La Fiscalía de Bolivia ordenó la captura del jefe del principal sindicato obrero del país, uno de los líderes de las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, informó este lunes la institución.
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Protegidos con escudos, chalecos y cascos, los policías antidisturbios los enfrentaron durante varias horas con gases lacrimógenos que cubrieron las calles con una densa neblina.
Un grupo de manifestantes saqueó una sede del registro nacional de bienes, de donde sacaron mobiliario, computadoras, pantallas y otros artículos de oficina, según imágenes difundidas por el Ministerio de Gobierno.
La AFP observó al menos dos manifestantes lesionados. Las autoridades no han reportado por ahora detenidos, y señalaron que un vehículo policial fue incendiado. Avanzada la tarde, la calma retornaba a la ciudad.
Desde temprano, entre el ruido de fuertes detonaciones y gritos contra el gobierno, miles de manifestantes tomaron las calles del centro de La Paz, donde todos los negocios cerraron sus puertas.
“Queremos que renuncie por incapaz. Bolivia está viviendo un momento de caos”, dijo a la AFP Iván Alarcón, campesino aimara de 60 años de Caquiaviri, que viajó unos 90 km para protestar.
Una marcha de seguidores del expresidente socialista Evo Morales, quien gobernó de 2006 a 2019, también llegó a La Paz este lunes, tras caminar siete días desde Caracollo, en Oruro, 180 km al sur de La Paz.
Los seguidores de Morales, que también piden la renuncia de Paz, temen que próximamente sea capturado su líder, buscado por la justicia por un caso de presunta trata de una menor y refugiado en la zona cocalera del Chapare, en el centro del país.













