Cancha auxiliar de Matute, febrero de 1992. Acaba de terminar el entrenamiento de Alianza Lima y su nuevo técnico se presenta ante la prensa. Parece el abuelo del grupo de jóvenes periodistas que se le acerca midiendo sus pasos. Un novato escriba de este Diario -seguro adivinarán a quién me refiero- se armó de valor y le hizo una pregunta que en ese entonces no creía tan tonta: ¿Usted es el mismo Pedro Dellacha que entrenó al Independiente que ganó la Libertadores del 72 ante Universitario? Y el señor de frente creciente, algo entrado en carnes, respondió con una sonrisa entre resignada y amable: “Sí, soy yo”.
Cancha auxiliar de Matute, febrero de 1992. Acaba de terminar el entrenamiento de Alianza Lima y su nuevo técnico se presenta ante la prensa. Parece el abuelo del grupo de jóvenes periodistas que se le acerca midiendo sus pasos. Un novato escriba de este Diario -seguro adivinarán a quién me refiero- se armó de valor y le hizo una pregunta que en ese entonces no creía tan tonta: ¿Usted es el mismo Pedro Dellacha que entrenó al Independiente que ganó la Libertadores del 72 ante Universitario? Y el señor de frente creciente, algo entrado en carnes, respondió con una sonrisa entre resignada y amable: “Sí, soy yo”.
LEE: “Quiero volver a ser yo”: Bryan Reyna se sinceró sobre su presente en la ‘U’
Dellacha no solo había ganado esa Libertadores, sino que volvió a hacerlo en el 75 también con el ‘Rojo’. Luego fue campeón de Uruguay con Nacional y de Colombia con Millonarios. Como jugador había sido el capitán de la mítica Argentina que deslumbró en el Sudamericano de Lima del 57 con Sívori, Maschio y el indescifrable Oreste Omar Corbatta. Era, por lejos, uno de los técnicos más prestigiosos llegados al país. Pero en ese momento ya tenía 65 pirulos y no le había ido bien en los últimos años. Incluso cargaba un descenso con Huracán en 1986.
Héctor Cúper debutará con la ‘U’ en la Copa Libertadores ante Nacional en Uruguay. (Foto: Universitario)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La sonrisa de Dellacha se extravió rápidamente. Solo duró cuatro partidos con el buzo aliancista.
El argentino no ha sido el único técnico reconocido que ha dirigido en el Perú. Paco Brú, seleccionador en Uruguay 30, había ganado la plata olímpica con España en los juegos de Amberes; Roberto Scarone levantó dos veces la Libertadores con Peñarol, así como una Intercontinental en 1961; Juan Eduardo Hohberg llevó a la celeste al cuarto lugar en México 70 y Paulo Autuori es de los pocos entrenadores que puede decir que ha ganado dos Libertadores y un Mundial de Clubes.
A ese grupo de élite acaba de sumarse Héctor Cúper, el nuevo técnico de Universitario. Su palmarés luce dos Supercopas de España, una Conmebol, dos finales de Champions y la clasificación a un Mundial.

Héctor Cúper empezó con los entrenamientos en Universitario de Deportes. (Foto: Universitario)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Su presencia prestigia no solo a la U, sino al fútbol peruano. Como en su momento se dijo de Gregorio Pérez, queda la sensación de que demoró al menos 20 años en recalar por estos lares. Sin embargo, imaginar que un técnico de sus quilates pudiera dirigir aquí en su mejor momento es como creer que la Javier Prado es la avenida menos transitada de Lima. De todo lo que se ha dicho de él en los últimos días, hay una frase muy peruana que lo define con exactitud: “No entra en vainas”. Riguroso, metódico, disciplinado, tiene las espaldas suficientes para imponer el orden en un club desconcertado, donde el vestuario ha ganado demasiado poder y la dirección deportiva ha perdido el rumbo.
Pero ni el carácter ni los galones garantizan el triunfo. El nuevo ‘Nonno’ no dirige desde junio del 2024 y sus últimas experiencias -Uzbekistán, Congo y Siria- han sido decepcionantes. Lo que sí es claro es que el margen de maniobra en Ate es reducido. Cúper es la última bala en el cargador en un año que, hasta el momento, ha resultado decepcionante. Si se convierte en el nuevo Dellacha sería catastrófico para el planeta crema.
******
SOBRE EL AUTOR




