Humala tuvo a una serie de asesores, entre ellos Adrián Villafuerte, y que recientemente Dina Boluarte tuvo como consejeros al exministro del Interior Juan José Santiváñez y a Fredy Hinojosa. Este último, incluso, fue nombrado portavoz de la Presidencia, cuando ese rol constitucional le correspondía al primer ministro.
(Foto: Presidencia Perú)
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Las mismas fuentes indicaron que Yoshiyama y Chlimper. “son dos pesos pesados”, con experiencia en la resolución de crisis gubernamentales y con “alta influencia” en Fujimori Higuchi.
“Si la presidenta tiene que reflexionar sobre los problemas del país es con los ministros, el Gabinete es el principal nivel de coordinación”, refirieron.
Otras fuentes cercanas a Palacio de Gobierno señalaron que existe malestar al interior del Consejo de Ministros, porque no se ha definido un día en que se desarrollen las sesiones y, además, porque no se realizan conferencias de prensa tras estas. “Hay un poco de desorden y el Ejecutivo no está colocando la agenda mediática”, mencionaron.
De las 15 sesiones del Consejo de Ministros realizadas desde que comenzó la administración de Fujimori Higuchi, solo cinco han sido presenciales, mientras que diez ha sido virtuales.
Las mismas fuentes advirtieron que es probable que Yoshiyama y Chlimper se convierta, con el paso de las semanas, en “los alter egos” de Galarreta.
También contaron que al interior de Fuerza Popular existe un grupo de dirigentes y militantes que han comenzado a cuestionar al primer ministro, porque no ha intermediado para que puedan tener una mayor participación en el gobierno. Asimismo, existe una disputa por los nombramientos en las prefecturas y subprefecturas.
Fuentes cercanas a la presidenta Fujimori rechazaron que el nuevo grupo de asesores vaya a constituir un Gabinete paralelo y detallaron que su espacio de intervención es solo Palacio de Gobierno más no los ministerios.
“Sus consejos solo serán para la presidenta, no para los ministros”, manifestaron.
También contaron que el jefe de Gabinete les ha solicitado a los integrantes del Ejecutivo prepararse y estudiar antes de presentarse en el Congreso y ante los medios de comunicación, a fin de “no ser sorprendidos”. Esto a raíz de los yerros de algunos ministros, como el enfrentamiento de Álvarez (Justicia y Derechos Humanos) con los abogados penalistas por el Código Penal.
El punto de vista
El analista político Enrique Castillo consideró que el nombramiento de estos consejeros se da luego de que la presidenta Fujimori se haya dado cuenta de que no puede gobernar el país solo con un Gabinete “que no tiene el apalancamiento ni la capacidad para manejar la acción gubernamental”.
“Ella se ha visto obligada a recurrir a personas que han estado alrededor de su padre, que ya han tenido gestión de gobierno, que han enfrentado crisis de todo tipo y que, además, pertenecen al fujimorismo fundacional”, complementó.
En comunicación con El Comercio, Castillo dijo que tiene la impresión de que estos asesores presidenciales tienen como tarea “supervisar” a los integrantes del Consejo de Ministros, incluido a Galarreta.
“Yo creo que la presidenta ha sentido que parte de este Gabinete no da la talla y para no cambiarlos a estas alturas, porque eso sería un gesto de debilidad, ha preferido formar este comité, que, para mí, es un comité de supervisión. Este equipo tiene más autoridad, con voces con más experiencia y ascendencia sobre el fujimorismo y que le puede hablar de tú a tú a Keiko Fujimori y decirle que ‘no’”, acotó.
Una posición diferente tuvo el analista político Luis Benavente, quien refirió que no cree que Yoshiyama y Chlimper vayan a ensombrecer a la figura del primer ministro.
En declaraciones a este Diario, el director de la consultora Vox Populi sostuvo que Fujimori nombró a en ministerios y embajadas a personalidades de la derecha que anteriormente la cuestionaron y fueron sus opositores, como Alberto Beingolea (Cultura), Rafael Belaunde Llosa (Defensa) y Álvaro Vargas Llosa (embajada del Perú en Estados Unidos). Agregó que la designación de dos exministros de Alberto Fujimori busca “balancear” esta situación y darle presencia a fujimorismo más tradicional.
“La presidenta Fujimori ha ampliado su base política y ahora está balanceando y poniendo un contra peso. Yoshiyama y Chlimper son figuras representativas del fujimorismo de la década de los noventa”, manifestó.
Benavente coincidió con Castillo, en el sentido, de que la presidenta requiere del consejo de políticos de mayor experiencia para gobernar.
“La presidenta necesita de un equipo estrictamente político, no solo de gobierno, y ahí Yoshiyama, Chlimper y los otros pueden cumplir bien ese rol. Ha sido un acierto que los llame. Y también es una respuesta a aquellos que señalaron que Keiko Fujimori le daba oportunidades a nuevas figuras que la terminaban traicionando”, subrayó.



