miércoles, septiembre 30

El cuadro nacional igualó 1-1 ante México en Nueva Jersey en acaso el mejor partido que se ha visto de la Bicolor en este año.

Y se vio la mano de Menezes. Cuatro cambios que se notaron: Erick Noriega es un líder y se nota más cuando lidera la zaga. Marcos Huamán demuestra que conoce ambas bandas y ayer destacó por la derecha. Oslimg Mora ratificó su buen momento en el mediocampo, aunque le falta más atrevimiento para atacar. Mientras que Adrián Ugarriza es ese ‘9’ molestoso que pelea todo, incluso retrasando su juego.

Con ellos, Piero Magallanes volvió a ser titular y no desentonó. Quizás sea la mejor buena nueva que tiene esta selección. Aunque ya tiene 25 años, es un ‘nuevo rostro’ que suma.

Pero hoy por hoy, la selección peruana es Jairo Vélez. La domina con la zurda, conduce con la derecha. Encara, acelera o le pone pausa. La Bicolor juega a lo que él determine. Y a eso le suma el gol. Ayer marcó su quinto gol en su sexto encuentro con la Blanquirroja.

Por algo, junto a Pedro Gallese y Marcos López, son los únicos jugadores que han sido titulares en los seis encuentros que ha dirigido Mano Menezes.

Encaja en lo que busca un técnico de un jugador de ataque. Es un ‘10’ que conoce todo el frente de ataque y le gusta jugar con el balón en los pies. Por eso, conecta bien con Yotún, entiende los movimientos de López y sabe dónde puede encontrar al ‘9’.

Domina ambos perfiles, por lo que puede amagar irse por la línea, pero tirar la diagonal, o acomodarse de zurda y definir de derecha, como su gol de anoche.

Y no deja de correr todo el partido. Este año ha jugado 33 partidos entre Alianza y la selección y fue titular en 32 de ellos, Solo no arrancó en la revancha ante 2 de Mayo por la Copa Libertadores. Y fue cambiado en 22 partidos, casi siempre ya sobre los minutos finales.

El mismo técnico brasileño aseguró que para diciembre espera tener el plantel que lo acompañe en las próximas Eliminatorias, y hay nombres que parecen haberse metido a la lista. Y ese es el propósito de estos partidos: Magallanes, Mora, Huamán aprueban. Vidales no desentona.

Y primero en esa lista está Jairo Vélez, el jugador que hizo todo dentro y fuera de la cancha para estar en esta Bicolor. Nacido en Ecuador, jugó en Perú en el 2017 y retornó para quedarse en el 2020. Se nacionalizó en setiembre del 2024 y en mayo del 2025 ya había cumplido los cinco años de vivir en Perú como para ser elejible. Pero faltaba un paso: Vélez debía mandar una carta a la FIFA solicitando su cambio de Federación. Lo hizo en febrero de este año. Un mes después, Menezes lo convocó.

Su crecimiento

La historia del joven Vélez

“Empecé con mi hermano, yo a los 5 y él a los 9, aunque no le gustaba mucho, a mí sí. Recuerdo que cuando mi papá fue a hablar por los dos luego de las dos semanas de prueba, el entrenador que teníamos le dice: ‘Por él (por mi hermano) no pierda el tiempo, mejor póngalo a trabajar’. Ahora es una anécdota graciosa en la familia (risas)”, le comentó Jairo a Depor. Aquella prueba fue el inicio de todo.

Los años fueron pasando y aquel pequeño que maniobraba el balón cual yoyo empezó a viajar a los campeonatos que se realizaban en la ciudad de San Antonio, a media hora de El Carmen. Estos torneos eran famosos porque los delegados de equipos grandes viajaban a ver a los nuevos talentos. Así se dio el primer contacto con un directivo de la Universidad Católica de Ecuador.

“En uno de esos partidos llegó un dirigente de menores de U. Católica y justo buscaban un delantero, que era la posición en la que jugaba antes. Recuerdo que habló conmigo, le gustaba cómo jugaba, encima era goleador y quería darme una oportunidad. Entonces acepté, porque era una vitrina mayor para mí. El señor me daba para los pasajes, porque tenía que viajar hasta Quito para los partidos”, nos contó el extremo del cuadro trujillano.

Desde los 12 años, Jairo Vélez comenzó a viajar solo todos los sábados hacia la capital ecuatoriana, para iniciar su preparación profesional. “Salía de madrugada 3 o 4 a.m. para estar desde las 8 a.m. y los partidos eran desde las 11 a.m. Así estuve dos años. Mi familia siempre me apoyaba, pero no podían viajar conmigo”. No era el único sacrificio: tenía que mantener buenas calificaciones en la nocturna y trabajar por las mañanas para ayudar en casa.

(por Virginia Siaden. Nota publicada en Depor en 2021)

Hace un año, Vélez era el centro del debate en el fútbol peruano. Pese a su buen nivel, pasó a ser suplente en Universitario, por detrás de Edison Flores e incluso de José Rivera. Y cuando llegó el momento de renovar su préstamo o gestionar su compra con la Universidad César Vallejo, los cremas no hicieron el esfuerzo que merecía. Alianza se lo llevó.

Y las decisiones le trajeron recompensas. Brilló en el Apertura con Alianza, llegó la convocatoria y hoy es el jugador en base al cual se arma la selección nacional.

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