La cifra de fallecidos por los incendios forestales en Cusco se elevó a ocho tras el hallazgo del cuerpo calcinado de un hombre de 34 años en la provincia de Espinar. La víctima sería un pastor que permanecía desaparecido desde el incendio que afectó la zona durante el último fin de semana, aunque las autoridades aún deben confirmar su identidad.
La cifra de fallecidos por los incendios forestales en Cusco se elevó a ocho tras el hallazgo del cuerpo calcinado de un hombre de 34 años en la provincia de Espinar. La víctima sería un pastor que permanecía desaparecido desde el incendio que afectó la zona durante el último fin de semana, aunque las autoridades aún deben confirmar su identidad.
Los restos fueron encontrados por comuneros en el sector de Chipta, perteneciente a la comunidad campesina de Ccahuaya, en Alto Pichigua, Espinar. El hombre, identificado como Frank Morales, era buscado por los pobladores desde que se reportó su desaparición tras el siniestro.
Según la información disponible, los familiares habrían reconocido parcialmente el cuerpo. Sin embargo, corresponde a las autoridades determinar si los restos pertenecen efectivamente al hombre desaparecido.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Cusco, hasta la fecha se han registrado 371 incendios forestales en la región, que afectaron aproximadamente 13.300 hectáreas.
El reporte de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Gobierno Regional de Cusco, difundido el miércoles 21 de octubre, confirmó que el número de fallecidos por estas emergencias ascendió a ocho.
Asimismo, el informe indicó que, de los ocho incendios reportados hasta ese día en las provincias de Calca, Chumbivilcas, Anta, La Convención y Canchis, dos permanecían sin ser liquidados. La información proporcionada menciona a Anta en dos ocasiones al detallar las zonas afectadas.
Según los reportes sobre el caso, el hombre hallado en Espinar trabajaba como pastor en la zona y tenía una condición médica especial que le habría dificultado escapar de las llamas.
Tras el incendio, sus familiares perdieron sus pertenencias y solicitaron ayuda estatal para cubrir los gastos del sepelio y entierro.