A los ocho años, Ezequiel Gómez Quispe comenzó a descubrir que una hebra de lana podía guardar mucho más que una historia familiar. Bajo la mirada de su padre, Manuel Gómez Sauñe, aprendió a seleccionar la lana de oveja, separar sus colores e identificar las plantas utilizadas para teñirla. Hoy, 55 años después de aquellos primeros pasos, el artesano ayacuchano dedica su vida a preservar el arte textil andino y a demostrar que un telar también puede convertirse en una herramienta para recuperar la confianza y abrir nuevas oportunidades.
Ezequiel tiene 63 años y pertenece a la tercera generación de una familia de maestros artesanos. Su aprendizaje comenzó en casa, ayudando a sus padres y hermanos con las primeras etapas del proceso textil. “A los 10 años aprendí el hilado, utilizando el movimiento de los dedos pulgar y medio para transformar la lana”, cuenta. Ese mismo año decidió que quería avanzar un paso más: le pidió a su padre que le enseñara a tejer.
La respuesta llegó en forma de un viejo telar que permanecía olvidado en un rincón de la casa. Era un regalo de su abuelo, quien además le dejó una enseñanza que Ezequiel siempre recuerda: debía ofrendar al río su primer trabajo. A partir de entonces, el telar dejó de ser un objeto más de la casa y se convirtió en el punto de partida de una trayectoria que ya suma 45 años.
Desde su taller Arte Textil Gómez y lugares de Huamanga, ubicado en el barrio de Belén, Ayacucho, este maestro artesano ha dedicado las últimas dos décadas a enseñar y difundir el arte textil. En ese tiempo, “cerca de dos mil artesanos se han consolidado como empresas y asociaciones gracias a este trabajo de formación y acompañamiento”, asegura.
Pero su labor no se limita a preservar una tradición. Hace varios años puso en marcha, de manera ad honorem, “Lana Terapia”, un programa dirigido a personas adultas mayores y personas con discapacidad. La iniciativa busca que el aprendizaje del tejido sea también una oportunidad para sentirse útiles, recuperar habilidades y fortalecer la autoestima. El programa se desarrolla en su taller y también llega a distritos de Huamanga y sus alrededores.
Para Ezequiel Gómez, el verdadero valor de este trabajo se encuentra en las historias de las personas que participan. Recuerda especialmente la primera vez que un adulto mayor terminó un tejido en su taller. Al levantar la pieza entre sus manos y contemplar lo que había creado, aquella persona le dijo: “Creí que ya no podía crear nada más en mi vida”. Para el artesano, ese momento confirmó que el telar puede hacer mucho más que producir una prenda.
“Puede devolver la confianza, despertar la memoria y recordar que siempre somos capaces de construir algo valioso”, sostiene. Esa convicción se convirtió en el corazón de su trabajo: cada tejido terminado no solo representa una pieza de artesanía, sino también una historia de superación.
Su propia historia también ha estado marcada por desafíos. Ezequiel tiene hemiplejía, una condición que actualmente limita su desenvolvimiento en el trabajo. Sin embargo, continúa impulsando la enseñanza del arte textil y el programa “Lana Terapia”, convencido de que el conocimiento que recibió de sus padres y abuelos debe mantenerse vivo y llegar a nuevas generaciones.
Su trayectoria ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos la mención honrosa UNESCO–MICIP y Artesanía Folklore, el primer puesto del Concurso Nacional de Innovación Artesanal por el rescate de técnicas ancestrales, los Laureles Municipales y otras distinciones por su labor cultural y social. También fue reconocido como “Personalidad Meritoria de la Cultura” por el Estado peruano.
Ahora, Ezequiel quiere dar un paso más. Su sueño es crear un centro de formación en bienestar del arte textil andino, un espacio gratuito en el que niños, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad puedan aprender un oficio, fortalecer su autoestima y contribuir a preservar el patrimonio cultural. Por eso decidió participar en Peruanos que Suman: para ampliar ese sueño y llevar “Lana Terapia” a más comunidades. “La cultura no solo conserva nuestra historia, también puede construir un futuro más inclusivo y solidario”, afirma.
Sepa más…
Peruanos que Suman es una campaña e iniciativa social organizada por el diario El Comercio y el Banco de Crédito del Perú (BCP). A agosto de 2026, el proyecto se encuentra en su tercera edición recorriendo distintas regiones del país.
Su objetivo principal es identificar, visibilizar y premiar a los ciudadanos, líderes sociales y emprendedores mayores de 18 años cuyas acciones solidarias o proyectos generan un impacto positivo directo y transforman sus comunidades.



