Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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A mediados del 2025 la chilena Colbún adquirió la totalidad de Fenix Power, uno de los productores de energía termoeléctrica más eficientes del mercado peruano. Desde entonces, la empresa del grupo Matte ha afianzado su portafolio de proyectos de energía renovable y sorteado una fuerte crisis a raíz del reciente incidente registrado en el ducto de TGP.
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– ¿Cuáles saldrían más rápido?
La política comercial de esta compañía está enfocada en la necesidad de nuestros clientes, y es en función de esa necesidad que tomaremos la decisión de construir los proyectos.
– ¿Bayóvar sería uno de ellos?
Bayóvar, por los tiempos que toma la ingeniería, el desarrollo y la permisología, es un proyecto de mediano a largo plazo. Es un proyecto en etapa avanzada pero que estamos revisando completamente desde el diseño y la ingeniería, y es probable que lo cambiemos un poco. Tenemos que adaptarlo a las necesidades que los clientes tienen en esa zona. Lo más probable que, en un futuro cercano -y quizás antes que Bayóvar- lleguemos a construir un proyecto solar.
– ¿Empezarían construyendo un proyecto solar en el sur del Perú?
Lo que tenemos son proyectos solares en la zona centro-sur y en la zona sur, pero su desarrollo va a depender de qué cliente nos adjudicaremos en los próximos años. Allí tomaremos la decisión de si construiremos el proyecto que tenemos en el extremo sur o el que tenemos más cerca de Arequipa.
– ¿En Piura apuntarían a pesqueras y cementeras?
Los clientes industriales en la zona de Bayóvar son muy ambicionados por nosotros, pero estamos mirando clientes a lo largo de toda la geografía del Perú. El 40% de la energía que transamos la vendemos a clientes libres (industrias) y el 60% al mundo regulado (hogares y comercios), pero los contratos de los clientes regulados van a ir venciendo y nosotros vamos a ir tomando más clientes libres.
– ¿Pondrán el foco en los clientes libres?
Lo que buscamos detrás de nuestra estrategia comercial es tener un relacionamiento de largo plazo con nuestros clientes. Eso no está permitido en el mercado regulado porque quien ve los clientes allí es la empresa distribuidora. El mercado libre, en cambio, nos permite tener ese relacionamiento continuo y permanente para transformarnos en este concepto que andamos buscando de ser un socio energético para nuestros clientes.
– ¿Eso implica la firma de contratos con empresas mineras, particularmente, en el sur del país?
Ojalá clientes industriales medianos a grandes. Ahora tenemos 70 clientes en diferentes sectores industriales y también hemos abordado a clientes mineros porque los grandes contratos permiten apalancar el desarrollo de los proyectos. Asimismo, estamos plenamente disponibles para clientes de menor tamaño.

La emergencia registrada en el ducto de TGP en marzo pasado afectó considerablemente las operaciones del sector termoeléctrico a gas.
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– ¿Cuál es el resultado financiero de la compañía en lo que va del año?
Las cifras, claramente, no son tan buenas, especialmente, por lo que aconteció en marzo pasado en el ducto de TGP, que para nosotros significó un tremendo desafío. Y aquí aprovecho para contar que tenemos una de las pocas plantas térmicas en el Perú con la capacidad para operar en forma dual, lo cual nos permite trabajar con gas como combustible principal y con diésel en situaciones críticas como las que vivimos a inicios de año.
– Fue un evento que afectó a muchas industrias y de manera particular al sector eléctrico.
Si, a muchísimas empresas y sectores industriales. No solo al sector eléctrico, que ha sido el más afectado por el volumen de gas natural que consume. Aquí se vio afectado todo el país. Esa falla deja de manifiesto las falencias que tiene la infraestructura energética del Perú, asociada a la confiabilidad del transporte de gas natural.
– ¿Cuál es la evaluación que han hecho de la situación?
Hay que tomar en cuenta que el 40% de la energía eléctrica que se consume en el Perú se produce con gas natural. Lo que aconteció en marzo nos hace decir: ¿Cómo es posible que el 40% de la energía del país dependa de un solo concesionario que, al parecer, no tomó las medidas adecuadas? Aquí hay varias culpas.
– ¿Hay una culpa compartida con los organismos estatales?
Yo creo que el Estado no ha jugado su rol completo en el incidente del ducto [de TGP]. Y allí tengo una crítica importante, porque las instituciones estatales debieron tomar las medidas adecuadas. Lo que faltó fue revisar si esta empresa estaba cumpliendo con la disponibilidad de gas natural establecida en su contrato. En la práctica se ha demostrado que no y, por ende, hay que tomar medidas urgentes para que establezca la disponibilidad y redundancia (respaldo) que están definidas en su contrato.
– Si mal no recuerdo, el contrato los obliga a no interrumpir el servicio de gas por más de cuatro o cinco días durante un año.
La disponibilidad es de 3,65 días y aquí nos pasamos hasta los 14 días, por lo tanto, no se cumplió con el contrato. Eso implica que la empresa (TGP) debe tomar la decisión de invertir para cumplir con lo que tiene establecido en su contrato, pero también hace falta la fiscalización de los organismo; en este caso, del Osinergmin.
– Un incidente como ese no había ocurrido antes. ¿Hay riesgo de que se pueda repetir?
Ya vimos el impacto en el PBI, que fue de 0,5 puntos porcentuales, lo que indica que hubo una afectación enorme. Aquí hay que tomar medidas urgentes. El fenómeno El Niño puede tener una afectación en las zonas por donde pasa el ducto, lo cual podría dejarlo indisponible nuevamente. Por eso hay que pensar rápidamente en cómo le damos redundancia con distintos sistemas, métodos y proyectos, pero esa es una responsabilidad absoluta del concesionario de transporte de gas que, en nuestra opinión, no las ha tomado.

