El Gobierno dispuso el cambio en la jefatura del Organismo de Estudios y Diseño de Proyectos de Inversión (OEDI), luego de los cuestionamientos surgidos en torno a la gestión de Jenny Patricia Ocampo Escalante.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El cambio llega en un momento crítico para el OEDI. Según la investigación publicada por este diario, el organismo había manejado un presupuesto superior a S/34 millones desde su creación y, pese al tiempo transcurrido, solo había culminado un expediente técnico.
Se trata del proyecto del colegio de educación secundaria Basilio Auqui, en la provincia de Víctor Fajardo, Ayacucho. El expediente, además, fue observado y devuelto por el Ministerio de Educación debido a que había sido elaborado empleando una normativa técnica que ya se encontraba derogada.
Entidad bajo cuestionamientos
El OEDI fue creado mediante el Decreto Legislativo N.° 1615 y está adscrito a la PCM. Su finalidad es apoyar a los gobiernos regionales y locales en la elaboración de estudios de preinversión y expedientes técnicos, además de brindar asistencia durante la ejecución de los proyectos cuando corresponda.

OEDI ha rescindido al menos cinco convenios. ¿La razón? La imposibilidad de concretar la asesoría a municipalidades y gobiernos regionales.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La investigación también puso bajo escrutinio los gastos efectuados durante la gestión de Ocampo, entre ellos adquisiciones para la alta dirección y desembolsos vinculados con actividades institucionales.
A ello se sumaron cuestionamientos sobre la cantidad de trabajadores y los niveles remunerativos registrados en la entidad. Para julio de este año, el OEDI contaba con más de un centenar de trabajadores, de acuerdo con la información revisada por esta Unidad.
La gestión también enfrentó problemas con convenios suscritos con gobiernos locales y regionales para la elaboración de proyectos. Entre los casos señalados se encuentra el de Tayacaja, relacionado con un proyecto de agua potable y que terminó en un proceso arbitral.
Cuatro jefes en tres años
Con la salida de Ocampo, el OEDI tendrá nuevamente un cambio en su conducción. La propia resolución que encarga temporalmente el cargo a Yarlaque recuerda que la jefatura es un puesto de libre designación y remoción y que corresponde al Ejecutivo designar a su titular.
Ocampo había llegado al cargo después de desempeñarse como ministra de Desarrollo Agrario y Riego durante el gobierno de Pedro Castillo. Su salida se produce en medio de los cuestionamientos por los resultados obtenidos por el organismo y unas semanas después de que El Comercio revelara las cifras y casos que pusieron en duda la efectividad de la entidad.
Ahora, la PCM deberá definir quién asumirá de manera titular la conducción del OEDI y enfrentar el reto de justificar la continuidad de un organismo que fue creado precisamente para acelerar y mejorar la preparación de proyectos de inversión pública.


