Al menos 17 personas, entre ellas tres niños, han muerto y 18 resultaron heridas en un ataque ruso con bombas guiadas a la ciudad ucraniana de Zaporizhzhia, informó el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano.
Al menos 17 personas, entre ellas tres niños, han muerto y 18 resultaron heridas en un ataque ruso con bombas guiadas a la ciudad ucraniana de Zaporizhzhia, informó el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano.
Una bomba aérea destruyó la entrada de un edificio residencial en la ciudad. Los trabajos de rescate continuan.
“Hoy, Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios residenciales en Zaporizhzhia”, escribió el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, en Facebook como reacción al ataque y en alusión al anuncio hecho ayer por el presidente de EEUU, Donald Trump, de que había llegado a un acuerdo para comprar diésel a Rusia.
“Todos los servicios de emergencia se encuentran en el lugar y las operaciones de búsqueda y rescate están en marcha. Durante la noche, trece de nuestras regiones fueron atacadas. Edificios residenciales, infraestructura e instalaciones ferroviarias resultaron dañados”, agregó.
Según Zelensky en las últimas 24 horas se ha confirmado una vez más que “en Rusia, cualquier alivio de la presión significa que pueden seguir luchando, que pueden seguir lanzando bombas sobre las ciudades”.
“Se necesitan señales diferentes. Rusia debe comprender que tiene que detener la guerra, y para que eso suceda, debe sentir sus pérdidas. En este momento, son nuestras capacidades de largo alcance las que lo garantizan. Y responderemos a los ataques rusos. Agradezco a todos los que están ayudando”, afirmó.
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