En una entrevista concedida a la revista Semana de Colombia, la presidenta electa del Perú, Keiko Fujimori, afirmó que las relaciones entre Perú y Colombia se debilitaron durante el gobierno del presidente Gustavo Petro y manifestó su confianza en que esa situación cambie con la elección del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Al ser consultada sobre si los últimos cuatro años afectaron la relación entre ambos países debido al gobierno colombiano, Fujimori respondió: “Sí, yo creo que fueron cuatro años perdidos en las que en vez de potenciar nuestras relaciones, lamentablemente se fueron debilitando”.
No obstante, señaló que el futuro ofrece una oportunidad para relanzar la cooperación bilateral.
“Creo que no debemos de quedarnos atrapados en el pasado sino ver el gran potencial que tenemos hacia futuro. Estoy muy contenta y saludo la elección del presidente electo Abelardo de la Espriella”, manifestó.
Consultada sobre el incidente en la isla Santa Rosa entre ambos países, aseguró que el Perú siempre defenderá la soberanía nacional con firmeza y diplomacia, y que dicho problema -a su parecer- se debió más a una “irresponsabilidad del presidente Gustavo Petro”.
“La soberanía nacional la vamos a defender como siempre lo hemos hecho, con fuerza pero también con mucha diplomacia”, afirmó.
“Estoy segura de que hacia adelante esto va a ser solo un incidente, y así lo quiero ver. No quiero profundizar en estas declaraciones porque quiero enfocarme en las relaciones bilaterales que quedaron en paréntesis”, agregó.
Durante la entrevista, Fujimori también fue consultada sobre el respaldo que podría brindar Estados Unidos al Perú en la lucha contra el narcotráfico. Al respecto, aseguró que su gobierno permitirá la cooperación “hasta donde la Constitución y nuestro país lo permita”, respetando el marco constitucional peruano.
Asimismo, destacó el acercamiento entre el Perú y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al señalar que el país participa actualmente como observador gracias a una iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump.
“El Perú hoy forma parte de la OTAN como un país observador y esto es gracias a una iniciativa del presidente Trump”, indicó.
Respecto a las estrategias para combatir la criminalidad organizada, Fujimori reiteró lo que ya había comunicado durante su campaña, que su gobierno impulsará la construcción de nuevas cárceles de máxima seguridad para albergar a los delincuentes de mayor peligrosidad.
“Sí, hemos planteado la construcción de por lo menos cuatro cárceles grandes y una cárcel para los criminales más avezados y peligrosos”, señaló.
El 73% cree que la prioridad del gobierno de Keiko Fujimori debe ser combatir la inseguridad
Agregó que se convocarán licitaciones internacionales para ejecutar estos proyectos y que solicitará la colaboración de los países con mayor experiencia en este tipo de infraestructura.
Además, recordó que El Salvador logró construir un penal de estas características en ocho meses y expresó su intención de acelerar esos plazos en el Perú.
La presidenta electa también se refirió a la seguridad en la región, la cual señaló de tratarse de manera conjunta, especialmente en materia migratoria y de lucha contra el crimen organizado.
En ese sentido, sostuvo que la recuperación democrática de Venezuela permitirá, a mediano plazo, coordinar el retorno de miles de ciudadanos venezolanos que migraron a distintos países de Sudamérica a causa del chavismo.
“Creo que todos los países de Sudamérica que fuimos impactados por esta migración podemos ayudarnos a que sus familias retornen a una Venezuela libre”, afirmó.
Finalmente, señaló que los países de la región deben fortalecer el intercambio de información de inteligencia para enfrentar con mayor eficacia a las organizaciones criminales y al narcotráfico.
“Podemos coordinar mucho e intercambiar información, sobre todo de cara a la inteligencia, para enfrentarlos y ser firmes frente a ellos”, concluyó.














