La inflación de Lima Metropolitana registró una variación de -0,16% en mayo, su primer resultado negativo en lo que va del año, informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La variación estuvo impulsada principalmente por la caída de 1,69% en la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas y de 0,19% en Transporte.
La inflación de Lima Metropolitana registró una variación de -0,16% en mayo, su primer resultado negativo en lo que va del año, informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La variación estuvo impulsada principalmente por la caída de 1,69% en la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas y de 0,19% en Transporte.
Entre los productos que más contribuyeron a la reducción destacaron el pollo eviscerado (-9,4%), la arveja verde (-39,5%), la papa amarilla (-7,0%) y la vainita americana (-8,6%). En contraste, aumentaron los precios asociados a alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (1,04%), así como restaurantes y hoteles (0,75%). En términos anuales, la inflación de Lima Metropolitana se ubicó en 3,91%, todavía por encima del rango meta del Banco Central de Reserva (BCR), de entre 1% y 3%.
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Paola Herrera, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), explicó que la reducción observada en mayo estuvo asociada principalmente al comportamiento de algunos alimentos. La especialista indicó que el menor precio del pollo respondió a una mayor disponibilidad para la comercialización y que también contribuyó la normalización de la arveja verde luego de los máximos observados en meses previos. “La caída mensual del índice de precios en Lima responde principalmente a los menores precios de los alimentos”, señaló.
Pamela Bernabé, economista de Macroconsult, coincidió en que los alimentos fueron determinantes para explicar la evolución de los precios durante mayo. Indicó que las cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego ya mostraban una caída en el precio del pollo desde inicios del mes y una recuperación importante en el abastecimiento de arveja verde, producto que había sido afectado por el Fenómeno de El Niño en meses recientes.
Bernabé agregó que los datos diarios de Osinergmin también anticipaban incrementos más moderados en el diésel y el gasohol, contribuyendo a una menor presión desde el componente de combustibles.
Mauricio Guzmán, Head de Estrategia de Inversión de SURA Investments, señaló que el resultado sorprendió al mercado, que esperaba una inflación mensual de 0,08%. El ejecutivo consideró que la corrección observada en alimentos reduce parcialmente la presión inmediata sobre el BCR. “La inflación anual sigue por sobre el rango meta, lo que limita el espacio para una señal más expansiva en el corto plazo y mantiene elevada la probabilidad de que el Banco Central conserve un sesgo cauteloso”, indicó.

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Pese al retroceso mensual, la inflación anual se mantiene por encima del objetivo del BCR y los especialistas consideran que aún existen factores que dificultan una convergencia hacia la meta durante este año.
Bernabé indicó que la inflación anual todavía incorpora el impacto de los incrementos registrados en energía durante los últimos meses, lo que mantiene elevada la base de comparación respecto al año anterior. “La tasa interanual aún refleja el impacto del choque energético de los últimos meses”, sostuvo.
Herrera agregó que el indicador de doce meses también recoge el fuerte incremento observado en marzo, cuando la inflación alcanzó 2,4%, la tasa mensual más alta en casi tres décadas.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, pasó de 0,87% en abril a 0,09% en mayo. Herrera señaló que esta moderación estuvo vinculada a una menor presión de los servicios de transporte luego de las alzas registradas por el encarecimiento de los combustibles. Sin embargo, advirtió que la inflación subyacente todavía se ubica 4,45% por encima de su nivel de hace un año y que la inflación de los servicios de transporte continúa cerca de máximos de tres décadas.
Bernabé consideró que la reducción observada en mayo refleja una estabilización de las presiones asociadas al transporte y estimó que esta tendencia podría mantenerse durante los próximos meses. “De no surgir nuevas presiones, este proceso de normalización debería continuar”, afirmó.
Las proyecciones de ambas consultoras continúan ubicándose por encima del rango meta del BCR. El IPE estima una inflación de 4,1% para el cierre de 2026, mientras que Macroconsult prevé una tasa de 3,5%.
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Herrera advirtió que la persistencia de los conflictos internacionales podría seguir presionando al alza los combustibles, el transporte y los productos importados. La economista indicó que mientras continúe la volatilidad asociada al conflicto en Irán y el petróleo se mantenga por encima de los US$100 por barril, seguirán registrándose presiones sobre los precios locales.
Bernabé añadió que un Fenómeno de El Niño costero de magnitud fuerte podría afectar el abastecimiento de productos alimenticios. Asimismo, advirtió que una profundización de la inestabilidad política o de los conflictos sociales podría presionar el tipo de cambio e interrumpir el normal desarrollo de las actividades económicas.




