El impacto del Fenómeno El Niño ya se siente con fuerza en el litoral limeño. En Pucusana, la actividad en el terminal pesquero se ha reducido drásticamente debido al calentamiento del mar, que ha provocado la migración y disminución de diversas especies.
El impacto del Fenómeno El Niño ya se siente con fuerza en el litoral limeño. En Pucusana, la actividad en el terminal pesquero se ha reducido drásticamente debido al calentamiento del mar, que ha provocado la migración y disminución de diversas especies.
América Noticias reportó que el recinto se encuentra semivacío y solo están algunos camiones, que antes se alineaban para trasladar toneladas de productos hidrobiológicos hacia los principales mercados de Lima Metropolitana. Algunos trabajadores permanecen en la zona limpiando y seleccionando las pocas especies que logran capturar cerca de la costa.
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La preocupación es evidente entre los pescadores y comerciantes, quienes dependen directamente de esta actividad. La escasez también ha impactado en los precios: el kilo de caballa pequeña, que antes se vendía entre S/4 y S/6, ahora llega a costar hasta S/12.
Además de la poca presencia marina, el Gobierno ha establecido vedas para ciertas especies, lo que restringe aún más la pesca. En el muelle, incluso la fauna evidencia la crisis: los pelícanos revolotean y emiten fuertes sonidos en busca de alimento.
La baja oferta ha comenzado a trasladarse a los mercados, donde los precios de los productos marinos continúan al alza debido a la menor disponibilidad.
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El Fenómeno El Niño es un evento climático natural que provoca el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio altera la presión del aire y los vientos, generando lluvias muy fuertes en la costa sudamericana y sequías en otras partes del mundo