La planta termoeléctrica de Fénix Power en Chilca está diseñada para operar con gas y diésel. Nunca dejó de operar durante la emergencia en el ducto de TGP.
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– ¿Cuál ha sido el impacto de este evento en Fenix Power? ¿Hay un parámetro que puede reflejarlo?
Ha tenido impactos financieros importantes. Probablemente tendremos certeza de cuál es el resultado operacional de la compañía a fin de año, pero puedo señalar que los costos operativos aumentaron diez veces, mientras que los ingresos seguían siendo los mismos. Entonces, claramente tenemos un montón de pérdidas. Eso fue lo malo que nos ocurrió, pero lo bueno fue que pusimos un nivel de gestión importante para solucionar este problema.
– ¿Operando la planta de Chilca con diésel?
La operación con diésel fue algo que hicimos, y lo hicimos más allá de las propias obligaciones que Fenix tenía. Pusimos toda la organización al servicio de que Fenix estuviera operando y eso significó que no hubiera cortes de energía a nivel país.
– ¿Qué porcentaje de la generación eléctrica aporta Fenix?
La operación normal de Fénix representa el 6% del país, pero en una operación con diésel pasa a ser un poco más porque la generación con gas prácticamente no existe.
– Ese evento ocurrió en marzo de este año, un poco antes del estallido de la guerra en Medio Oriente. ¿Si volviera a ocurrir sería más grave por el mayor costo del diésel?
La falla en TGP ocurrió en la misma semana en que se declaró la guerra entre EE.UU. e Irán. Fue una tormenta perfecta. El precio del diésel subió en esos días en cerca de 40%, o sea, que tuvo un impacto muy fuerte.
– ¿Están conversando con TGP para llegar a un arreglo por los daños y perjuicios que ha sufrido?
Sí, claro. En este caso en particular vamos a buscar cómo recuperamos parte de lo perdido. Lo que estamos haciendo ahora es esperar la información de los entes fiscalizadores, especialmente del Osinergmin. La verdad es que es muy extraño que después de casi cinco meses de ocurrido el incidente todavía estamos esperando que nos cuenten qué ocurrió. Es una sorpresa no saberlo con los meses que han transcurrido.
– ¿Esperan que la investigación de Osinergmin concluya para tomar una decisión?
Lo que pasa es que estamos a la espera de contar con buena información. Una vez que la tengamos, vamos a tomar la decisión adecuada de cómo vamos a actuar en este caso contra TGP por la afectación económica que tuvimos.

Las operaciones de Fénix Power en Chilca no sufrirán por el Fenómeno El Niño.
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– Finalmente, ¿han tomado alguna previsión contra el fenómeno de El Niño (FEN)?
El FEN tiene mucho relacionamiento con el sector eléctrico, más allá de si nosotros tengamos o no instalaciones que puedan estar expuestas. Hoy no tenemos una afectación directa, pero estamos preocupados por los temas sociales; especialmente en Chilca, donde en el pasado han ocurrido situaciones críticas.
No son situaciones que afectarán a nuestra planta, pero sí a la población. Por eso estamos en coordinaciones locales en el entorno de Chilca y Las Salinas, pero también con distintos gremios del sector eléctrico y con entes gubernamentales para colaborar en la adopción de medidas.



