Durante la 60ª Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban 2026), organizada junto con la Asociación de Bancos del Perú (Asbanc), se destacó la necesidad de que la región eleve su productividad y fortalezca sus vínculos con los mercados internacionales. Estos retos se presentan en un contexto complejo para América Latina, comentó Raúl Guizado, presidente de Felaban, durante su discurso de bienvenida.
La región afronta actualmente un problema de deterioro demográfico. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 20% de la población será mayor de 60 años en 2050, mientras que el número de nacimientos ha pasado de 12 millones al año en 1990 a 8 millones en la actualidad.
Esta realidad coincide con una baja productividad y un débil crecimiento económico. Según la Secretaría de Felaban, entre 2020 y 2023, la economía regional creció a un promedio de 1,7%, mientras que la pobreza afecta a 160 millones de latinoamericanos, cerca del 24% de la población de la región. El escenario se complica con el fenómeno de El Niño, que podría sumar 5 millones de personas más a la pobreza en América Latina y generar un costo de hasta 2 puntos del PBI.
En ese sentido, Guizado resaltó la necesidad de incrementar el valor agregado de las exportaciones para dejar atrás la etiqueta de productores de materias primas. Asimismo, señaló que es necesario elevar la productividad de los trabajadores latinoamericanos, que actualmente equivale a un quinto de la que genera un trabajador estadounidense en el mismo periodo.
“Hoy América Latina apenas exporta el 6,4% del total del comercio mundial. Una cifra que contrasta con sus pares en el mundo y que los deja rezagados en la carrera por el desarrollo público”, refirió.
Pese a este escenario, Guizado comentó que los inversionistas están mirando a América Latina. Sin embargo, advirtió que todavía no existen suficientes proyectos de inversión estructurados que permitan canalizar esos recursos financieros hacia la región y generar retornos a mediano plazo.
“Si la región tuviera un crecimiento de productividad parecido al de países como Turquía, Polonia o Egipto, el ingreso per cápita en América Latina se habría doblado durante el siglo XXI. Si a esto agregamos que el crecimiento de la población será decreciente durante las próximas décadas, podemos enfrentar un delicado escenario de menores posibilidades de crecimiento del producto interno bruto, menores ingresos, aumento de la pobreza y estancamiento económico”, mencionó.
En otro momento, Guizado destacó que la inclusión financiera avanza significativamente a nivel regional, a través de la implementación de billeteras digitales, la interoperabilidad y los sistemas de pago que contribuyen a reducir los costos de transacción; no obstante, el acceso al crédito todavía es deficiente.
Por su parte, Martin Naranjo, presidente de Asbanc, se refirió a los riesgos operativos que afronta el mercado financiero. Al respecto, señaló que uno de los principales desafíos es la seguridad de la información.
“Las innovaciones de los últimos años, especialmente en materia de estabilidad, pagos, interoperabilidad, finanzas abiertas, etcétera, están cambiando nuestra forma de trabajar, de protegernos y de relacionarnos con nuestros clientes. La conexión entre los servicios digitales nos ha permitido apreciar directamente el valor de la interoperabilidad. El desarrollo de las plataformas abre espacios para nuevos servicios, nuevas empresas y también nuevas formas de colaboración”, refirió.
La asamblea de Felaban congregó a más de 2.500 participantes e incluyó paneles para discutir la situación del sistema financiero. Además, se organizaron mesas de negocios y presentaciones a cargo de autoridades de diferentes entidades rectoras de la economía peruana y del mercado bancario. El evento toma a Perú como sede por tercera vez en su historia y se realizará hasta el viernes en el Centro de Convenciones de Lima.
Lucha contra la informalidad
Durante el primer día del evento, el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, expuso las perspectivas económicas para el país, donde detalló las cuatro reformas aplicadas desde que inició en el cargo hace doce semanas para dinamizar la economía: luchar contra la informalidad, la evasión tributaria, desarrollar un mercado financiero más amplio que diversifique las opciones de ahorro y hacer más eficiente el gasto público ya que el dinero se pierde a causa de las obras inconclusas.
En su presentación, hizo énfasis en su intención por reducir a 50% el nivel de informalidad en las microempresas, al cierre del periodo gubernamental, mediante modificaciones a la norma laboral como el régimen tributario para los negocios de 1 a 10 trabajadores.
En otro momento, el ministro explicó que buscan revertir la evasión tributaria que provoca pérdidas cercanas al 9% del PBI, entre el Impuesto a la Renta Corporativo y del Impuesto General a las Ventas(IGV). Ante ello, la estrategia se en la gestión de la administración tributaria utilizando la tecnología y la inteligencia artificial, sin necesidad de crear nuevas leyes o aumentar las tasas impositivas. Con ello se espera recuperar hasta 2 puntos del PBI, que se distribuirán en proyectos de infraestructura, e inclusión y movilidad social.

