A los nueve años, Kate Candela fue diagnosticada con artritis reumatoide. Los médicos le advirtieron que, con el tiempo, podría dejar de caminar. Pero los años pasaron y aquella niña encontró en la música la fuerza para seguir adelante. Llegaron las canciones, los escenarios y los aplausos. La enfermedad, sin embargo, nunca se fue. Recientemente, una complicación de salud la obligó a suspender presentaciones. Hoy, mientras celebra su nominación a los Premios Heat 2026, la artista reconoce que cantar es su manera de sentirse viva.
“Me dijeron que a cierta edad quizás ya no pueda caminar o que muchas cosas se me harían imposibles. Lloraba muchísimo porque quería ser cantante. Hasta que un buen día decidí dedicarme de lleno a la música, pasara lo que pasara. Hoy estoy bien puedo caminar y desempeñarme por mí misma”, destaca. “La música ha sido esa potencia necesaria para salir adelante, por eso mis canciones tienen corazón”.
Conversamos con Kate Candela en México, durante la semana de los Premios Heat 2026, a los que llega por primera vez como nominada en la categoría Promesa Musical. La noticia la sorprendió en medio de un delicado momento de salud, cuando su mayor preocupación era recuperarse para retomar sus presentaciones. Entre la emoción por el reconocimiento y la incertidumbre de su recuperación, la cantante enfrentaba un nuevo desafío.
“Estoy mucho mejor, aunque todavía no estoy al cien por ciento. La nominación me agarró en una semana bastante delicada de salud y sentía ese miedo de no poder cumplir con las cosas que me había propuesto”, confiesa.
La artritis reumatoide que padece Kate es una enfermedad crónica que puede causar dolor e inflamación en las articulaciones. Para mantenerse activa y afrontar las exigencias de su carrera, la cantante procura llevar una vida saludable y evitar los excesos.
Cuenta que en redes sociales muchas personas se sorprenden al verla hacer ejercicio, usar tacones o cantar y bailar sobre un escenario, sin imaginar los cuidados que hay detrás de cada una de esas actividades.
“Llevo una vida bastante cuidadosa. No soy amiga de los excesos. No fumo, no suelo beber y evito ciertas comidas. Es un estilo de vida que debo llevar de acuerdo con la enfermedad con la que voy a vivir hasta el final de mis días”, explica.
Kate aprendió a convivir con la enfermedad sin renunciar a sus sueños. La música, que de niña temió no poder disfrutar sobre un escenario, es hoy una de sus mayores fuentes de fortaleza.
“Yo no hago música únicamente porque me guste. Hago música porque me siento viva de esa manera”, asegura. “Puedo estar muy mal, pero cuando me monto en un escenario, se me pasa todo”, remarca sonriente.
Antes de emprender su carrera como solista, Kate formó parte de agrupaciones como La Novel, La Única y Son Tentación. Aquellas experiencias fueron parte de su formación artística y la prepararon para abrirse camino por cuenta propia y construir una identidad musical en el competitivo mundo de la salsa.
Como solista, Kate ha apostado por llevar al ritmo de la salsa canciones de vallenato y cumbia. Entre sus proyectos destacan las cuatro entregas de Mix Vallenato.
Kate prepara ahora el Mix Vallenato 5, con el que busca dar un nuevo paso en su carrera y apostar por canciones propias que le permitan contar sus historias a través de la música.
Desde hace algunos meses, Kate también incursionó en la composición y espera lanzar un álbum de temas inéditos.
“Me gustaría presentar un disco de canciones propias porque lo merece el público, mi carrera y mi esfuerzo. Siento que estoy lista para dar grandes pasos”, afirma.
Pero los problemas de salud no fueron las únicas dificultades que Kate enfrentó este 2026. La cantante revela que atravesó uno de los momentos más duros de su vida tras descubrir la presunta sustracción de importantes sumas de dinero mediante operaciones digitales. Lo que más le afectó fue que, según cuenta, detrás de lo ocurrido habría personas de su entorno cercano.
“Este 2026 ha sido un año bastante triste para mí. He pasado muchísimas cosas. Pude detectar que me robaron cantidades de dinero de forma digital”, revela.
La salsera prefiere mantener en reserva la identidad de los presuntos responsables y otros detalles del caso, pues asegura que existe un proceso legal en curso. Sin embargo, reconoce que esta experiencia, lejos de detenerla, la impulsó a replantear su carrera.
“Más que generar una derrota, siento que me quitaron la venda de los ojos. Me llevaron a tomar decisiones mucho más arriesgadas y a estar más decidida que antes”, explica.
A raíz de lo ocurrido, Kate realizó cambios importantes en su equipo de trabajo y comenzó a evaluar nuevos proyectos musicales que prefiere mantener en reserva. Aunque reconoce que fue una experiencia dolorosa, asegura que no está dispuesta a dejar que lo sucedido frene sus planes.
“No he tenido tiempo de llorar por eso. Me enfoqué en decir que perdí tanto, pero lo que viene es más. Así que vamos para adelante, a seguir trabajando. A mí nadie me regaló nada, yo me lo gano solita”, sostiene.
Con esa determinación, Kate mira hacia el futuro y se plantea nuevos desafíos. Sueña con llegar a los Grammy, participar en importantes eventos internacionales y llevar su música a más escenarios.
“Estoy tratando de hacer lo que mi corazón me dice, porque siento que estoy en la capacidad de hacerlo. No estoy esperando la aprobación de nadie”, concluye la cantante.

